<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564</id><updated>2011-11-27T15:21:02.185-08:00</updated><category term='argentina'/><category term='politica'/><category term='agenda'/><category term='radicales'/><category term='libros'/><title type='text'>Sentaku</title><subtitle type='html'>Sentaku es una palabra japonesa con dos acepciones: limpieza, y elección.
Abarcan lo que soñamos para la Argentina: un país que haya limpiado sus lacras históricas, y que elija con inteligencia su futuro.
Limpiamente, libremente.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>194</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-8569609477438217500</id><published>2011-10-29T19:15:00.000-07:00</published><updated>2011-10-29T19:15:17.640-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;La Argentina en la tormenta delmundo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;No hace mucho –apenas un par de semanas- analizábamos enesta columna la enorme diferencia de dimensiones entre la economía real, la queefectivamente produce bienes y servicios utilizados por las personas, con la capitalizaciónbursátil en todo el mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Para tener un número de partida destacamos los 240 billonesde dólares de capitalización bursátil con los 60 billones a que alcanza elProducto Bruto Global de todo el planeta en un año. Pero en realidad esacomparación oculta una circunstancia aún más dramática: mientras que paraproducir esos 60 billones el mundo necesita un año –de inversión, trabajo,comercio, creación, intercambio, gestión pública-, la capitalización bursátilgira en tiempo real, no ya en meses o semanas, sino en días y aún hasta enhoras, minutos y segundos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En otros tiempos esa relación era aproximadamente de uno auno, y el movimiento de capitales no se asentaba aún en la revolución de lascomunicaciones, la informática y la libertad de desplazamiento financiero, osea, en el “tiempo real”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;En épocas de estabilidad este desfasaje temporal no es tantrascendente. Pero en tiempos de crisis, sus consecuencias son graves.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La semana que corrió entre el 23 y el 28 de octubre de 2011mostró –una vez más- otro ejemplo. El avance de las conversaciones en Europapara sostener a Grecia y al Euro con aportes públicos y semi-públicos dealrededor de un billón de dólares –que pagarán los ciudadanos, a través de lospresupuestos públicos, vía sus impuestos- hicieron “subir” las bolsas en Europaen un promedio del 3,2 % con alzas puntuales del 8,9 % en el índice bancario yalzas puntuales que superaron el 20 % en bancos franceses. En Wall Street lasuba del Down Jones se acercó al 3 %, en Tokio subió el 2 % y en Hong Kongsuperó el 3 %. El promedio de capitalización bursátil &amp;nbsp;fue del 3 %, lo que implica que a raíz de unamedida aún no tomada y cuyo valor es de un billón de dólares, la “riqueza”bursátil aumentó en 7,2 billones de dólares.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El ajuste europeo retirará, vía impuestos y ahorros en otrosrubros, un billón de dólares de los bolsillos de la gente, haciendo crecer ladesocupación, diluir los salarios, desmejorar la seguridad, desatender lasalud, deteriorar la educación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;A cambio, los operadores bursátiles serán 7,2 billones másricos, sólo manejando imágenes comunicacionales, porque nada ha sido decidido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Los diarios del sábado ya anunciaban que “los operadorescomenzaban a sentirse decepcionados” por el mecanismo aún no establecido. Seanunciaba para esta semana una nueva caída de las bolsas. Obviamente, “tomaránganancias”. Y recomenzará el juego de imágenes comunicacionales moviendo el“sube y baja”, presionando más a los Estados para que el ajuste sea más grande,porque “como está no alcanza”. La rueda seguirá girando, empobreciendo a unos,concentrando riqueza en otros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;La solución –lo hemos dicho en esta columna- no eseconómica, sino política. Son los gobiernos, en ejercicio de su autoridad, losque deben establecer urgentes normas que limiten, contengan y reglamenten eljuego financiero global, aislando a los paraísos fiscales –verdaderas bases deoperaciones extraterritoriales del terrorismo económico- y dictando normas quedisciplinen los movimientos de capitales a la autoridad de las instituciones globalesque se establezcan por parte de los gobiernos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;El camino elegido hasta ahora los entierra más, porque losendeuda más y los hace más vulnerables y dependientes de aquéllos a quienestendrían que reglamentar. Y como el entramado es global, no hay chance algunaque las medidas se tomen en forma aislada. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Si no lo hacen, no habrá solución. Lo sabemos de sobra en laArgentina, donde la fiesta de los años 90 terminó generando una inexorablecaída que nadie estaba en condiciones de evitar, aunque las pequeñeces de lapolítica criolla hayan cerrado luego la evaluación concentrando las culpas,como en la leyenda bíblica, en un “chivo emisario” que ninguna responsabilidadtenía en el endeudamiento del país y que no contaba con herramienta alguna paraevitar el tsunami.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Así está hoy el mundo, pero en grande. Si la conmociónargentina del 2001/2002 retumbó en todo el planeta, la conmoción en el planetatendrá consecuencias que no podemos imaginar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;No estaría mal que frente a este nuevo ejemplo, en nuestrospagos aprendiéramos la lección que pareciera estar olvidándose, de lo queocurre cuando se gasta más que lo que se recauda, se toma con alegredisplicencia el gravísimo tema del desequilibrio monetario y fiscal, o seignora el efecto desarticulador de la inflación, tanto para la convivencia comopara las decisiones de largo plazo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Hemos tenido un fortísimo viento de popa que hemosdesperdiciado por casi una década, que hoy corre peligro por la crisis delmundo. Actualmente tenemos otro elemento favorable, consecuencia no buscada delaislamiento, que ha provocado una barrera natural ante los efectos financierosde la crisis: no sufrimos una dependencia fuerte del capital financiero global.Pero ante la obsesión populista de no pensar en las consecuencias, frente alexigido presupuesto público se están escuchando ya alternativas que nosllevarán al centro de la tormenta, como la de volver a endeudarse en los“mercados voluntarios”, aún antes que la crisis se decante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Por lo pronto, la desesperación por conseguir divisas encualquier lado y de cualquier forma descubren la gran falacia de las “reservas”,que parecen acercarse mucho más al cero &amp;nbsp;denunciadopor los analistas, que a los “50.000 millones” del mendaz relato oficial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Sería bueno que antes de avanzar en una políticacoyunturalmente tan peligrosa, se agoten las medidas que están a nuestroalcance sin entrar a la tormenta del mundo si podemos evitarlo: ordenar lasfinanzas públicas, sancionar la ley de coparticipación para que cada uno sehaga responsable de sus gastos, y se ponga fin a la dilapidación de recursospor no tomar medidas consideradas “impopulares” pero cuya demora lo será muchomás, cuando la crisis del mundo –y de las propias imprevisiones- nos alcance yel ajuste se imponga por sí sólo, como ocurrió en 1975, cuando, casualmente,gobernaba la presidenta del mismo partido que Cristina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Ricardo Lafferriere&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-8569609477438217500?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/8569609477438217500/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=8569609477438217500' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8569609477438217500'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8569609477438217500'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2011/10/la-argentina-en-la-tormenta-delmundo-no.html' title=''/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-3207064862707785152</id><published>2011-09-26T14:59:00.000-07:00</published><updated>2011-09-26T15:02:59.882-07:00</updated><title type='text'>Dilema para el mundo</title><content type='html'>&lt;b&gt;Alfonsín o de la Rúa&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Los desequilibrios de la economía mundial, con diversas causas pero efectos que no permiten la continuación regular del “juego” por la desconfianza, han colocado en escena el dilema que los argentinos hemos sufrido varias veces en nuestra historia reciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Una deuda privada que es impagable por la desvinculación entre la economía monetaria-financiera y la economía real se traduce en la presión sobre los Estados, que en última instancia son los que fabrican el dinero imprescindible para que la ilusión de riqueza se transforme en riqueza real.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Quienes tienen acreencias quieren que los Estados ayuden a los bancos, intermediarios de la circulación de la riqueza del sistema, forzando ajustes que reduzcan los gastos que consideran exagerados en servicios sociales como salarios, salud, educación, defensa, seguridad, infraestructura, pero que paguen las deudas.&amp;nbsp;	&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hacerlo –sostienen- llevará a la crisis generalizada a la economía real por su extremo endeudamiento y dependencia del capital financiero, y eso aumentará la desocupación aún más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Las sociedades, por su parte, que sufrirían –o sufren- en forma muy dura estos ajustes se resisten. La multiplicación de “indignados” se extiende por todo el planeta, poniendo en riesgo no ya la economía sino el propio equilibrio social de sistemas que se creían sólidos y prósperos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Los gobiernos, por su parte, tienen frente a esta tensión dos caminos “puros”. Uno, el que siguió en su momento la administración de Alfonsín: licuar las deudas fabricando dinero. El otro, el que siguió la gestión de De la Rúa: mantener el valor del dinero, buscando la austeridad fiscal y la refinanciación voluntaria de la deuda hasta que la situación cambie por su propia dinámica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero, temía los efectos sociales. El segundo, los efectos económicos.	Entre nosotros, el primer camino llevó a la hiperinflación y de allí, al desborde social. El segundo, a la recesión, la desocupación y también al desborde social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni Alfonsín ni de la Rúa habían generado esos desequilibrios. Ambos heredaron deudas inmanejables –el primero, del “proceso”, el segundo, del menemismo-. Deudas que, cuando se contrajeron, seguramente se consideraron manejables, pero que al cambiar la situación del escenario general, se escaparon de control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien esto escribe participó del partido del gobierno en ambas oportunidades, y puede dar fe de la extrema tensión que significa tener que decidir entre uno y otro camino. En el primer caso, la obsesión de Alfonsín era que no se cayera la actividad económica, lo que pasaría si “ajustaba”. En el segundo, que no ocurriera lo que le pasó a Alfonsín, lo que sucedería si “aflojaba”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Difícilmente exista un camino ideal para salir de crisis de esta magnitud, que una vez desatadas son lo más parecido a un desastre geológico o a las fuerzas naturales catastróficas.	Los seres humanos han desarrollado los sistemas políticos, para tomar las riendas de su destino, para compensar aunque sea en parte los imperativos de la economía, de las fuerzas naturales, o de las crisis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los sistemas políticos normalmente funcionan bien cuando no son tan necesarios.          Efectivamente, en épocas de auge, las cosas tienden a andar bien sin mayores demandas a los gobiernos, como ha ocurrido desde el 2003 en adelante, con nuestro principal producto de exportación, la soja, pasando de los 160 USD a USD 540 la tonelada, lo que además llevó multiplicar por tres el volumen de producción agraria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;En casos de crisis como los que hablamos, la solución debiera darse sobre la base de una gran solidaridad social que suspenda la política “agonal” de unos contra otros y ponga a todos a pensar y actuar en forma coherente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquiera sea el camino elegido, parece ser imprescindible controlar sus consecuencias y paliar los imprescindibles daños producidos, lo cual es imposible sin poder político, alineado y tirando juntos para el mismo lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Pero eso es normalmente incompatible con los reflejos de la política que tienden a buscar, aún en medio de las situaciones más tensas, la forma de sacar ventaja, lo que obliga a los demás a cuidarse y ejercer similar actitud.        En el mundo agrega otra complicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de gobierno y oposición. Se trata de gobiernos y oposiciones, de países que no tienen las mismas urgencias ni situaciones o prioridades políticas internas. Si es difícil poner de acuerdo a los actores políticos de un país, ¿qué esperar de los actores políticos de varios países con diferentes momentos políticos, conveniencias inmediatas y características distintas de sus pueblos, que son los que en definitiva eligen sus gobiernos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Alfonsín, en medio de la crisis, debió sufrir catorce paros generales. A de la Rúa le renunció el vicepresidente reduciendo el sustento político de su gestión, que terminó sin el respaldo ni siquiera de su propio partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre es más sencillo, para quienes se mueven en el escenario, demonizar al gobierno, y si es posible tumbarlo, que trabajar en conjunto por la salida.         En todos los casos, quien sufre termina siendo el de más abajo, sea con la hiper-inflación, sea con la hiper-recesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los gobiernos, cualquiera sea su signo, suelen pagar con la interrupción de sus gestiones  las crisis que no provocaron ni pueden solucionar.         Como le pasó a Alfonsín, y a de la Rúa. Y a los gobiernos a los que les toca, en cualquier lugar del mundo, enfrentar estas crisis. Sean socialistas, como Rodríguez Zapatero, o liberales como Nicolás Sarkozy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-3207064862707785152?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/3207064862707785152/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=3207064862707785152' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/3207064862707785152'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/3207064862707785152'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2011/09/dilema-para-el-mundo.html' title='Dilema para el mundo'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-287689801922937154</id><published>2011-03-21T12:11:00.000-07:00</published><updated>2011-03-21T12:12:04.219-07:00</updated><title type='text'>Khadafi y Cristina - III</title><content type='html'>El Canciller acaba de condenar la acción de las fuerzas de Naciones Unidas que están inutilizando las instalaciones y armamento utilizado por Khadafi para la criminal ofensiva llevada adelante contra los libios en las últimas semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, había omitido cuidadosamente condenar las masacres del dictador, a las que en un baboso comunicado calificó de meras “diferencias”, a pesar de contarse los muertos por varios miles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Símbolo patético de la hipocresía kirchnerista, el pronunciamiento de la cancillería se aleja de la política de defensa de derechos humanos que el país había inaugurado en 1983, con la vuelta a la democracia y la presidencia de Raúl Alfonsín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las informaciones internacionales de fuente independientes hablan ya de cerca de 10.000 muertos producidos por la sangrienta represión del gobierno de Khadafi ante las protesta opositoras, lo que diera origen a la crisis de su gobierno y el abandono de funcionarios claves que se sumaron a la protesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las Naciones Unidas, a pedido de la Liga Árabe y con la participación de varios países de la región, respondió a un reclamo humanitario de toda la comunidad democrática del mundo haciendo lo único que puede hacer: neutralizas las bases represivas del dictador para evitar que siga bombardeando con armas de última generación a ciudades enteras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En lugar de apoyar claramente la medida, nuestro gobierno prefirió el alineamiento seudoideológico que deja sin respuestas al clamor universal de detener la matanza. Se desinteresó de la suerte de los libios que reclamaban sus derechos, en una actitud que puede leerse como “dejemos que Khadafi siga matando gente, porque lo protege su soberanía”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El mismo argumento que han usado y usan todas las dictaduras para evitar el reclamo por la vigencia de los derechos humanos, es el que invoca Timmerman que en un tema de esta dimensión no puede haberlo hecho sin la indicación expresa de la presidenta de la República, encargada de las Relaciones Exteriores del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No se trata aquí de apoyar intervenciones unilaterales de países poderosos con pobres naciones oprimidas, las que quien esto escribe sería el primero en condenar. Se trata de hacer eficaz un pronunciamiento de las Naciones Unidas que no ha tenido oposición –sólo abstenciones de algunos pocos- y que fuera requerido por países de la propia región. Invocar el principio de la “autodeterminación de los pueblos” para defender a Khadafi –que lleva más de cuatro décadas en el poder y ha cosechado una fortuna que se acerca a los cien mil millones de dólares- expresa un macabro cinismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cierra así el círculo. Alineados con lo peor del mundo, aislados de la opinión democrática global, indiferente ante los crímenes de lesa humanidad, la conducción kirchnerista está llevando al país a uno de los momentos de mayor desprestigio internacional de su historia.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Como lo decíamos en una nota anterior: aunque esa posición nos compromete a todos, porque somos argentinos, desde la humilde situación de un ciudadano común dejo expresa constancia: No en mi nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-287689801922937154?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/287689801922937154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=287689801922937154' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/287689801922937154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/287689801922937154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2011/03/khadafi-y-cristina-iii.html' title='Khadafi y Cristina - III'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-8913573356890169959</id><published>2011-03-05T17:52:00.000-08:00</published><updated>2011-03-05T17:54:16.163-08:00</updated><title type='text'>Khadafi y Cristina - II</title><content type='html'>Aunque toda guerra de agresión es criminal, no se trata de una guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aunque toda violencia política es repudiable, no se trata sólo de hechos cotidianos de violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Miles de personas son masacradas por bombardeos del gobierno de su propio país, que nuevamente utiliza helicópteros artillados con la tecnología más avanzada y aviones de guerra bombardeando ciudades y civiles con saña y alevosía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo que está haciendo Khadafi para conservar el poder con el que ha construido una fortuna de decenas de miles de millones de dólares deja sin calificativos, porque no existe en las lenguas civilizadas forma de describir semejante horror. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        Los testimonios periodísticos y fotográficos no mienten.  Calles sembradas de cadáveres, miembros de cuerpos  -cabezas, brazos, piernas, dedos- desparramados tapizando plazas, humildes viviendas destrozadas por artillería de tanques de guerra, y un jefe de gobierno “revolucionario” afirmando voz en cuello que quien no lo ame no merece vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        Al terminar la Segunda Guerra Mundial y salir a la luz los crímenes del nazismo, la humanidad comenzó a edificar el concepto de la universalidad de la vigencia de los derechos humanos como principio superior y prioritario a la propia soberanía nacional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        Los Juicios de Nüremberg dieron inicio a un proceso que está abriéndose paso inexorablemente con la instauración de tribunales permanentes, como la Corte Penal Internacional, que día a día se gana el respeto de la opinión pública mundial a pesar de la reticencia de algunos –como Estados Unidos y Cuba- en ratificar los instrumentos constitutivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         La Argentina ha sido señera y constante en esa prédica, a través de todos sus gobiernos, no sólo porque está en el mandato fundacional de nuestra vida independiente, sino porque durante toda nuestra historia –aún la reciente- nuestro pueblo ha sufrido como pocos el salvajismo de las discrepancias trasladadas a la lucha violenta por cuestiones políticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         El siencio, en este caso, está cargado de cinismo. Mucho más cuando ese silencio se escucha con la amplificación que otorga autodefinirse “defensor de los derechos humanos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aunque nos gustaría escuchar un pronunciamiento de condena de los organismos de derechos humanos argentinos y especialmente de las Madres de Plaza de Mayo, que saben por haber sufrido en carne propia lo que es el  dolor de tener hijos masacrados por la violencia política, es su decisión y en todo caso deberán convivir con su conciencia cada vez que escuchen, vean o lean lo que ha hecho Khadafi con su pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero lo que sí tenemos derecho a exigir, como ciudadanos de la Nación Argentina, es una terminante condena de nuestro gobierno ante este genocidio cínico, repugnante y violatorio no ya de normas expresas de los organismos internacionales de los que Libia es miembro –como las Naciones Unidas- sino del más elemental principio de respeto a la dignidad de la condición humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No interesa lo que hagan Chávez, Castro u Ortega, ni siquiera Lula o Rousseff. No pude pasar un día más sin que nuestro país se sume a quienes repudian sin matices y sin medias tintas este crimen contra la humanidad. No sólo está en juego el prestigio de nuestro país, sino la pérdida de autoridad moral para condenar en el futuro hechos similares, originados en otros actores, dentro o fuera del país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-8913573356890169959?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/8913573356890169959/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=8913573356890169959' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8913573356890169959'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8913573356890169959'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2011/03/khadafi-y-cristina-ii.html' title='Khadafi y Cristina - II'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-7430246982608551015</id><published>2011-02-24T09:08:00.001-08:00</published><updated>2011-02-24T09:08:47.510-08:00</updated><title type='text'>Cristina y Khadafi</title><content type='html'>Avanzados y mortíferos helicópteros artillados de última generación  ametrallaron desde el aire a miles de manifestantes desarmados contra la dictadura –que lleva ya cuarenta años- de Muhamar el Khadafi en Libia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Más de quinientos muertos”, dicen las noticias más prudentes. “Varios miles...” dicen voceros de los manifestantes. Pocas veces en la historia una represión política ha sido tan salvaje, inhumana, violenta, repugnante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presidenta Fernández de Kirchner, que hace poco tiempo visitara Libia, le expresó entonces a Khadafi su identificación personal: “Al igual que el líder de la nación libia, hemos sido militantes políticos desde muy jóvenes, hemos abrazado ideas y convicciones muy fuertes y con un sesgo fuertemente cuestionador del statu Quo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La antagónica diferencia sobre la democracia que mantenemos desde esta columna con la presidenta Fernández de Kirchner no puede llevarnos automáticamente a deducir que ella vea con simpatía la dureza de la represión –ésta sí, auténticamente genocida- de Khadafi contra su pueblo. De hecho, está claro que la violencia K ha sido, hasta ahora, encendida pero verbal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero está claro que lo que sí ella está lejos de sentir es la indignación visceral que produce la masacre alevosa y criminal de la dictadura libia contra ciudadanos comunes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese sentimiento  queda patentizado con la babosa declaración de la Cancillería –impensable, en este caso, sin sus instrucciones previas- en la que considera a los acontecimientos de Libia apenas como un diferendo preocupante del que es deseable “la pronta solución pacífica dentro de un diálogo constructivo”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la función desempeñada, la posición de la presidenta y la Cancillería es leída como la posición de la Nación Argentina. Nos incluye a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras se reúne el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y toda la opinión democrática y libre del mundo expresa su indignación sin matices, la Nación Argentina, que supo dar ejemplos en la lucha por los derechos humanos, disimula su punto de vista tras el vergonzoso apoyo a Khadafi de Chavez, de Ortega  y de Castro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No en mi nombre”, dicen las pancartas que muchas veces levantan manifestantes en diversos lugares del mundo que protestan contra las patéticas actitudes de sus gobiernos. En este caso, con respeto pero con claridad, con la humildad de un simple ciudadano argentino sin poder alguno pero orgulloso de su condición de tal, en la seguridad de compartir el mismo sentimiento de indignación con muchos compatriotas, le digo a la Sra. Presidenta y a su ciber Canciller, “No en mi nombre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-7430246982608551015?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/7430246982608551015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=7430246982608551015' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7430246982608551015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7430246982608551015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2011/02/cristina-y-khadafi.html' title='Cristina y Khadafi'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-4915154219265647745</id><published>2011-02-13T15:48:00.000-08:00</published><updated>2011-02-13T15:59:13.485-08:00</updated><title type='text'>Venegas, Moyano y los privilegios corporativos</title><content type='html'>El  tragicómico episodio de la detención del dirigente gremial peronista Gerónimo Venegas es un símbolo de la descomposición política e institucional que atraviesa el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que un dirigente gremial sea detenido por instrucciones presidenciales dictadas a un Juez Federal es tan patético como que deba ser liberado por la presión corporativa de entidades tan sospechadas que es imposible no ver en esa presión una argucia defensiva ante posibles avances de investigaciones delictuales similares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabe si Venegas tiene o no relación con la causa de los medicamentos falsificados. Tampoco nadie lo sabrá, porque luego de la conmoción provocada por su detención difícilmente el Juez actuante siga adelante la investigación. Contra Venegas, y contra otros sindicalistas, que aprovecharon la situación para apurar una “solidaridad” con olor a autodefensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La descomposición sistémica tiene como base la desconfianza de la sociedad sobre todo lo que surja del gobierno, de los gremios, del periodismo y de la justicia. Esa desconfianza no nació sola, sino que fue sistemáticamente alimentada por actitudes de todos, no solo confundiendo sus roles sino utilizando sin reparo ni vergüenza cualquier atajo para crear, mantener y consolidar un entramado de complicidades propias del populismo corporativo que tiene al país como rehén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que ante el general estado de sospecha, nada queda en pie. Los argentinos comunes, los que no tienen jueces amigos, no se relacionan con el oscuro juego de los intereses gremiales y sólo rozan las obras sociales cuando necesitan un servicio médico, ven azorados un pandemonio de líneas cruzadas, todas las cuales tienen en sus extremos encumbrados actores que sólo le generan desconfianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es que todo es posible. Es posible que Venegas tenga alguna actuación delictiva similar a la de Zanola, dirigente gremial peronista detenido hace un año por falsificar medicamentos oncológicos, aplicarlos a enfermos atendidos en la Obra Social que dirigía y cobrarlos al gobierno como buenos, y también es posible que no.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Pero también es posible que el gobierno haya dado instrucciones al Juez Oyharbide –que por instrucciones oficiales procesó sin pruebas al Jefe de Gobierno de la Ciudad, rival político del kirchnerismo, y sobreseyera en tiempo récord y sin investigación el enriquecimiento abrupto de la pareja presidencial- para que proceda a la detención en razón de que Venegas está alineado políticamente con su rival Eduardo Duhalde, y también es posible que no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible entonces que la solidaridad corporativa sea una medida de autodefensa ante una injusta aplicación de la ley penal por fuera del procedimiento establecido, pero también es posible que sólo sea una movida francamente hipócrita  destinada a frenar todas esas investigaciones y preparar una “solidaridad” similar, si la investigación prosigue. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En síntesis: Venegas puede ser culpable, pero no será investigado libremente por la justicia ante la presión de intereses que lo defienden –con sinceridad, con ingenuidad o con cinismo- y está aprovechando una victimización para evitar su enjuiciamiento. Sus propias declaraciones ("Moyano me visó que me iban a allanar el sindicato", “La justicia va por todo el movimiento obrero”) deja dibujada esta hipótesis. O puede ser inocente, y está sufriendo una persecusión contra la que cualquier argentino de bien debe solidarizarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un  Estado en el que la justicia penal se mueve según el impulso de los enemigos y los amigos de los imputados o sus rivales políticos, no es un Estado de derecho.  Como tantas veces lo reiteramos desde esta columna, no es posible que el país, con ese Estado, avance en un camino serio de construcción y progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La opción argentina, lo afirmamos una vez más, no tiene nada que ver con los sofisticados análisis de los ideólogos del “neoliberalismo” o las convicciones “nacionales y populares”, izquierdas o derechas, radicales o peronistas. Todo ese ruido oculta (sin querer, o a propósito) el verdadero problema argentino, tan alejado de esos preciosismos como que debe resolver antes el verdadero dilema, librar la gran batalla, resolver el principal desafío. O seguimos viviendo en el marco del populismo autoritario, corporativo y atravesado por complicidades vergonzantes, o construimos una democracia republicana, en el que los ciudadanos “libres e iguales” ante la ley vivan en el marco de las normas, iguales en sus derechos y libertades, y sujetos a la majestad de una justicia independiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-4915154219265647745?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/4915154219265647745/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=4915154219265647745' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4915154219265647745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4915154219265647745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2011/02/venegas-moyano-y-los-privilegios.html' title='Venegas, Moyano y los privilegios corporativos'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-6565528434875539644</id><published>2011-02-12T19:15:00.001-08:00</published><updated>2011-02-12T19:17:46.302-08:00</updated><title type='text'>¿Neoliberal frente a “nacional y popular”?</title><content type='html'>Muchas veces nos hemos referido, desde esta columna, a los problemas más importantes de la agenda argentina al iniciar su tercera centuria de vida independiente.  Tratando de aportar a ese debate, hemos sostenido que el país se encuentra en un complicado momento de su historia en el que se superponen dos procesos: la necesidad de culminar la modernidad comenzada en 1810, al romper el régimen colonial y estamentario e iniciar la construcción de una sociedad democrática y libre, por un lado. Y por el otro la urgencia de encarar la agenda de la segunda modernidad, más fragmentada y con problemas surgidos de éxitos parciales de la modernidad que se abren en abanico desde el deterioro ambiental hasta la polarización social, desde la violencia cotidiana hasta las desigualdades de género.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                En el desafío de determinar prioridades, pareciera claro que la urgencia mayor es la de terminar de establecer las reglas de juego de la convivencia, tanto en la calle como en la relación con el poder. Sin las vigencias de las reglas, cualquier tema de agenda puede resultar conmocionante. Por el contrario, con las reglas rigiendo, hasta los debates más fuertes y duros tendrán contención y formas de resolverse, sin generar conmociones sistémicas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                De ahí que el verdadero problema argentino hoy sea el que enfrenta a quienes desean funcionar bajo reglas –constitucionales, legales, convencionales- y quienes se ríen de las reglas porque prefieren el “puro poder”, aún a riesgo de llevar la vida del país a una movilización permanente y a implantar la ley de la selva en la que el más fuerte tenga más chances de imponer sus intereses frente a los más débiles –ancianos, niños, discapacitados, marginados, y en general, los más pobres- como puede verificarse comparando el salario promedio de los camioneros (10.000) con su similar de jubilados (1.100), o la tasa de ganancia de un empresario de obras públicas amigo del poder con el de cualquier empresario sin “contactos”...&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                Pareciera claro. Sin embargo, viejos ecos de los conflictos del siglo XX motorizados por visiones enfrentadas que nos llevaron a perder  ocho décadas de historia parecen insistir en polarizar la sociedad tendiendo un velo pretendidamente “ideológico” que impide ver con claridad la esencia de los problemas de hoy. Si fuera una cuestión académica, tendría su lugar de debate en las cátedras. Pero no es así: no hay inocentes en este diseño, y la motorización de los falsos conflictos amenaza con hacernos perder, también, las primeras décadas del siglo XXI.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                A medida que el proceso político se acerca a la definición presidencial –decisión mayor que articula el resto de los debates- se instala la sensación de que los principales actores van ubicándose en “la interna del modelo”... No del modelo kirchnerista, caricatura grotesca del “nacional-populismo” más sectario, sino al “modelo” como diseño del  paradigma dominante desde 1930, que ha elaborado una estructura ideológica justificadora del estancamiento, la anomia, el autoritarismo, el desprecio por la ley y la justicia, el ataque larvado pero constante a la condición del  ciudadano, en cuanto titular de derechos inalienables, la grotesca deformación demográfica, las complicidades corporativas, la política asentada en redes clientelistas construidas a costa  del vaciamiento del país productivo y como frutilla del postre, la justificación de acuerdos opacos en nombre de un brumoso “interés general” pocas veces explicitado y nunca acreditado.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                Quien esto escribe ha militado durante muchos años en política y en ese lapso ciertamente se ha equivocado y ha acertado, como muchos. Las turbulencias de los años 70 lo encontraron en las antípodas de los mercenarios de la muerte, de quienes llenaron las calles de sangre desatando con su provocación inmoral el período más cruel y salvaje de nuestra historia. No sostuvo jamás que “el poder nace del fusil”, o que “hay que provocar el golpe, para que las cosas estén más claras”, como proclamaban las formaciones armadas, peronistas y no peronistas.  Junto a otros –entonces- jóvenes, levantó banderas de unidad nacional con el objetivo de instaurar una democracia sólida, que sirviera de marco para discutir las transformaciones de fondo que requería la Argentina,  acercando posiciones de viejos rivales sobre cuya división habían cabalgado los grandes retrocesos.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                Por supuesto que esos –entonces- jóvenes sentían la Nación en sus entrañas  y los intereses de quienes menos tienen como fundamento de su ética política. Defendían a la Nación y al pueblo al que pertenecían. Pero jamás se sumaron a la visión autoritaria del “nacional-populismo” cercano en sus métodos a los fascismos y las dictaduras. Y vieron al radicalismo, en cuanto plural e internamente tolerante, como el renovado instrumento para liderar este proceso de restauración democrática, que se desató con el oportuno liderazgo de Raúl Alfonsín.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;               Sin sectarismos: basta con observar la composición de los votos del Colegio Electoral que eligió presidente a Alfonsín en 1983. Electores radicales, partidos provinciales, liberales y conservadores, ex radicales y hasta algunos peronistas que querían abrir una puerta al futuro.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                Y alcanza con leer el discurso de toma de posesión del primer presidente democrático. El sueño de un país cordializado y de una democracia consolidada pasaba por encima de las viejas consignas, convocando no sólo a propios sino fundamentalmente a extraños, como lo había hecho en la campaña electoral. No había intenciones de avasallar las convicciones ideológicas de quien pensara diferente, refregándole en la cara su visión distinta. Al contrario, la mayor disposición era a escuchar, en la conciencia de que aún en los rivales más duros hay porciones de verdad que pueden aportar soluciones creativas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                El intento de 1983 fue quizás el esfuerzo más cercano en el tiempo de culminar con el programa moderno. A partir de allí, nos fuimos deslizando en la recreación de las viejas polarizaciones, hasta que la magnificación del grotesco se instaló en el 2003 con la llegada de la antigualla K. La que no ha fracasado en su intento de volver la historia atrás, al punto de haber logrado que gran parte de la oposición razone con sus mismas herramientas argumentales, aún al precio de seguir condenando al país al estancamiento.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                La Argentina del futuro, sin embargo, vive, trabaja, sueña y crea. Pero se siente cada vez más alejada de la política, que no termina de entender lo que pasa en el país y en el mundo y que más bien da la sensación de aferrarse al minué de las “nomenclaturas”, bailado al compás de variados inventos instrumentales -desde colectoras truchas hasta internas de juguete o manipulación de los calendarios electorales- mientras los problemas reales de los argentinos reales brillan por su ausencia. Hay entre varios de ellos una coincidencia, que no es virtuosa: bordear la ley buscando el mejor atajo de cada uno para llegar al poder. Sin plataformas, sin propuestas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;                Como en 1983, el gran dilema de hoy no es ser “nacional y popular” o “neoliberal”. Al contrario, es “democracia republicana o autoritarismo populista”. En lo personal, el autor se define como ciudadano de la democracia. Para lograrla, el camino sigue siendo el mismo: “dejar de lado las cuestiones más sofisticadas de las ideologías de cada uno” y dedicarse a construirla, defenderla, profundizarla. Y en eso se siente aliado de todos los que crean en la democracia, sean de izquierda o de derecha, sean progresistas o conservadores, sean liberales o estatistas. A condición de que asuman que el poder no les pertenece, que sólo se justifica si se ejerce en representación de los ciudadanos –que son sus dueños-, que ninguna corporación, ni empresarial, ni política, ni gremial, tiene privilegios de cara a los ciudadanos de a pie, cuyos derechos no son un bien mostrenco que se puede confiscar, negar, apropiar o matar, sino justamente la razón de ser del sistema político, basado en la Constitución  y las leyes, para lograr una convivencia en paz que nos permita ser mejores.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-6565528434875539644?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/6565528434875539644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=6565528434875539644' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/6565528434875539644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/6565528434875539644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2011/02/neoliberal-frente-nacional-y-popular.html' title='¿Neoliberal frente a “nacional y popular”?'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-1383950389562673867</id><published>2011-01-24T19:23:00.000-08:00</published><updated>2011-01-24T19:25:17.133-08:00</updated><title type='text'>Año de definiciones</title><content type='html'>Un año electoral es un año de definiciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque todos los días los ciudadanos construyen su país con su trabajo, su opinión, sus estudios, sus investigaciones, su creación cultural e incluso su influencia en la política, es en la definición de su gobierno cuando elige el rumbo del mediano plazo, el que en última instancia enmarcará el resto del funcionamiento político y social en los años inmediatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, un año electoral debe ser por definición polémico. Debe enfrentar proyectos, opiniones y propuestas que las fuerzas políticas y los candidatos formulen  los ciudadanos para su evaluación.  Requiere debate, fuerte, denso, sustantivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde esta columna hemos presentado reiteradas veces nuestra visión sobre las alternativas posibles para el país, que en el fondo y como aproximación didáctica podemos definir en dos grandes opciones:  un país “de retaguardia”, cerrado y mediocre, que trata de reconstruir un tiempo que pasó sin levantar la mirada, nacionalista fuera de época, aislado del mundo y coto de caza de corporaciones –sindicales, empresarias, políticas-; o un país “de vanguardia”, abierto y pujante, que decide la construcción de su futuro con vocación cosmopolita,  decidido a enfrentar la agenda del siglo XXI con vocación de éxito a fin de lograr una convivencia madura y equitativa, sumado al tren del futuro en una imbricación virtuosa con el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer camino significa marchar a contramano, insistiendo en todos los fracasos, desde la violación de los derechos de las personas hasta la justificación seudoideológica de un Estado irracional, desde la subordinación de las “declaraciones, derechos y garantías”  de los ciudadanos a un difuso “interés general” definido por una camarilla en el poder, desde la transferencia de riquezas al margen de los procedimientos democráticos y constitucionales hasta la justificación de la confiscación por cualquier causa, desde el aislamiento internacional hasta el vaciamiento del federalismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La consecuencia de persistir en este rumbo está a la vista: un país deformado hasta el ridículo concentrando en su área metropolitana (4000 kms 2) 14 millones de habitantes a una densidad de 3500 habitantes por km2, mientras ocupa el resto de su inmenso territorio continental (2.800.000 kms2) con apenas 10 habitantes por km2. Un país que en los mejores años de su historia económica ha reforzado su inequidad social con una pobreza que alcanza a más de un tercio de su población, que de ser señero en educación y ciencia ha pasado a revistar entre los últimos del continente en calidad educativa pública, que ha incrementado su inseguridad ciudadana al compás de la complicidad oficial con el narcotráfico y que vive de liquidar su capital –como ahorros previsionales, reservas de divisas y capacidad de endeudamiento- mientras  no es capaz de formular acuerdos nacionales estratégicos de cara a sus próximos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro rumbo está disponible, pero un inexplicable bloqueo intelectual no sólo de la mayoría dirigencial sino del telón de fondo cultural de la mayoría del sistema comunicacional –aún el opositor- lo hace inabordable. Es comprensible. Todos en la Argentina nos formamos en un mapa conceptual propio del “primer camino”. En todo caso la pregunta es si eso justifica poner un pulmotor en conceptos quizás válidos para otros tiempos, con otro mundo, otra agenda y otro país, y si justifica la pereza intelectual de ignorar la agenda de hoy y de mañana, en lugar de repetir propuestas formuladas para otros problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina podría convertirse en diez años en un país que hoy no nos atreveríamos a imaginar: equilibrado y plural, democrático y equitativo, abierto y solidario. Respetuoso de su inteligencia y de su creación en libertad. Descentralizado y con cada lugar de su territorio incorporado a lo mejor del confort, seguridad y avances tecnológicos. No nos llevaría más que una década volver a vernos, junto a Chile y Uruguay, y en palabras de Belisario Roldán hace un siglo, como “el contrapeso meridional del Continente”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo no lamentarse, entonces, que ante esa perspectiva se escuche sin embargo, en un año de definiciones estratégicas, centrar el debate en temas como la persistencia del Fútbol para Todos, en el mantenimiento de un subsidio inmoral a una línea aérea convertida en coto de caza de sindicalistas, proveedores y acreedores con fondos malversados del sistema previsional, o en la ilusoria reconstrucción de un sistema jubilatorio posible en los años de auge del industrialismo pero inconsistente con la realidad económica del nuevo paradigma económico global?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dilema no es de “izquierdas o derechas”. Lo prueban Fernando Henrique Cardoso, Lula, Ricardo Lagos, Bachelet, Tabaré Vázquez, Mujica, Dilma Ruseff, salvo que alcancemos con el apelativo de “neoliberales” a estos dirigentes que han sido capaces de conducir sus países atravesando la crisis del cambio de siglo y el auge de los años siguientes con vocación democrática con una solidez institucional creciente y sin “estados de excepción”, “facultades extraordinarias” ni medidas especiales que ignoren el debate parlamentario o los derechos políticos, económicos o sociales de sus ciudadanos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el propio Alfonsín. ¿O es que acaso olvidamos las críticas salvajes al Plan Houston, a las propuestas de incorporación de capital privado a la ex ENTEL, a la asociación de Aerolíneas con SAS y otras sensatas propuestas modernizadoras saboteadas en el Congreso y en la calle por las mismas voces trogloditas que luego apoyaron el remate indiscriminado del capital público en los 90?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los partidos y los candidatos, para recuperar credibilidad y respetabilidad ciudadana, deberían hoy hablar claro en sus propuestas, con nitidez y honestidad intelectual y política. Nuestro pueblo, que no es necio, elegirá lo que le parezca más adecuado. No es una buena práctica construir los discursos sobre las presiones corporativas o apelando a sentidas emotividades. Los argentinos quieren –queremos- escuchar ideas sobre nuestros problemas de hoy y los años que vienen.  Es el requisito ineludible de una democracia exitosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-1383950389562673867?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/1383950389562673867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=1383950389562673867' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1383950389562673867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1383950389562673867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2011/01/ano-de-definiciones.html' title='Año de definiciones'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-5088859645245231286</id><published>2011-01-24T19:21:00.000-08:00</published><updated>2011-01-24T19:23:11.196-08:00</updated><title type='text'>El año del gran debate</title><content type='html'>El proceso electoral parece estar lanzándose, con sus protagonistas elevando la exposición de sus mensajes y comenzando a definir sus propuestas básicas para los años próximos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, las primeras voces no parecen prometedoras. La invocación a la nostalgia o la corrección de la megacorrupción como nodos centrales, aún con sus valías, son insuficientes para crear en la imaginación de la Nación una imagen más o menos clara sobre el puerto de destino que se le ofrece. Las opciones parecen más bien grises, sin atreverse  soltar amarras ni siquiera en lo propositivo, de la esperpéntica agenda impulsada desde el poder en estos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se construirá una alternativa entusiasmante pasando  a un segundo plano las definiciones programáticas, ni organizando internas de juguete, ni  ofreciendo a la sociedad un camino que, aunque emprolije los métodos, no alterará sustancialmente el rumbo kirchnerista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina necesita sentirse convocada a un esfuerzo creíble, atractivo, motivador. Debe incluir a todos los compatriotas recuperando la autoestima nacional luego de este nuevo amague frustrado que significó la propuesta K, pero ello no significa que los argentinos aceptarán cualquier retorno a visiones que ignoren su agenda de hoy e insistan en soluciones a problemas que no son los actuales. Y debe sentir que el respeto a las reglas de juego será un piso tan sólido que habrá de someter a su vigencia a cualquier tipo de poder corporativo, social o extrainstitucional que lo desafíe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las sociedades exitosas, en el mundo y en el plano regional, por encima de contar con el difuso telón de fondo de la ideología de sus dirigencias, han encarado la articulación de sus esfuerzos con la marcha de la nueva etapa global, caracterizada por el exponencial avance científico técnico, la utilización de la dimensión gigantesca del mercado mundial y la creciente adopción del estado de derecho con la viga maestra de los derechos humanos, los que hasta China se ve obligada a reconocer como un objetivo legítimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para lograrlo, han sido capaces de concertar acuerdos estratégicos que incluyen el amplio consenso de sus élites, desterrando la intolerancia recíproca y sabiendo priorizar aquellos puntos que concitan coincidencias. No ha cambiado mucho el rumbo de Brasil desde Fernando Henrique Cardoso hasta Lula o Russef, ni tampoco Chile desde la Concertación a Piñera y me atrevería a decir que tampoco cambió el Uruguay en forma rotunda desde Jorge Batlle hasta Mujica. Por supuesto que varía el acento en determinadas miradas  y que no puede decirse que sean exactamente lo mismo, pero es indiscutible que lo que sí es igual es la forma de imaginar el aprovechamiento en sus respectivos países  de la nueva etapa global, apoyada en un “ethos” político maduro, tolerante y reflexivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo período seguramente tomará algunos saldos exitosos aún del propio kirchnerismo. Parece sensato reconocer que su gestión en el área de la ciencia y la tecnología ha sido de lo mejor en las últimas décadas. Sin embargo, el resultado global es fuertemente negativo. Lo peor no es eso, sino que es de varios de estos aspectos negativos que parecen heredar su discurso algunos relatos opositores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema de las retenciones agropecuarias es un ejemplo. La afirmación de la “inexorabilidad” de las retenciones esconde en el mejor de los casos, una ingenuidad peligrosa y en el peor, un cinismo inaceptable. Sin respetar los derechos de las personas –entre las cuales, la de disponer del producido de su trabajo o inversión tiene una protección constitucional central- será imposible relanzar el proceso de inversión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La continuidad de las retenciones implica la continuación de la concentración macrocefálica, de la explotación de los esfuerzos productivos de las provincias para financiar redes clientelistas – mafiosas del conurbano y el reconocimiento  de la impotencia nacional para financiar su propio desarrollo.  Es más: significa que continuará la invocación del fantasmagórico  “interés general” como justificación del avasallamiento de los derechos constitucionales de los ciudadanos. Las retenciones, que son un robo convertido “de facto” en institución del Estado, deben ser reemplazadas –aunque sea en forma progresiva pero inexorable- por un moderno y elaborado impuesto a las ganancias, progresivo, coparticipable y enmarcado en el sistema impositivo nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo peor es que tras ese discurso aparentemente progresista (justificando las retenciones por la necesidad del gasto social) se esconde la impotencia para proponer un camino de desarrollo apoyado en la educación, la reconversión productiva de los compatriotas marginados y  la reforma del Estado terminando con los innumerables mecanismos de apropiación de ingresos y de transferencia a empresarios amigos a cambio de migajas dejadas en el camino a quienes desde el poder les abren esas posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignorar el problema de los servicios públicos escudándolo en visiones ideológicas es una falencia parecida. La falta de agua potable y cloacas, el infierno del transporte público, la obsolescencia energética y el mantenimiento de subsidios esquizofrénicos –como el de la línea aérea estatal, y las transmisiones de partidos de fútbol por TV- atacan el sentido común, al coexistir con el mayor índice de pobreza y polarización social en muchas décadas, salvo el pico coyuntural de la crisis del 2002. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escuchar a los candidatos justificar la dilapidación de más de dos millones de dólares por día (doscientas viviendas por día, o comida diaria para doscientas mil personas...) por no animarse a enfrentar a los intereses corporativos de gremios y proveedores, o el mantenimiento de los 50.000 millones de pesos anuales de subsidios a empresas de servicios, claramente significa la resignación del crecimiento al anular toda capacidad de inversión reproductiva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ello no significa olvidar el problema social, sino incluirlo en un abanico de desafíos que, sin dogmatismos ni ideologismos, articule el crecimiento pujante y vigoroso, con la participación de todos en ese proceso mediante adecuadas políticas públicas de respeto a los derechos inversores, la estricta fiscalización impositiva debatida previamente en el Congreso, la distribución de los recursos públicos entre las jurisdicciones nacional, provinciales y municipales y el respeto impecable a la independencia de la justicia y el estado de derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso están esperando los ciudadanos, para volver a sentirse integrantes de una Nación y no simples objetos de discursos de marketing. Esa es, por otra parte, la tarea y la justificación de la actividad política, cuya legitimidad se funda en el reconocimiento de la soberanía de los ciudadanos –no de los partidos, ni de los sindicatos, ni siquiera del Estado- como últimos depositarios de su libertad y titulares finales de cualquier acción pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-5088859645245231286?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/5088859645245231286/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=5088859645245231286' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5088859645245231286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5088859645245231286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2011/01/el-ano-del-gran-debate.html' title='El año del gran debate'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-549512182436990131</id><published>2010-12-20T07:59:00.000-08:00</published><updated>2010-12-20T08:01:25.536-08:00</updated><title type='text'>Aviso a los narcos: la policía está desarmada...</title><content type='html'>En un país en el que existen más de dos millones de armas en poder de los particulares, la mayoría de ellas sin registrar, el poder político ha dado a conocer la disposición más extraña que pueda imaginarse en la guerra que las organizaciones de narcotráfico han comenzado contra la sociedad: la policía concurrirá desarmada cuando existan conflictos en la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El motivo que acompañó la información sobre la insólita decisión no puede dejar de causar similar extrañeza: es para saber que los disparos que eventualmente dejaran heridos o muertos en tales circunstancias, no habrían partido de la policía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es difícil imaginar un abandono más patente de las responsabilidades estatales de ejercer el monopolio de la fuerza en defensa de los ciudadanos desarmados. Y a la vez, de no tomar esta decisión como una instigación a armarse en defensa propia, sabiendo de antemano que no podrá contarse con el apoyo ni la ayuda de una eficaz acción pública para garantizar la seguridad y la paz de los ciudadanos comunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Estudiantina, en el caso de suponer que existe en el gobierno buena fé. Pero no se trata de funcionarios ingenuos. Aún suponiendo que la presidenta viva en una burbuja, la Ministra de Seguridad es una persona de experiencia en las luchas políticas y sociales y conoce la realidad. No es entonces creíble suponer tal actitud, lo que lleva a concluir en que a sabiendas se ha dejado la calle en manos de los civiles armados no pertenecientes a las fuerzas de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Aunque sea un milagro que nuestro país aún subsista como tal con el grado de desarticulación estatal a que lo ha conducido el peronismo gobernante –desmantelando la seguridad, la justicia, la educación, la defensa, la salud pública, las fronteras, el orden jurídico y el propio estado de derecho-, es tentar mucho al destino una medida como la comentada, en una realidad tan conflictiva y atravesada por bandas de narcotraficantes, crimen organizado, necesidades sociales acuciantes, inmigración descontrolada que convierte a los inmigrantes en carne de cañon de la inescrupulosidad de las bandas y grupos facciosos internos del propio oficialismo que se tienen tanto afecto recíproco como, en su momento, lo tenían los Montoneros con la Triple A.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Ahora la carne de cañón serán los propios agentes del orden, cuyo tributo a la violencia se cuenta en varias décadas por año. No hay semana que no se produzca un hecho fatal que tiene por víctima algún funcionario policial en cumplimiento de su deber. La medida probablemente incrementará esa cuota, en beneficio de los enemigos del orden público, que no son los pobres sino los mafiosos. A quienes se les da la buena nueva que, enfrente, no habrá policías armados sino muñecos para practicar el tiro al blanco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los tiempos que vienen serán, para la seguridad ciudadana, tan patéticos como el espectáculo de una patrulla del ejército boliviano entrando al territorio nacional, saqueando una propiedad y argumentando que lo hacía porque ese sector del territorio había sido boliviano y la Argentina se había apropiado de él. El comandante del grupo, Coronel Willy Gareca, no sólo permanece en su puesto sino que hasta recibe atención médica en centros de salud salteños. El gobierno argentino ni siquiera presentó una protesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El desmantelamiento del Ejército, que no tiene capacidad ni siquiera para defender la frontera de una incursión del Ejército de Bolivia, comienza a trasladarse a la policía, con la particularidad de que el enemigo en este plano no es otro país, sino las bandas del crimen organizado utilizando como mascarón de proa a la estructura clientelista del kirchnerismo.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Es de esperar una firme reacción, no sólo del peronismo –en cuyo nombre y con cuyo soporte están gobernando- sino de toda la sociedad política para detener esta locura. Avanzar en esa línea puede llevar la desarticulación definitiva del estado argentino y del régimen democrático y su reemplazo por la ley de la selva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-549512182436990131?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/549512182436990131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=549512182436990131' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/549512182436990131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/549512182436990131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/12/aviso-los-narcos-la-policia-esta.html' title='Aviso a los narcos: la policía está desarmada...'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-4528814744871165408</id><published>2010-12-13T12:20:00.000-08:00</published><updated>2010-12-13T12:22:08.635-08:00</updated><title type='text'>Indoamericano: algunos números</title><content type='html'>Una vivienda modesta pero adecuada a las necesidades de las personas que ocupan el Parque Indoamericano tiene en el mercado un valor inferior a los USD 20.000. En una construcción industrializada, además, pueden fabricarse por poco más de $ 30.000, a lo que debe agregarse el terreno. Sin que implique publicidad, alcanza con visitar un sitio cualquiera (por ejemplo, http://www.micassa.com.ar/oferta.html) para comprobar la cifra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Partiendo de esa suma (en la realidad barrial, no llegaría a los USD 20.000, o sea $ 80.000 por vivienda) y teniendo en cuenta los censados (5.000), puede estimarse una necesidad de 1250 viviendas, aproximadamente, a razón de una cada cuatro personas. Eso daría un monto requerido de 25.000.000 dólares. ¿Es esa una suma inaccesible?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Como siempre en estos casos, lo que vale para dimensionar una cifra son las comparaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El monto significa que con 13 días de subsidios de Aerolíneas –que recibe dos millones de dólares por día-, tendríamos viviendas para todos los reclamantes en el parque Indoamericano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y además se habrían salvado cuatro vidas humanas, decenas de heridos y una grieta en el cuerpo social que tardará tiempo en cicatrizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Es necesario entonces desarrollar todo este arsenal de masturbación intelectual e ideológica que surge de las usinas oficiales, buscando descalificaciones a “la derecha”, al “neolibealismo”, al “macrismo” o a la “xenofobia”, instalando un debate poco menos que fundacional donde sólo alcanzaría con aplicar el “apotegma Barrionuevo”, de dejar de robar tan sólo por una quincena y sólo en Aerolíneas, para solucionar un problema puntual en fase crítica?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Un gobierno de opereta sigue acumulando muertos por infantilismo. Mientras tanto, las bandas de narcotráfico con algunas complicidades oficiales siguen y seguirán en los próximos días adueñándose del uso de la fuerza, que en otros tiempos solíamos decir que debe ser monopolio del Estado en cualquier sociedad civilizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El daño que el peronismo en el poder está haciendo al país en estos días no tiene precio. Y nos está conduciendo, además, por un camino por el que después será muy difícil retroceder, por los odios que va generando y los sentimientos de revancha que dejará sembrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No se anuncian días sencillos. Por el contrario, perdidas las esperanzas de gestos maduros desde el escenario, serán tiempos de prueba para la templanza, la sensatez y el sentido común de la mayoría de los hombres y mujeres de buena voluntad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        Mientras, sería bueno pasar en limpio el problema despojándolo de sus adornos intelectualoides y pasar a su solución. Que sólo requiere buena voluntad y buena conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-4528814744871165408?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/4528814744871165408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=4528814744871165408' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4528814744871165408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4528814744871165408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/12/indoamericano-algunos-numeros.html' title='Indoamericano: algunos números'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-524850631535694679</id><published>2010-12-10T05:45:00.000-08:00</published><updated>2010-12-10T06:02:06.923-08:00</updated><title type='text'>Indoamericano</title><content type='html'>“En esa época, Evo, ustedes eran nuestros...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La frase, grosera como pocas pronunciada por el presidente de un Estado a un par, fue dirigida por la presidenta Fernández de Kirchner al presidente de la República de Bolivia, Evo Morales, al recibir en 2008 a varios presidentes latinoamericanos en San Miguel de Tucumán, en oportunidad de la reunión anual del Mercosur. Hacía referencia a un tiempo en que el antiguo Virreynato no se había aún fracturado y el Alto Perú era un campo de batalla entre el dominio realista y el gobierno revolucionario con sede en Buenos Aires. “Nosotros” vendría a ser el gobierno porteño, que justamente perdió esa batalla, cambiando para siempre la configuración económica, social y política del antiguo Virreynato con la derrota de La Madrid en Sopachuy (1817), que significaría la “pérdida” definitiva del Alto Perú, sobre el que luego se formaría Bolivia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los tiempos de la globalización están reconformando viejas cercanías, al compás de las migraciones que son característica del nuevo escenario planetario. En nuestro caso, los episodios que están ocurriendo en este momento marcan el agotamiento de los viejos argumentos “nacionales” y la instalación de un paradigma que vuelve a cruzar líneas interpretativas llevándolas al límite de su virtualidad. Bolivia y el Paraguay se imbrican íntimamente con nuestro país, a través de sus ciudadanos que han decidido dejar su territorio nacional e instalarse en el nuestro y más precisamente, en el conglomerado de Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es natural. Aún con las dificultades de convivencia que ofrecen las villas, donde mayoritariamente se asientan, son más tolerables que las que sufrían en sus zonas de origen. La prensa da a conocer algunos argumentos, a cuento de los episodios del Parque Indoamericano: “Hasta me pude operar de vesícula sin pagar un centavo”. “Allá no te dan nada, acá por lo menos tenemos planes sociales”. Las hilachas de un país que construyó en la primera mitad del siglo XX un estado de bienestar relativamente amplio, asentado en una población en extremo tolerante y culturalmente plural, permite aún hoy actitudes que no tienen siquiera los países desarrollados más exitosos con la población externa que recibe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Vivimos tiempos de reformulación de límites. No los geográficos, ni los históricos, cuando los conceptos de “territorio”, “nación” y “Estado” tenían fronteras superpuestas. Las nuevas fonteras son más difusas y polifacéticas, con bordes culturales, comunicacionales, axiológicos, políticos, religiosos que atraviesan “territorios”, “naciones” y “Estados”. Mientras, espontáneas y efímeras“identidades de guardarropa” aparecen y desaparecen, no sin antes gritar con fuerza afirmaciones conmovedoras. No en vano la “globalización” clama a gritos por el diseño de una gobernanza global que permita encauzar estos fenómenos novedosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero mientras tanto, el Estado-nación es el único mecanismo con que contamos para responder a las conmociones más primarias. Desarticularlo antes de tiempo tiene consecuencias como las que vemos. Los enemigos de la convivencia en paz y de la construcción de sociedades plurales –narcotraficantes, delincuencia global, extremismos fundamentalistas, intolerancias- bien por el contrario se articulan y crecen. La actitud adolescente de alzarse de hombros o escudarse en consignas primitivas (“no criminalizar la protesta social”, “no vamos a reprimir de ninguna forma”) simplemente abre las puertas a la ley de la selva, ya que la otra no tiene quien la aplique. La diferencia entre la decisión de Lula y el infantilismo de Cristina al tratar temas similares marca la diferencia entre un líder maduro y un gobierno de opereta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Frente a los escenarios dantescos que se aproximan y que adelantan su muestra en el Parque Indoamericano –curiosa reminiscencia semántica de una nueva pero también vieja identidad político cultural- el llamado angustiado es a una política mayor de edad, que cambie su conducta instintiva de mirarse el ombligo y escaparle a sus responsabilidades y por el contrario asuma con madurez su obligación de reflexiónar, decidir y actuar en conjunto frente a los problemas que enfrenta la sociedad que les paga el sueldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A la presidenta y al Jefe de Gobierno. Y a sus oposiciones, que bien podrían por un instante dejar de mirar todo con las anteojeras de la ventaja miserable y aportar esfuerzos para la solución de los problemas, en lugar de pretender aprovecharlos echando leña al fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-524850631535694679?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/524850631535694679/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=524850631535694679' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/524850631535694679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/524850631535694679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/12/indoamericano.html' title='Indoamericano'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-5253177509917559350</id><published>2010-12-09T10:47:00.000-08:00</published><updated>2010-12-09T10:49:12.240-08:00</updated><title type='text'>¿Es  culpa de los salarios?....</title><content type='html'>Una nueva presión del gobierno nacional sobre los sindicatos busca poner un “techo” del 20 % sobre los aumentos salariales que comenzarán a discutirse en paritarias. La medida genera obvias resistencias, no sólo en los sindicalistas más directamente relacionados con sus bases, sino por parte de la misma burocracia gremial que ha sido la socia íntima de la pareja gobernante desde 2003, personificada en la figura de Hugo Moyano. Es natural: todos saben que, aunque la tolerancia de las bases es amplia respecto a los negocios y negociados, corrupción y corruptelas que les permite un nivel de vida exponencialmente más alto del de sus representados, ello es a condición de respetar una máxima: “Con el salario no se juega”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hace algunas semanas analizábamos en esta columna cómo se gesta el proceso inflacionario, que siempre y en todos casos se expresa en última instancia por el aumento de la cantidad de moneda con respecto a lo que la economía requiere para funcionar. Y decíamos que, además, en el caso argentino, ese crecimiento monetario tiene una causa fundamental: la dilapidación de recursos públicos por parte de una administración que no pone límites a su dispendio, sin preocuparse de recaudarlos antes. Cierra el circuito sea sacando divisas de las reservas del BCRA debilitando el respaldo de los pesos –y en consecuencia, disminuyendo su valor-, sea apropiándose de las “ganancias cambiarias” ficticias, tautológico reflejo de la misma pérdida de valor de la moneda o directamente emitiendo, ahora parece que en Brasil porque las máquinas nacionales no alcanzan. En una punta de la cadena de la inflacion, en consecuencia, está el gobierno gastando dinero que no tiene, sin autorización del Congreso y saqueando el “tesoro” de los argentinos, que son sus reservas. En la otra, quienes la sufren que son los más débiles para defenderse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al caer el valor del dinero producto de este saqueo, todos los actores económicos deben defenderse. Quien tenga más espaldas, lo hace con más éxito. Así ocurre con las empresas, que además deben hacerlo para no entrar en quebranto, porque si no lo hicieran no podrían siquiera reponer. Las empresas no “suben los precios” para ganar más, sino para defender su patrimonio y con él, la posibilidad de seguir funcionando, generando bienes y manteniendo el empleo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Luego, los trabajadores, que ante los precios más altos reclaman –con justicia- no ser los damnificados. Y piden aumentos. Aquí aparece la hipocresía del discurso oficial, que confluye con el de empresarios y sindicalistas cercanos al gobierno: “hay que poner techo a los salarios para no reciclar la inflación”. Argumento hipócrita, porque unos y otros saben que la inflación no es provocada por los aumentos salariales, que están siempre a la cola tratando de recuperar posiciones, sino por el desfalco originario del gobierno, que ni uno ni otro se atreve a condenar para no resultar políticamente incorrectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Siguen en la cola los empleados públicos, los jubilados y los pensionados. Y terminan los más débiles de todos, los cuentapropistas y desocupados, que no tienen siquiera a quién reclamarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El “paradigma oficial” del pensamiento económico no sólo del gobierno sino de muchos dirigentes políticos encuentra más simpático defender el gasto público sin respaldo que denunciar su profunda esencia reaccionaria, patrimonialista, antidemocrática y antiobrera. A algunos les resulta más cómodo atacar a los empresarios porque “suben los precios” y a otros, a los sindicatos porque “no limitan los pedidos salariales”. Ambos, liderados por el populismo gobernante, conforman la corporación de la decadencia, que ha logrado el milagro de haber convertido a la Argentina, país prometedor como pocos al iniciarse el siglo XX, en el ejemplo de todo lo que no hay que hacer para ser exitoso. Y a exhibir la dudosa cocarda de ser el país de peor desempeño económico social durante los últimos 100 años en todo el mundo, medido por la evolución de su PBI “per capita”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La causa última de la inflación suele ser denunciada sólo por economistas más ortodoxos. Los demás también la conocen, pero no suelen hablar para no caer en la demonización cuyo alcance es potenciado por la mayoría del periodismo. Porque para esta última batalla, hay siempre una descalificación lista: “Son neoliberales, noventistas...”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los argentinos, entre tanto, mientras miran esta lucha de conceptos vacíos entre nuevos ecolásticos y gladiadores de la palabra, sufren el aumento de sus alimentos, su indumentaria, sus remedios, sus útiles escolares, sus tarifas de servicios privados y públicos... en la eterna ilusión de que el escenario, por un momento, se acuerde de sus dramas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-5253177509917559350?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/5253177509917559350/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=5253177509917559350' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5253177509917559350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5253177509917559350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/12/es-culpa-de-los-salarios.html' title='¿Es  culpa de los salarios?....'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-2397524072098793914</id><published>2010-12-06T11:41:00.000-08:00</published><updated>2010-12-06T11:44:33.286-08:00</updated><title type='text'>Cláusula democrática e hipocresía en la Cumbre</title><content type='html'>A iniciativa de la Argentina, la Cumbre Iberoamericana acaba de incluir la cláusula democrática como condición de pertenencia y participación al grupo. Cualquier país que sufra una interrupción no democrática en su régimen de gobierno será automáticmente excluído del club hasta su normalización constitucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La obvia pregunta del periodista español al Canciller argentino lo sacó de sus casillas: “Pero... ¿y Cuba?...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Eso es una opinión, no una pregunta”, contestó molesto Héctor Timmerman, ignorando al preguntante y pasando de inmediato al siguiente interlocutor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Canciller española Trinidad  Jiménez fue más diplomática. Es natural. Participa de un juego político donde las palabras valen y los relatos intentan mantener un mínimo de coherencia. Ignorar la pregunta de un hombre de prensa sería fatal de cara a la opinión pública española. Su respuesta, centrada en que en la convocatoria inicial a las Cumbres, hace dos décadas, no requería a los países convocados la vigencia democrática y que, en consecuencia, la cláusula valía para el futuro, fue tan endeble como la iniciativa argentina de su incorporación. La política del “puro relato”, tan efímera como la duración del discurso en el que se lo transmite, aunque util en la política criolla, puede generar más de un dolor de cabeza en un país en el que las dirigencias aún tratan de conservar sentido común y lealtad a sus dichos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El enojo de Timmerman, hombre que viene del periodismo, resulta a todas luces injustisficado. Porque... ¿es que no se previó que la contradicción era tan evidente que resultaba imposible de evitar para cualquier hombre de prensa que se precie de su objetividad? Es más: ¿ya olvidó su dura condena al régimen cubano, antes de su entronización diplomática?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es que dichos y hechos tienen como norma en nuestro país no marchar de la mano. Aún en el transcurso de un mismo discurso, la presidenta puede afirmar que no hay inflación y a la vez informar que se ha solicitado apoyo al FMI para ayudar a medir correctamente los “deslizamientos de precios”, o intentar mantener la confianza del “eje bolivariano” a la vez que le hace los mandados al “imperio” en Bolivia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En unos casos, cinismo. En otros, hipocresía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Poco favor se le hace a la recuperación del prestigio de la política con estos ejemplos patéticos de contradicciones cuya única coherencia es el favor del interlocutor y la búsqueda inconsistente de respaldos en grupos de opinión diferentes, para los que sin embargo está cada vez más claro que lo único que no deben esperar del neo-kirchnerismo de Cristina es la continuación de la ortodoxia de Néstor, es decir la corrupción y la mentira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El discurso oficial hoy engaña a quienes desean ser engañados y reitera periódicamente imposturas internacionales toleradas por los demás en cuanto no afectan sus intereses más directos. La hipocresía diplomática, de la que Wikileak es sólo un muestrario, tolera las ocurrencias del gobierno argentino como las del carnicero Teodoro Obiang, el inefable Hugo Chávez y antes del gracioso Carlos Menem, el hermético Ernesto Fumimori o el inenarrable Abdalah Bucaram.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo que no significa que los tomen en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-2397524072098793914?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/2397524072098793914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=2397524072098793914' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2397524072098793914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2397524072098793914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/12/clausula-democratica-e-hipocresia-en-la.html' title='Cláusula democrática e hipocresía en la Cumbre'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-598926012177245831</id><published>2010-11-29T13:41:00.000-08:00</published><updated>2010-11-29T13:42:06.195-08:00</updated><title type='text'>Las hilachas del Gran Hermano</title><content type='html'>“Ministerio de la Verdad” era el nombre que George Orwell asignaba en su novela “1984” al órgano del gobierno cuya función era manipular o destruir los documentos históricos con la finalidad de adecuar el conocimiento del pasado a las afirmaciones de régimen. Publicada en 1948, predecía para 1984 (inversión de los últimos dígitos del año de su publicación) la extensión a todo el mundo de los gobiernos totalitarios de moda en la época, terminando con las cuotas de libertad individual y subordinándolas a los supremos dictados del Poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;        Junto a los otros tres ministerios –del “amor”, que administraba castigos y torturas, de “la paz” que se aseguraba de tener siempre un enemigo externo para garantizar que el país se encuentre en paz consigo mismo y “de la abundancia” que regulaba la provisión de bienes para asegurar que no sobrepasaran los límite de la subsistencia- conformaban el gobierno del “Gran Hermano”, titular de la totalidad del poder y el conocimiento completo sobre los detalles más ínfimos de la vida de las personas, que le debían obediencia suprema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Desde la publicación de la novela, el concepto del “Gran Hermano” planeó en el debate político del mundo occidental, tensionado por las sociedades totalitarias derrotadas en la Segunda Guerra, pero también por el ejemplo tenebroso de las dictaduras del “socialismo real”. Su sola mención erizaba la piel de las personas con vocación libertaria y autonómica, para las que la libertad era un concepto forjado durante siglos de lucha, muchas veces sangrienta, contra toda clase de poder político, religioso o económico. 1984 se convirtió en una fecha ícono, que a medida que se acercaba profundizaba el temor sobre su virtualidad ante los evidentes avances científicos y tecnológicos desatados en la segunda mitad del siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Llegó 1984 con dos perfiles, a la vez coincidentes y divergentes con la vision orwelliana. Coincidentes, en cuanto las técnicas de vigilancia se expandieron desde lo más pequeño –con los controles de comunicaciones telefónicas, sensores de voz, cámaras ocultas, artefactos de seguimiento, “tags” de ubicación de diversas características y otros implementos similares- hasta lo más grande –gigantescas bases de información alimentadas por las redes de satélites de observación, organizaciones de espionaje actuantes por encima de las normas protectoras de los individuos, sistemas de control de desplazamientos personales, etc-. Pero también divergentes, en cuanto el poder, por primera vez en la historia, comenzaba a ser escrutado en sus pliegues más íntimos al compás del crecimiento de la interactividad de esos inmensos organismos de recolección y procesamiento de información. El Gran Hermano pugnaba por concretar la predicción de Orwell, pero la realidad, tenaz y obsesiva, seguía imaginando límites y  las personas seguían defendiendo su privacidad y, en última instancia, su libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Dos noticias de estos días muestran un saludable saldo hacia una sociedad mejor: en el plano internacional, la publicación de los secretos de la diplomacia de la principal potencia del mundo, penetrados por la inteligencia de un experto informático que consiguió la forma de organizar la recolección secreta de diversas fuentes, no ya de los chismes de alcoba, sino de las decisiones de paz y guerra, de alianzas y rivalidades, de desconfianzas y opiniones, de principal poder de mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y en el plano local, las informaciones obtenidas del disco rígido de las computadoras de un lobbysta de la corrupción genera un fenómeno similar. Por un lado, ha mostrado las hilachas de un poder asentado en los instintos más primitivos de los seres humanos: la codicia, el aprovechamiento del Estado para fines particulares, la corrupción ramplona, la mentira. Y por el otro, el poder ha quedado tan descolocado que no sólo ha silenciado las usinas intelectuales de “Carta Abierta”, normalmente con respuestas para todo, sino que hasta ha dejado sin habla a la señora presidenta, también experta en opinar sobre los temás más diversos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         Aunque a muchos nos gustaría que estos dos episodios significaran el derrumbe definitivo del Gran Hermano y su vocación totalitaria, está claro por lo pronto que sus miserias han quedado expuestas a la vista pública, a través de episodios cuyo saldo indudable será acrecentar el límite a los futuros desbordes de los circunstanciales administradores de los estamentos de gobierno y aumentar el poder de los ciudadanos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;         El Gran Hermano se ha invertido. El “secreto”, componente fundamental del poder desde todos los tiempos, ya no es inviolable ni servirá para esconder chanchullos. El “panóptico” de Bentham y Foucault funciona también al revés. Gracias a la tecnología, la interactividad, las redes ubicuas y el protagonismo de las personas, no es sólo el poder el que vigila a los ciudadanos, sino que éstos pueden vigilar cada vez más al poder, sacando a la luz en el momento menos pensado sus bajezas más notables y provocando su deslegitimación moral al mostrarlo claramente alejado del “bien común”, argumento último de sus pretendidas facultades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-598926012177245831?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/598926012177245831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=598926012177245831' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/598926012177245831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/598926012177245831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/11/las-hilachas-del-gran-hermano.html' title='Las hilachas del Gran Hermano'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-2428493486756722958</id><published>2010-11-21T18:53:00.000-08:00</published><updated>2010-11-21T18:54:09.562-08:00</updated><title type='text'>Inflación y salarios</title><content type='html'>Cuando estalla la inflación, todo se desordena.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Desde esta columna, no coincidimos con aquellos que afirman que la inflación es causada por las subas salariales. Al contrario: los salarios son –en general- los últimos en actualizarse, en un proceso que se inicia por el desquicio de la administración pública, es seguido por el alza de los precios y recién en su última etapa se refleja en los salarios. Es conocida la frase que se atribuye a Perón: los precios suben por el ascensor y los salarios por la escalera. Lo que no decía Perón es que antes que los precios y mucho antes que los salarios está la falsificación de dinero que realiza el gobierno. El suyo fue el primero. Muchos otros lo siguieron, hasta hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por eso es que no nos sumamos a la demonización de las subas salariales que recuperen la capacidad de compra perdida por la pérdida de valor de la moneda. Estamos, en este sentido, en las antípodas de Cristina Kirchner, Hugo Moyano y la cúpula empresarial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sin embargo, el problema no es lineal. Efectivamente, el primero que da el paso al frente para apropiarse de ingresos ajenos, es el Gobierno, que reduce el valor de la moneda quedándose con parte de la misma y haciendo que cada peso en circulación sea más débil, es decir valga menos. ¿Cómo lo hace? De dos formas:  repartiendo papeles pintados sin respaldo en forma de dinero, sea porque se apropió de las divisas que lo sostenían (llamadas Reservas del Banco Central) o porque fabricó nueva moneda y la gastó sin tomarse el trabajo de recaudarla antes. Si ésto lo hace un particular, sería robo o falsificación. Como lo hace el Gobierno, se llama inflación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El reflejo inmediato ante este desfalco del Gobierno es que los precios aumentan. Aunque en realidad, no es que aumenten los precios, sino que como la moneda vale menos, es necesaria más cantidad para comprar las mismas cosas. Este fenómeno se produce a través de la suba de los precios nominales de los productos. Si no hicieran eso, las fábricas y negocios deberían cerrar, porque no podrían reponerlos. Entrarían en quiebra, con la consiguiente desocupación y crisis. La suba de los precios es, entonces, una medida defensiva destinada a sobrevivir, no a ganar más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y ante estas subas, los trabajadores reclaman, con justicia, aumentos de los salarios que les permitan comprar lo mismo que antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por supuesto que siempre hay pícaros que siguen el ejemplo cínico del gobierno. Entre los empresarios, los que aprovechan para aumentar los precios más de lo que debieran. Y entre los trabajadores, los que en lugar de recuperar posiciones, reclaman aumentos desfasados con la inflación, que terminan –esos sí- haciendo subir más los precios y castigando a los consumidores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Porque como todo se descalabra, quienes tienen mayor poder logran disminuir los daños. Los más débiles, son los que más pierden. En una punta, el Gobierno es el que tiene el mayor poder, y es el que gana más, desatando el proceso. Las empresas más grandes reaccionan más rápido y tratan de evitar las pérdidas moviendo sus precios. Los sindicatos más fuertes logran defenderse mejor y tienen mejores aumentos. Los que pierden son los empleados públicos, los docentes, policías, judiciales, militares y en mayor cantidad que cualquiera de ellos, los jubilados y pensionados. Por último, quienes no tienen trabajo estable ni formal ven reducir sus niveles de ingresos reales en forma dramática: no tienen ni siquiera a quién reclamarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y queda hecha la cadena, que no es precisamente de la felicidad. El gobierno en una punta, apropiándose de una parte de la moneda de los argentinos y mirando para otro lado, haciéndose el distraído. Los jubilados, pensionados, desocupados y trabajadores informales en la otra, sufriendo la suba de los precios, de los salarios activos, y de sus gastos de supervivencia. La “ilusión de riqueza” de los aumentos cada vez más grandes y periódicos es inmediatamente seguida de la “desazón de pobreza”, al notar que a pesar de los aumentos, los salarios valen menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Quizás uno de los mayores daños que provoca la inflación es la sensación de inseguridad, nerviosismo y agresividad, que se traslada a cada ámbito de convivencia. Las imágenes de las calles tomadas por la violencia y la intemperancia son la patética muestra de hacia dónde nos lleva un gobierno sin conciencia de sus límites y de sus deberes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por eso decimos que la inflación es enemiga de una convivencia en paz, que es injusta y que no debe tolerarse que el gobierno la provoque por conveniencia, por malicia o para escudar su ineptitud. Y mucho menos, que pretenda que es buena, o que deba ser soportada por los asalariados limitando sus reclamos por debajo del deterioro sufrido por la moneda, contracara del aumento de precios que él mismo ha provocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-2428493486756722958?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/2428493486756722958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=2428493486756722958' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2428493486756722958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2428493486756722958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/11/inflacion-y-salarios.html' title='Inflación y salarios'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-5046080357575936272</id><published>2010-11-14T13:43:00.000-08:00</published><updated>2010-11-14T13:45:04.679-08:00</updated><title type='text'>La Argentina y la crisis global</title><content type='html'>El fracaso de la reunión del G-20 en Seúl trae a la reflexión, una vez más, el cambio copernicano que se está produciendo en el mundo en los últimos lustros, que atraviesa todos los campos de la realidad –desde el económico hasta el político, desde el tecnológico hasta el ambiental-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ante este cambio, que como todos deja ganadores y perdedores, la acción virtuosa debiera comenzar con la observación y la reflexión para detectar sus características esenciales y la forma en que estas características afectan a las diferentes personas, países, empresas y regiones del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Eso se ha reflejado en el G-20. El ritmo desigual del cambio y la diferente ubicación relativa de los protagonistas hace que cada uno se queje según cómo la crisis se proyecte en sus intereses más directos y reclame medidas que focalicen sus propios problemas, más que el problema global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los norteamericanos, preocupados por su endeudamiento y su desequilibrio comercial, reclaman a China que deje flotar su moneda más libremente revalorizándola, en la esperanza de que los ayude a nivelar su comercio al no tener que competir con productos virtualmente sin costo salarial, como los fabricados en China. China, a su vez, alega que la crisis ha disminuido la demanda global –concentrada en los países desarrollados- y ello perjudica su economía, que está asentada en la exportación, sosteniendo que esa situación la coloca en la dinámica de una caldera a presión, debido a su gigantesca inequidad interna. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Europa, por su parte, pasada en gastos y con su competitividad adormecida por sus déficits, reclama austeridad a sus integrantes mostrando crudamente su agudo desequilibrio interno entre países “cuasi sub-desarrollados” con estados de bienestar más que generosos  pero asentados en una base ficticia, frente a sus locomotoras desarrolladas –Alemania y Francia- que enfrentan dificultades para financiar sus gastos sociales y previsionales a pesar de su riqueza, y que son requeridos de ayuda para sociedades que trabajan menos y con menor calidad, en nombre de una relativa “solidaridad comunitaria” que sólo aparece cuando es necesario pedir ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los reclamos de cada uno de ellos son diferentes, porque ven la crisis con sus respectivas anteojeras, y a las medidas que unos y otros deben tomar y toman en su plano interno, se agregan los  pedidos de medidas de los demás: los norteamericanos, que China revalúe su moneda. Los chinos, que Estados Unidos reduzca su déficit. Los europeos desarrollados, que todos sean más austeros y los europeos más pobres, que los demás los ayuden con sus déficits públicos. Los países en desarrollo, que no se reduzca la demanda de los países centrales. Y todos, que se acuerden políticas “cooperativas”, pero sin comprometer acciones propias, lo que es un oximoron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En ese maremagnum, reflejo de la economía globalizada sin remedio navega nuestra averiada nave nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La Argentina es, quizás, uno de los únicos sino el único país beneficiario neto de esta crisis, cuya superación sólo requiere medidas internas sin depender de nadie. Pero, curiosamente, es también el único país del grupo de los 20 –donde ingresó, bueno es recordarlo para no sumarnos a la demonización infantil, por gestión del ex presidente Menem- que llega a las reuniones con la pretensión de dictar cátedra al estilo del maestro de Siruela “que no sabía leer, y puso escuela”...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El mundo hoy es informativamente plano. Todo se conoce. Desde la manipulación de las estadísticas hasta la apropiación de fondos ajenos. Desde la corrupción ramplona hasta la ausencia de debate parlamentario serio. Desde la desobediencia a las sentencias judiciales hasta el desborde inflacionario. Desde las complicidades delictivas hasta la creciente violencia cotidiana. Desde los grotescos papelones de Aerolíneas hasta la facilidad para el lavado de dinero ilegal. Todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cada una de esas circunstancias, que son la verdadera cadena que nos lastra al pasado, podría ser soltada sin medidas adicionales que deba tomar Estados Unidos o China, Alemania, Brasil o Rusia. Bastaría con una conducción política madura, con un diálogo político interno serio que establezca consensos estratégicos, con un “ethos” político cooperativo iniciado por el encargado de liderar el funcionamiento político nacional, que es el gobierno y específicamente, la presidenta. Sin embargo, se persiste en apoyarse en las mafias narco-sindicales, en una política patrimonialista reducida a comprar o vender votos en el Congreso, en la deshumanización del adversario, en el sectarismo y en la negación de cualquier atisbo de debate plural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hace muchas décadas que la Argentina no tenía una situación internacional tan beneficiosa, sin haber hecho nada para merecerlo. Quizás la última vez fue cuando el medio siglo del apogeo, entre 1880 y 1930. Que estemos desperdiciando la oportunidad actual como lo estamos haciendo, nos hará ingresar en la historia como una de las generaciones más inútiles que le haya tocado al país en toda su vida independiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Es que nadie, en el “escenario”, puede tocar un campanazo que convoque al sentido común?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-5046080357575936272?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/5046080357575936272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=5046080357575936272' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5046080357575936272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5046080357575936272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/11/la-argentina-y-la-crisis-global.html' title='La Argentina y la crisis global'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-3536615736503236754</id><published>2010-11-08T07:12:00.000-08:00</published><updated>2010-11-08T07:16:31.856-08:00</updated><title type='text'>Cristina, Fanon y los monos</title><content type='html'>El primer paso del terrorismo es la deshumanización del adversario, la negación de su condición humana y la atribución de condiciones animales o de características descalificadoras ajenas a un cambio de ideas articuladas y respetuosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frank Fanon –y el propio Sartre- analizaron en su momento esta técnica, utilizada por los colonialistas en Africa y por los nazis en Europa. Perdida la condición humana, el trato al contrario queda liberado de la obligación de respeto, cualquiera sea su fuente - religiosa, filosófica o simplemente moral-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a partir de allí, todos los caminos de lucha se abren. Las formas construidas por la humanidad para hacer posible las visiones diferentes y, a la vez, convivir –cuya elaboración más sofisticada es la democracia política- deja paso al “puro poder”, que termina definiendo el triunfo de una visión u otra con desconocimiento de las necesidades de acuerdo por la “otredad” que impone la convivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que esta actitud haya sido propia de los colonialistas tratando de “monos” a los trabajadores negros, o de los nazis tratando de “ratas” a los judíos es, a esta altura, una repugnante anécdota de la historia humana cuyas consecuencias fueron genocidios, masacres y ríos de sangre. Deja de ser sólo una anécdota cuando un presidente en ejercicio utiliza la animalización de sus adversarios en un acto político en el que la “corte” no sólo escucha, sino que aplaude, al igual que muchos de quienes asisten, frente a la pasmada plaza pública televisiva que amplifica el mensaje al infinito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La “ejemplaridad del poder” toma aquí el peligroso papel del instigador, máxime al darse a pocos días del salvaje asesinato político de Mariano Ferreyra, realizado por sicarios sindicales del principal aliado del gobierno que ha sido confirmado como tal por la actual “juventud maravillosa” de La Cámpora y el propio Jefe de Gabinete; y el rápido contagio de estructuras de poder que, aunque surgidas en sus lejanos comienzos del propio pensamiento de izquierda, han olvidado hace tiempo lo mejor de la historia progresista –la tolerancia, la libertad, el pluralismo, el respeto por la opinión ajena, la celosa defensa de los derechos de las personas- y asumido lo peor del populismo –la violencia, el matonismo, la intolerancia, la descalificación del contrario y el vaciamiento de su condición humana-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las expresiones de Cristina Fernández la semana pasada al tratar de “loros” y “monos” a los opositores que no piensan como ella y no ven la realidad con sus anteojeras merecen un pedido de discupas inmediato y expreso en el parlamento, espacio democrático de la diversidad y la polémica. El silencio no hará otra cosa que admitir que, también para la oposición, todo está permitido. Que no hay límites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los ciudadanos, sería repugnante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-3536615736503236754?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/3536615736503236754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=3536615736503236754' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/3536615736503236754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/3536615736503236754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/11/cristina-fanon-y-los-monos.html' title='Cristina, Fanon y los monos'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-2004839688012320119</id><published>2010-10-25T18:17:00.001-07:00</published><updated>2010-10-25T18:17:56.317-07:00</updated><title type='text'>Salario, jubilaciones y justicia</title><content type='html'>El  15 de junio de 1964, el Presidente Arturo Umberto Illia promulgaba la ley del Salario Mínimo, Vital y Móvil, sancionada por el Congreso sobre la base de un proyecto de su autoría. La misma norma creaba el Consejo del Salario integrado por representantes del Estado, empresarios y trabajadores, para mantener actualizado su nivel. En sus fundamentos, lejos de las letanías seudideologizadas de los decretos de hoy, simplemente decía que buscaba asegurar el nivel de vida de los trabajadores más pobres con un haber adecuado a sus necesidades básicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los haberes jubilatorios seguirían esos niveles, por cuanto estaba vigente un sistema de determinación de prestaciones previsionales organizado por las Cajas respectivas, que sostenían porcentajes cercanos al haber en actividad –al no descontársele el aporte previsional a los pasivos, que sí realizaban los activos-. Fue la última época del país en paz, funcionando con Estado de Bienestar, crecimiento económico, movilidad social y libertad plena. El peronismo, proscripto desde 1955, concurriría a su primera elección libre triunfando por escaso margen frente al gobierno en la renovación parcial de diputados de 1965.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 28 de junio de 1966 se acabó esa Argentina. Fuertes intereses económicos y sindicales terminaron convenciendo a los militares del derrocamiento de este gran presidente. Los monopolios de medicamentos, los intereses petroleros y los burócratas sindicales juntaron fuerzas para crear un ambiente de caos social mediante la toma de fábricas, y los sindicalistas se vistieron de traje y corbata para asistir a la jura de Juan Carlos Onganía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las décadas siguientes fueron de estancamiento en lo económico y retrocesos en lo social, sosteniendo una densa y confusa lucha política donde se diluyeron paulatinamente los valores que daban cohesión a la sociedad, mientras crecía un desentendimiento visceral que impediría en adelante el diseño de objetivos nacionales compartidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sistema previsional sintió ese retroceso, cuya línea de coherencia dependía exclusivamente del poder que cada sector tuviera para apropiarse de un pedazo de la “torta” económica. Los jubilados, como sector más debil del escenario junto a la niñez, retrocedieron sistemáticamente, tanto como la educación pública. La Argentina otrora orgullosa del trato a los viejos y los niños sistematizó el genocidio silencioso de sus ancianos y el embrutecimiento creciente de sus generaciones jóvenes, que dejaron de destacarse en el continente para pasar a revistar entre los menos capacitados de la región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El veto de la presidenta –para más, peronista, partido cuyo lider proclamó en su momento el paradigma de niños y ancianos como únicos privilegiados...- avanza un paso significativo en el rumbo de la decadencia. Si el “salario mínimo, vital y movil” es, como lo dice su nombre, el mínimo ingreso compatible con la dignidad humana, sostener que garantizar el 82 % de ese ingreso para los pasivos más pobres “llevaría a la quiebra al Estado” es indignante. Pero se transforma en inmoral si esa misma funcionaria se vanagloria de entregar subsidios desvergonzados a empresarios amigos, financiar nuevos modelos de automóviles a multinacionales, pagar las costosas transmisiones de TV para el fútbol, sostener con cientos de millones de dólares una línea aérea ultradeficitaria o prestar en cincuenta cuotas a quienes quieran comprarse un receptor televisivo de última generación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gota que colma el vaso se conoció en estos días: los juzgados de la seguridad social, que atienden los reclamos de los jubilados, tienen que paralizar sus trámites porque corren el riesgo de hundirse –literalmente- por el peso de tantos expedientes, cuyo número se acerca ya al medio millón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Correrá el Estado riesgo de quebrar si paga lo que debe, dando a nuestros viejos un trato parecido a los organismos internacionales de crédito, como hizo Kirchner con el FMI?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-2004839688012320119?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/2004839688012320119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=2004839688012320119' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2004839688012320119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2004839688012320119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/10/salario-jubilaciones-y-justicia.html' title='Salario, jubilaciones y justicia'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-637236370775093000</id><published>2010-10-25T18:16:00.000-07:00</published><updated>2010-10-25T18:17:19.160-07:00</updated><title type='text'>La degradación final del retro-progresismo</title><content type='html'>No fue siempre que el matrimonio Kirchner abrazó banderas progresistas. No puede negarse, sin embargo, que a partir de su distanciamiento de Carlos Menem, su discurso fue acercándose progresivamente al mismo levantado por los sectores más ortodoxos del progresismo de los setenta. Tampoco que, una vez en el poder, se abrazaron en forma marcada a un “relato” que los auto-caracterizaba como herederos del peronismo montonero, la “JP Regionales” y el camporismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Su sinceridad, al comienzo, sólo fue puesta en duda por muy pocos. Quien esto escribe se contaba entre los desconfiados, simplemente por haber analizado su trayectoria política y haber deducido de ella que la adopción de ese posicionamiento era sólo una táctica –como lo fuera, en su momento, de Perón en su exilio- que le permitía buenos réditos en la acumulación de poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El propósito de esta nota es, sin embargo, poner la mirada en los socios kirchneristas, más que en los Kirchner. De éstos, ya poco queda por decir. Corrupción ramplona, hipocresía discursiva, conducción política reaccionaria, autoritarismo sectario, manipulación de la opinión pública, en síntesis, valores que la izquierda ha despreciado siempre en su credo oficial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por eso mismo, cada día de la gestión kirchnerista que profundizaba el discurso con los hechos, más se acentuaba la contradicción –que ya es insalvable- entre la honesta convicción de izquierda democrática de varios intelectuales y políticos integrantes del “espacio pan-kirchnerista” con la injustificable gestión nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Quien esto escribe no se posiciona en “la derecha”. Desde la Juventud Radical, en sus años jóvenes, luchó por la democracia cuando había dictadura, y ya “mayor”,  trabajó por la democracia cuando fue necesario fortalecerla. Desafiando tranquilos consensos inerciales, con una libertad intelectual de la que se enorgullece, intentó siempre aportar al debate de modernización del análisis político buceando en las formas de proyectar en los años que vivimos los valores que animaron la visión progresista desde siempre: libertad, cada vez más libertad. Igualdad de oportunidades, cada vez mayor. Democracia, progresivamente más profunda y participativa. Autonomía personal creciente para todos y cada uno de los argentinos, cada vez más potenciada. Solidaridad como actitud permanente ante las desigualdades, como base del compromiso de la acción pública. Confianza en la iniciativa de las personas, en sus convicciones, compromisos y deseos, en forma individual y en forma asociativa, en lo económico, en lo político y en lo social, como supuestos sacralizados de cualquier gestión de gobierno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son los valores que desde la política se entienden consustanciales con el “progresismo”,  para encauzar en forma inteligente la imbricación del país en el gigantesco salto de las fuerzas productivas globales, que están aprovechando en forma inteligente todos los países en desarrollo del planeta. Son los necesarios para crecer, potenciar nuestras empresas y capacidad emprendedora, acoplarse al mundo en forma virtuosa, erradicar la tolerancia con el delito y la corrupción, reducir progresivamente  la inequidad construyendo el piso de ciudadanía y a la vez, potenciar la responsabilidad de cada uno en la edificación de su propio futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Éste es el camino de los exitosos, y la buena noticia es que dentro de él caben la izquierda y la derecha modernas y plurales. Allí está el espacio de Jose Mujica y de Sebastian Piñera; de Fernando Enrique Cardoso y de Lula da Silva; de Juan Manuel Santos y de Alan García; es el camino de americanos y chinos, rusos y europeos, sudafricanos e indios. No polarizando, sino integrando. No dividiendo, sino sumando. No descalificando, sino respetando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sin embargo, este debate no integra la agenda del retro-progresismo criollo. Aferrado a afirmaciones formales de otro paradigma ya extinguido –el de los estados nacionales autónomos, las sociedades cerradas y la ingenua presunción de la política todopoderosa- el retro-progresismo no atina a otras respuestas que intentar encasillar en un molde demodé el denso y cambiante entramado socioeconómico del mundo en formación, que para su inquietud, hace rato llegó a la Argentina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le preocupa el crecimiento con la participación de cada vez más personas incluidas en el esfuerzo, la mayor equidad o la profundización de la libertad. Su desorientación ante la realidad lo lleva a reducir sus entusiasmos a los símbolos de otro tiempo, depositados en el rencor reciclado ante viejos generales octogenarios achacados por la edad y enfermedades cuya persecusión es colocada en el centro de la escena de las decisiones nacionales. O en el seguidismo a los antológicos disparates de la presidenta (“la mejor cuadro político que ha dado el peronismo”, Anibal Fernández dixit, -¿?-), los bramidos de su esposo y la justificación cínica de su enriquecimiento ilícito, su desarticulación del estado de derecho, sus cazas de brujas inquisitoriales y su invención de enemigos artificiales con que bombardea la convivencia plural y democrática de un país que quiere vivir tranquilo, al que aislan de la marcha del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este gobierno no es progresista. Económicamente, ha profundizado la polarización social y la extrema pobreza a pesar de haberle tocado gestionar durante el mejor momento económico de la historia argentina. Ha paralizado la innovación tecnológica en la industria. Ha desarticulado la producción agropecuaria. Ha reconstruido burocracias parasitarias clientelares. Se han duplicado los habitantes de las villas. Se han multiplicado por tres las personas sin techo. Ha caído a niveles impensables la educación pública. Se ha reducido el margen de libertad de opinión, sometiendo a todos a una política de chantaje y revancha si no acuerdan con la visión oficial (sean éstos empresarios o trabajadores, hombres de campo o periodistas, artistas o militares). Se ha reducido la independencia de la justicia. Se ha convertido al federalismo –integrante fundacional de nuestra democracia, al acercar la gestión a los ciudadanos- en una cáscara vacía. Se ha convertido al parlamento –conquista histórica del progresismo frente al poder concentrado- en una institución formal, ridiculizada y desprestigiada por el nuevo pensamiento único. Nada de eso es progresista, ni en lo económico, ni en lo social, ni en lo político. Es profundamente reaccionario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentar revivir los eslóganes de la guerra fría, el “imperialismo” y aún el más novedoso del “neo-liberalismo” o la crítica superficial de “los noventa” –de los que fueron socios privilegiados- sólo esconde la evasión del debate creador, algo que el progresismo ha despreciado históricamente pero que el retro-progresismo ejecuta diariamente. Fuera de sus sobreactuadas profesiones de fe anti-militares, anti-imperialistas y anti-oligárquicas –todos “anti” ausentes en la agenda de los argentinos de hoy- nada hay que entusiasme de cara al futuro. Ni el diseño de un país deseado, ni el camino para llegar a él, ni algún indicio de cuál es el destino que se persigue. Sólo odio, revanchas a destiempo y miradas hacia atrás. Eso sí: con indisimulada soberbia y la voz admonitoria e impostada. Y mejor,  por cadena nacional, por si a alguien se le ocurre mirar o escuchar otra cosa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su decadencia ha llegado al punto de la degradación. Sólo pocas miradas sobreviven a este diagnóstico: destacan entre ellas la tenacidad valiente de Juan José Sebrelli, la lúcida capacidad de análisis de Beatríz Sarlo, la prédica insistente de Santiago Kovadloff, las combativas miradas de Marcos Aguinis, el  llamado constante a la tolerancia y la modernización discursiva de Luis Gregorich, todos ellos demonizados, a pesar de sus historias, compromisos y aquilatados prestigios, por ser.... ¡de “la derecha”! La última: ¡apoyar el veto de la primer intelectual a la ley del 82 % del Salario Mínimo Vital y Móvil como piso jubilatorio! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, se siguen aplaudiendo a cuatro manos las caricaturas del atril, los alaridos incendiarios de Bonafini, las patoteadas (¿progresistas?) de Guillermo Moreno y la grotesca acumulación patrimonial del matrimonio, en la mejor demostración que en su obsesión por el “entrismo” en el peronismo –que repite, sin cambios, desde hace cuarenta años- esta “izquierda” perdió en el camino lo mejor de su cultura –el debate, la tolerancia, la honestidad, los derechos de las personas, la libertad sindical, el combate a la pobreza sin la humillación de la clientelización- y fue asumiendo lo peor del populismo –la prepotencia, la verticalidad, la ausencia de debate, la justificación del matonaje y las patotas, la inexistencia de visión de futuro, su adscripción a la deshonestidad personal e intelectual y la reducción de los espacios democráticos-. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio”, canta Serrat en su recordado tema “Sinceramente tuyo”. Sin embargo, a pesar del querido catalán, muchos de quienes hemos gastado nuestra vida en luchas que en otros tiempos eran reconocidas como progresistas –como la libertad, los derechos y libertades constitucionales, la honestidad en el desempeño de la función pública, el mejoramiento de la educación popular, el fortalecimiento del federalismo y la vida municipal, la limpieza del sufragio- no podemos menos que sentir tristeza por el desemboque vital de tantos valiosos compatriotas que durante mucho tiempo y a pesar de alinearnos en partidos diferentes consideramos, sin conocer personalmente, “compañeros”, pero de los que nos sentimos hoy tan alejados como si estuviéramos literalmente en las antípodas. No porque nosotros hayamos cambiado los valores, sino porque los vemos enredados en tratar de justificar que robar en la función pública está bien, que humillar a los pobres se justifica, que estafar a los jubilados es “de izquierda”, que violar la ley no es condenable y que destrozar la democracia es progresista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-637236370775093000?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/637236370775093000/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=637236370775093000' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/637236370775093000'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/637236370775093000'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/10/la-degradacion-final-del-retro.html' title='La degradación final del retro-progresismo'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-1215606035393199091</id><published>2010-10-04T19:07:00.003-07:00</published><updated>2010-10-04T19:07:56.240-07:00</updated><title type='text'>Seguridad y política</title><content type='html'>¿Es tan difícil radarizar el norte del país?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Virgilio Palud, Juez Federal de Reconquista, decía a un medio periodístico, hace ya varios años, que un centenar de pistas clandestinas recibían miles de vuelos por año que descargaban mercaderías sin control. El fenómeno se da en diferentes lugares del norte santafecino, Santiago de Estero, Formosa y Salta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Quienes hemos estado cerca del escenario público en las últimas décadas no podemos dejar de advertir que el reclamo por la radarización comenzó apenas se instaló la democracia. Han transcurrido casi tres décadas y varias administraciones, de diferente signo, pero el proyecto sigue estancado. Los motivos han sido varios, pero el resultado es el mismo: a casi tres décadas de la llegada de la democracia, seguimos sin radares. Y la radarización es el primer vínculo del delito con las redes globales, la primera complicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es más: no ha logrado sancionarse –como los países vecinos- una ley adecuada de protección de cielos que autorice a la Fuerza Aérea a derribar aviones que desobedezcan en forma repetida la orden de aterrizaje. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando aterrizan los vuelos y sus cargas se trasladan a los camiones encargados de distribuirlas, es demasiado tarde. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Es tan difícil coordinar la acción de los organismos de seguridad en las zonas de frontera, las rutas nacionales y las policías provinciales?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin esa coordinación entre Gendarmería, Policía Federal, policías provinciales y justicia federal, la tarea es inocua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Es tan difícil detectar a los carteles ya instalados en el conurbano, en Rosario, en Córdoba y en otros lugares del país, y encontrar sus vinculaciones policiales, judiciales, políticas y empresariales?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sin hacerlo, estamos condenados a que algún operativo esporádico, especialmente focalizado, tape el verdadero desarrollo de redes que están impregnando gran parte del sistema policial, judicial y político argentino, en los niveles nacionales, provinciales y locales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las redes mafiosas son el contenedor que expande todas las formas delictivas: narcotráfico, tráfico de personas, desarmaderos, robo de automóviles –principal situación de asesinato-, secuestros extorsivos y –quizás lo más importante- la instalación de una situación de convivencia con espacios delictivos que permite el florecimiento de otras modalidades de delitos, y la cooptación integrantes de las propias fuerzas de seguridad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Es tan difícil aplicar la ley tal como está sancionada, en su letra y en su espíritu, para garantizar a los ciudadanos su seguridad personal, sin distorsionar esa aplicación legal con sesudas elucubraciones ideologistas que –curiosamente- terminan coincidiendo en que no es posible hacer nada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Si esto no se logra, culquier esfuerzo será vano y terminará mostrado como contraejemplo para los cuadros sanos de la policía, la justicia y la política, llevando a ellos el desánimo ante la próspera situación de sus colegas vinculados a las mafias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Estos interrogantes –y varios similares- enfocan la dramática coyuntura que, como un macabro clivaje histórico, estamos viviendos los argentinos de hoy. El país está justo en el límite de perder definitivamente el control de su orden público, y la responsabilidad central es del cuerpo político. Un concepto se impone: no se nota la existencia de una clara voluntad política de cambiar la situación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, el mayor responsable es el gobierno nacional, principal “complicidad” en las falencias de acción tanto en el control de las fronteras, del espacio aéreo, de las rutas, del lavado de dinero, de la corrupción vinculada con las mafias a través de algunas dirigencias sindicales, caudillejos territoriales y funcionarios policiales y judiciales. Y de la inexistente coordinación en la lucha anti-delictiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay responsabilidad también de los gobiernos provinciales y administraciones locales, que en muchos casos toleran vinculaciones mafiosas entre sus cuadros y las redes delictivas que terminan “atándole las manos”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también hay responsabilidad de la oposición, que no termina de adoptar en su agenda como punto central lo que es un reclamo masivo de los ciudadanos: vivir en paz, con seguridad y la tranquilidad de que se puede transitar por los lugares públicos con las espaldas cubiertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oposición, por razones diversas, no termina de ponerse al frente de una lucha que no admite el “consenso”, indispensable por otra parte para la reconstrucción de la convivencia entre quienes piensan diferentes. El huracán destructor del kirchnerismo ha llevado a muchos dirigentes opositores a descreer del conflicto y buscar afanosamente coincidencias, lo que está bien porque sienta las bases de un país diferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ninguna construcción será posible sin destrozar las redes mafiosas. En esa tarea, el imperativo ético no es acordar, sino luchar. Con intransigencia, con firmeza, con inteligencia, con recursos, con claridad de objetivos. Y cuidando también en forma escrupulosa que el fin del kirchnerismo no se traduzca simplemente en un traslado de complicidades, desde el oficialismo en declinación hacia el nuevo oficialismo que resulte su sucesor. La capacidad de permanencia, mutación y mimetización de estas redes es inmensa y trasciende su relación con un solo sector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata a esta altura de caer en la neutralizante e interminable discusión sobre las causas sociales de la delincuencia. Quienes secuestran y asesinan compatriotas son personas cuya única similitud con la condición humana es su morfología. Se trata de combatirlas con la ley en la mano –ni más, pero tampoco menos-, sin concesiones ni complicidades. Nada tienen en común la Argentina deseada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desprestigio de la política difícilmente se revierta si la ciudadanía no percibe que el principal problema argentino, la macabra danza de muerte con la que se ve obligada a convivir todos los días, está instalado tan fuertemente en la agenda de los dirigentes como en la insoportable ansiedad que los argentinos deben sufrir en cada momento de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-1215606035393199091?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/1215606035393199091/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=1215606035393199091' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1215606035393199091'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1215606035393199091'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/10/seguridad-y-politica.html' title='Seguridad y política'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-2496329113014651302</id><published>2010-10-04T19:07:00.001-07:00</published><updated>2010-10-04T19:07:27.488-07:00</updated><title type='text'>Nerviosismo y obscenidad</title><content type='html'>Una extraña sensación va impregnando lenta pero inexorablemente el espíritu de los argentinos. Se siente como una inquietud indefinida, que sin embargo responde a un cúmulo de evidencias impuestas por la realidad, como un “deja vu” que recuerda las escenas de una película repetida.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La forma más rápida de definirla sería “inseguridad”, pero no se trata ya sólo de la incertidumbre sobre las cuestiones vitales y filosóficas, las relacionadas con el sentido de la vida, el misterio de la muerte o la existencia de Dios. Incluso van más más allá de la incógnita sobre si volverán con vida cada vez que salen de su casa. Es más amplia, y se extiende también a no saber “dónde está parado” cada uno. Perciben que están ocurriendo cosas en la realidad que no se ve, porque la experiencia de tantas crisis acumuladas les –nos- ha dejado una capacidad de percepción hipersensibilizada para darnos cuenta de que esos movimientos subterráneos eclosionarán, aunque no está claro cuándo, ni por dónde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto provoca un estado de nerviosismo y excitabilidad que se nota en cada interacción con los demás, en la calle o en el tránsito, en el trabajo, en el hogar o en los colegios. Los argentinos están al borde de un ataque de nervios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inflación ha llegado, además, para golpear cada pequeño contrato: al comprar las provisiones en el supermercado, al enterarse de las facturas de la educación o la salud, al escuchar que habrá un incremento de más del 200 % en las tarifas de servicios públicos, o al impedir los “gustitos” que dan condimento a la vida pero que terminan cortándose en la ilusión de que el pequeño ahorro que implica no tomarse un cafecito los domingos leyendo el diario, suspendiendo las salidas al cine o a cenar o postergando indefinidamente la siempre pendiente compra de una camisa nueva, un par de zapatos o de un juego de ropa interior nivelará las cuentas mensuales que ya han entrado en un estado irreversible de desequilibrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ilusión monetaria de los aumentos del 25 o 30 % -18 para los jubilados- ha sido sucedida por una fortísima “desilusión monetaria”, en la que comienzan a pesar las alegres cuotas a cincuenta meses con las que se pretendió “ganarle a la inflación adelantando consumos”. Hoy, cumplir con la cuota del televisor LCD implica privarse de comprar frutas u hortalizas, y ni hablar del asado de los domingos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero además, está esa percepción de que no vamos bien. La intuición de que no hay inversión, ni crecimiento, ni mayor producción; que la estabilidad en el trabajo vuelve a peligrar, que la empresa comienza a tener problemas y que no se avizora un cambio de escenario. Todos sienten que la pareja presidencial está sembrando de explosivos los meses posteriores al final de su mandato, creando deudas por doquier, vaciando todas las cajas, consumiendo todos los ahorros y haciendo del horizonte pos-K un campo minado. Y saben que ese campo minado será activado si gana la oposición, pero que explotará también si gana el oficialismo, que, ensoberbecido por su eventual éxito, no tendrá freno alguno para sus desbordes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las declaraciones de la presidenta sobre la justicia inquietan aún más. “Obscena”, calificó a la decisión judicial que respondió a una acción de los usuarios de Fibertel, arbitrariamente “declarada desaparecida” por la administración kirchnerista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Que ofende al pudor deliberadamente”, define la Academia a esa palabra. Los argentinos la conocen. La aplican a la utilización desenfrenada de la flota de aviones presidenciales para llevar y traer a la familia presidencial del Calafate, a pesar de que le pagan a la “primera familia” un chalet con todo incluído en Olivos, para que no tengan que gastar de su peculio para desempeñar sus funciones dignamente. También a la utilización de la flota de autos oficiales facilitados por empresas que necesitan favores del gobierno. O al enriquecimiento de funcionarios del riñón político del kirchnerismo. Y a las negociones particulares del ex presidente y actual diputado, utilizando el poder y la información privilegiada para negocios privados en el mercado cambiario y aún para favorecer sus explotaciones turísticas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obscena es la escena de los compatriotas durmiendo en los zaguanes, en cantidades que no se veían desde hace décadas y obscena es la utilización de los derechos humanos como escudo protector de mafias y negociados. Obscena ha sido para los argentinos la aparición de bolsos con decenas de miles de dólares en despachos ministeriales y obsceno también el intento de contrabando de cientos de miles de dólares destinados a la campaña presidencial de CK. Tanto como la manipulación de los precios, la sujeción a autorizaciones políticas de importaciones y exportaciones y las persecusiones a empresarios que no aceptan o insinúan una resistencia al chantaje K.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obscena es la falsificación de medicamentos en obras sociales gerenciadas por mafias de sindicalistas-estancieros, asociados al gobierno. Y obscena es la vinculación de las otras –o las mismas- mafias del narcotráfico formalizando complicidades con el poder y  “atando las manos” a quienes se apoyan en ellas para llegar al gobierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son muchas las obscenidades que debieran ser denunciadas por la presidenta. Tantas, que el enorme silencio con el que la agenda oficial las trata hace banal el sentimiento de “obscenidad” que, sorpresivamente, la presidenta siente por un simple fallo judicial que no la afecta, sino que defiende lo que la justicia tiene que defender: no los derechos del poder, sino los derechos de las personas. Para eso está. Cuando deje de hacer eso, se hace innecesaria. Y significará que ha desaparecido totalmente el estado de derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por eso la inquietud. Porque los argentinos comunes, los que no tienen posibilidades de cambiar el minué del escenario pero sufren las consecuencias de sus dislates, no ven hoy un camino claro sino que, al contrario, sienten que todo se complica cada día que pasa. No porque las cosas salgan mal debido a algún maleficio o capricho del destino, sino porque perciben que nadie en el gobierno se ocupa de que se arreglen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-2496329113014651302?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/2496329113014651302/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=2496329113014651302' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2496329113014651302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2496329113014651302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/10/nerviosismo-y-obscenidad.html' title='Nerviosismo y obscenidad'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-6875169111132502102</id><published>2010-09-14T12:58:00.000-07:00</published><updated>2010-09-14T13:00:11.689-07:00</updated><title type='text'>Democracia y mercado</title><content type='html'>La democracia surgió en Europa como una rebelión de las personas comunes para limitar el poder del Estado absolutista, en un proceso que comenzó en el siglo XIII en Inglaterra (Carta Magna, 1215) y se extendió hasta la Revolución Francesa (1789). Su consigna de lucha fueron “las leyes”, de alcance neutral y general, resguardando para las personas el marco de libertad frente al que debía rendirse la discrecionalidad del poder. Entre esas libertades, la de trabajar, producir, comerciar, comprar y vender, eran motivadoras frente a la discrecionalidad de los señores feudales, obispos y reyezuelos que decidían en forma autoritaria qué se podía hacer, el monto de las contribuciones e impuestos y los escasos islotes de autonomía personal autorizados a los ciudadanos. Democracia y mercado, en un comienzo, fueron sinónimos. Los unificaba la consigna democrática. Frente a ambos, estaba el poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las revoluciones liberales cambiaron la ecuación. Vencido el poder absoluto de las monarquías, el Estado comenzó a reflejar una realidad más compleja, convirtiéndose en el campo de lucha de los diferentes intereses que pugnaban en el capitalismo originario. Los sectores más dinámicos y pudientes no tardaron en ponerlo a su servicio, para terminar con los restos de los privilegios feudales, pero abrieron el camino a nuevas injusticias traducidas en la desprotección que implicaban las reglas de funcionamiento “neutral” al aplicarse a personas con diferentes posiciones económicas. Y cuando el trabajo se identificó a una mercancía, democracia y mercado comenzaron a ver crujir sus viejas solidaridades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El Estado ayudó al capitalismo a desarrollarse, porque era la única forma de crecimiento económico conocido. La opción feudal no era alternativa, en un momento en que la carrera se había lanzado aceleradamente en el plano internacional y el crecimiento económico era identificado con el poder nacional. Hoy, y luego de la implosión del sistema que se pretendió a sí mismo como “superador” del capitalismo, no queda en el mundo otro sistema económico que el capitalista, adoptado no sólo por sus países “bandera”, sino por los ex -  socialistas de Europa Oriental, Rusia, China y hasta por los protagonistas de los nuevos conflictos, como los integristas islámicos, capitalistas más extremos que los propios Estados Unidos, porque no lo conciben asentado en la democracia sino en dogmas religiosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siglo XX fue testigo de toda clase de combinaciones, asociaciones y divergencias. La tendencia fue un fuerte avance de los Estados ante el mercado liderados por las visiones más extremas, el comunismo y los fascismos, pero seguidos por las democracias occidentales que sostuvieron la necesidad de Estados con fuerte intervención en la economía tanto en Gran Bretaña, Francia y los países nórdicos, como en los propios Estados Unidos en que el Estado no interviene como propietario pero decide objetivos y los sostiene con gasto público. Hasta que llegó la globalización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las grandes novedades de la globalización en este campo de análisis son la debilidad creciente del poder político para disciplinar al capital, que sortea los bordes nacionales y se maneja con el mundo como único mercado, por un lado; y el surgimiento de los ciudadanos como protagonistas directos, potenciados por la exponencial revolución de las comunicaciones y la Internet, que convierten al mundo en un dedal, invierten el panóptico foucaultiano y provoca que en lugar de sentirse observadas por el poder al estilo de lo predicho por Orwell en “1984”, las personas adquieren la potestad de observar hasta los pliegues más intimos del poder, que comienza a estar arrinconado por una situación que no había conocido nunca. El “secreto”, fundamento central de su tradicional imperio frente a las personas, fue carcomido en diferentes frentes hasta hacer al poder extremadamente vulnerable a inciativas que pueden surgir de cualquier lado, de manera imprevista e imprevisible, debilitándolo y neutralizándolo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que el proceso no es lineal y subsisten Estados más autoritarios y más disciplinados, frente a otros en los que el protagonismo ciudadano es más directo. Pero un rápido recorrido a la prensa internacional muestra la tendencia en forma indiscutible: los ciudadanos hoy no sólo tienen menos temor de los Estados, sino que se sienten más convencidos que nunca de sus derechos para reclamar, exigir, controlar y denunciar, en todos lados del mundo. No sienten que los Estados sean la expresión de la democracia, sino que, por el contrario, más veces de las convenientes son identificados con intereses que coartan libertades, generan más problemas que los que arreglan, y producen más mortificaciones que felicidad en los ciudadanos comunes. Estado y democracia no son ya sinónimos, y la primera reacción de las personas frente al Estado no es de solidaridad, simpatía y apoyo sino de recelo, antipatía y autodefensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resultado en nuestra reflexión no se hizo esperar. Mercado y democracia vuelven a protagonizar un juego diferente y, en ocasiones, a mostrarse nuevamente juntos, esta vez asentados en dos grandes tendencias: el poder de los ciudadanos, que ya no aceptan que el Estado les indique qué comprar, qué vender, qué producir, qué comerciar o a qué precio hacerlo, o directamente qué hacer con sus vidas; y el poder del capital, que se encuentra en condiciones de evadir cualquier intento del Estado de volver a disciplinarlo en temas que son propios de su órden de funcionamiento (en términos pascalianos),  por los mecanismos de la economía globalizada. El Estado, por su parte, ha perdido gran parte de su representatividad social y ha quedado reducido en el mejor de los casos a expresar los intereses de diferentes “nomenclaturas” que, en rigor, no se representan más que a sí mismas y en el peor a convertirse en una herramienta de captación corrupta de recursos para las camarillas que han llegado a detentarlo. Será necesario un titánico esfuerzo ético y un profundo cambio de la conducta política  para recuperar la confianza y la credibilidad de los ciudadanos y reconstruir los lazos de la representación política.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese es el escenario actual, que llegamos a ver en la Argentina. Los ciudadanos se sintieron cerca de los productores agropecuarios, en su lucha defendiéndose del Estado. Se ubican mayoritariamente del lado de las empresas bloqueadas por las patotas sindicales ligadas al Estado. De la misma manera, están mayoritariamente al lado de Fibertel, o de Cablevisión, atacados por el poder. Y a pesar de la tradicional descofianza en los grandes multimedios, está claro que hasta Clarín les inspira más simpatía que Kirchner en un contradictorio que ya descalificaron como autoritario y tendencioso.... por no hablar del affaire de “Papel Prensa”, en el que mayoritariamente las personas se ubican en las antípodas del Estado y cerca de los medios privados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Esto quiere decir que se ha recreado la alianza originaria entre mercado y democracia, y vuelven a ser sinónimos? Aunque la respuesta debe ser necesariamente matizada, las democracias más modernas, aún las “socialistas” como las lideradas por José Mujica, Lula o Rodríguez Zapatero son claramente pro-mercado. Y aunque la cuestión está lejos de merecer una opinión lineal, lo que está claro es que considerarlos enemigos sistémicos y permanentes es aventurado ya que, por el contrario, puestos a optar y aunque mantengan recelos claros y justificados frente al mercado y sus tendencias monopólicas, los ciudadanos parecen preferir la libertad de elegir entre opciones plurales en mercados abiertos a los dudosos beneficios de las decisiones impuestas desde el poder, en nombre de presuntos intereses de “mayorías” que no creen en él ni lo sienten de su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-6875169111132502102?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/6875169111132502102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=6875169111132502102' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/6875169111132502102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/6875169111132502102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/09/democracia-y-mercado.html' title='Democracia y mercado'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-8439801909546902246</id><published>2010-09-14T12:57:00.000-07:00</published><updated>2010-09-14T12:58:19.427-07:00</updated><title type='text'>Importamos carne...</title><content type='html'>Hace tres años, cuando la ex Ministra de Economía Felisa Micelli decidió prohibir la exportación de carnes con el argumento que “en el exterior, su precio es demasiado caro” y que volveríamos a exportar “cuando baje”, sostuvimos que ese absurdo razonamiento económico condenaría a la Argentina a desmantelamiento de su sector ganadero, y a la importación de carne.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que nuestra voz no fue un reclamo solitario. Simplemente se sumó al reclamo de miles de productores que no necesitaban los títulos académicos de la ministra para saber algo que surge del sentido común: si no hay precios compensatorios, cualquier actividad desaparece. Nadie trabajará sabiendo que en lugar de ganar, pierde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aque momento decíamos que esa argumentación retrocedía a tiempos anteriores a la Representación de los Hacendados, redactada por Mariano Moreno y considerada una fuente de la Revolución de Mayo, e incluso era previa al pensamiento de nuestro primer economista, Manuel Belgrano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las noticias de hoy nos confirman que aquella advertencia, que en el momento en que fue emitida parecía ciencia ficción, se está convirtiendo en una increíble realidad: la Argentina está importando carne cada vez en mayor cantidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El beneficiario de esta necesidad argentina es nuestro vecino Uruguay, que en un año ha visto crecer sus exportaciones de carnes a la Argentina en un 70 %.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uruguay siguió una política exactamente inversa a la argentina, con la lúcida gestión del actual presidente José Mujica, quien desde su anterior cargo de Ministro de Agricultura y Ganadería, liberó totalmente la exportación de carnes y logró que su país, contando con un rodeo que es la quinta parte del argentino (apenas 12 millones de cabezas) pudiera exportar 550.000 toneladas al año, mientras que Argentina, con un rodeo que se acercaba –antes del kirchnerismo- a 60 millones de cabezas, no llegara a las 400.000 toneladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, la situación del mercado de carnes es la consecuencia de las políticas destructivas de Kirchner y Moreno. El rodeo ha caído a 48 millones de cabezas, no se ha podido cumplir ni siquiera con la Cuota Hilton y el país está exportando la mitad del tonelaje de carnes que exporta Uruguay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso no es lo peor: la carne está desapareciendo de las carnicerías y góndolas, simplemente porque no hay. La destrucción del stock ganadero ha provocado que no exista más ganado, que no se puede fabricar de un día para otro, y eso genera el incremento de su precio a niveles que superan cualquier presupuesto de hogares populares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mientras tanto, el gobierno ha dejado de hablar de la carne, como los niños que cometen una travesura y la silencian para no sentirse responsables. La diferencia es que ya somos grandes y la travesura ha costado a los argentinos poner en camino de su desaparición a una actividad que podría ser pujante y estar sosteniendo a una gran parte de la economía nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mientras en el Uruguay, decidido a profundizar su revolución ganadera, se terminará este año con la inclusión de la totalidad de su rodeo en el proceso de trazabilidad (que significa que todos los animales producidos tendrán un seguimiento particularizado, desde su nacimiento hasta su faena, en información sobre genética, alimentación, eventuales medicamentos y episodios destacables de su vida), convirtiéndose en el único país de la región con este grado de extensión de la trazabilidad, en la Argentina el Secretario Moreno prosigue con su discrecional manejo de intervención grotesca planeando cupos de fanea, distribución forzosa de lotes a diferentes frigoríficos amigos y manipulación de precios a niveles que, a pesar de su incremento, son inferiores a los costos de producción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Menos producción, menos exportaciones, menos consumo, menos actividad frigorífica, menos trabajadores, menos impuestos recaudados. Los dos grandes responsables, Néstor Kirchner y Guillermo Moreno, mientras tanto y como si nada pasara, continúan sancionando dislates y tomando medidas con éste y otros sectores, con la impunidad que les otorga saber que, destrocen lo que destrocen, no habrá para ellos sanción alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-8439801909546902246?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/8439801909546902246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=8439801909546902246' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8439801909546902246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8439801909546902246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/09/importamos-carne.html' title='Importamos carne...'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-2769454372448552241</id><published>2010-08-26T06:58:00.001-07:00</published><updated>2010-08-28T18:30:15.195-07:00</updated><title type='text'>Matar el mensajero...</title><content type='html'>Cuando se discutió, hace algunos meses, la nueva ley de medios audiovisuales, advertimos sobre la intención autoritaria y dictatorial de la norma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Muchos prefirieron ver sus aspectos positivos, achacando en forma desmatizada un alineamiento con el grupo Clarín a quienes sostuvimos esta posición cuestionatoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahora se ve, lamentablemente, la certeza de nuestra predicción y la ingenuidad de los que, de buena fe, apoyaron la iniciativa oficialista. Lo que buscaba el matrimonio gobernante era terminar con las voces opositoras y aún las imparciales, y perseguir hasta su desaparición a los mensajeros que no pudiera controlar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La ofensiva contra un grupo de empresas de comunicación no tiene justificación ética ni respaldo legal. Una democracia no puede funcionar sin el juego libre de opiniones diferentes y mucho menos puede hacerlo sin libertad para informar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esa libertad está eliminada si las fuentes de la información se encierran en el secreto, si los periodistas son objeto de una persecusión constante y de una política de soborno y captación, y si las empresas titulares de los medios –audiovisuales e impresos- son constantemente presionadas para evitar su funcionamiento y conducirlas a la quiebra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La Argentina se encuentra hoy en el borde mismo de su implosión como estado de derecho. Una pareja de dirigentes, sostenida por importantes sectores del partido justicialista y algunos sectores de izquierda otrora respetables pero desacreditados hoy por sus rudimentarias posiciones retro-progresistas, ha desatado sobre la democracia argentina una tormenta de involución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En estos días, varias acciones protagonizadas por el tragicómico personaje dotado de poder extralegal, el Secretario de Comecio, operan como motores de la tragedia, cuyos conductores son los integrantes de la pareja presidencial, como lo repiten diariamente en sus diatribas. La ofensiva sobre la empresa Papel Prensa, la arbitraria decisión sobre la empresa Fibertel, el intento de prohibir Cablevisión, la pretensión de poner en vigencia por encima de las decisiones judiciales las inconstitucionales decisiones de la ley de medios y la utilización, con prepotencia dictatorial, de la palabra presidencial para sostener esta ofensiva, son acompañados de la construcción de un monopólico y avasallante complejo de medios adictos y oficiales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez es más difícil encontrar en el dial voces no cooptadas, que trabajen y opinen con libertad, o periodistas que no ejerzan su misión con la espada de Damocles de su inseguridad personal. Cada vez son más los medios gráficos gratuitos que aparecen en la calle, financiados con dineros públicos. Cada vez es mayor la utilización del fútbol como gran paredón publicitario para difundir en forma sistemática los engaños oficiales. Y cada vez se hunde más el puñal de la discordia en el cuerpo social argentino provocando enfrentamientos intestinos entre amigos que piensan diferente, entre familiares, entre compatriotas, por la perversa acción del matrimonio gobernante que no tolera una sociedad con los matices y coloridos de una democracia libre, sino con el rudimentario maniqueísmo del pensamiento primitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los sangrientos hechos de los años setenta del siglo pasado son fraguados de manera parcial para apoyar en ellos una suerte de falsa épica de lucha por la justicia. Ni los hechos son ciertos, ni los propósitos son los confesados. Los hechos se falsifican para justificar las acciones más perversas. Los propósitos están cada vez más claros: terminar con cualquier voz disidente, para continuar con el saqueo de la economía, la concentración de poder, el enriquecimiento ilícito protegido por jueces complacientes, aunque el precio sea el hambreamiento de los jubilados, el crecimiento de la inseguridad ciudadana, el vaciamiento de la democracia y el desprestigio –cuando no el ridículo- internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Triste momento el de la democracia argentina, que creíamos ya instalada como marco de convivencia aunque la concibiéramos siempre como una tarea perfectible. Los signos del agotamiento irreversible del ciclo kirchnerista no son sin embargo acompañados del surgimiento de relevos claros en la dirigencia, aunque esta realidad no afecta la gigantesca potencialidad de un país que, a pesar del gobierno y de la política, mantiene una formidable capacidad de reacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá que continuar la lucha, no ya contra el gobierno surgido de un golpe, como en otros tiempos, sino frente a un peligro más retorcido pero no menos maligno: el ejercicio del poder claramente violatorio de las normas más elementales del estado de derecho por parte de la presidenta Kirchner, su marido y sus soportes políticos en los meses postreros de su gestión. Y trabajar en la construcción, con sentido patriótico y visión moderna, de una plataforma de despegue para un país que está pidiendo pista con vocación de futuro porque no se resigna a estar condenado a repetir fracasos históricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-2769454372448552241?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/2769454372448552241/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=2769454372448552241' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2769454372448552241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2769454372448552241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/08/matar-el-mensajero.html' title='Matar el mensajero...'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-5821613028448263631</id><published>2010-08-22T16:02:00.000-07:00</published><updated>2010-08-22T16:03:06.001-07:00</updated><title type='text'>Vieja y nueva política</title><content type='html'>“De legisladores a intérpretes”, es el título y la síntesis del filósofo polaco, neomarxista y gran comunicador Zygmund Baumann, al respecto del cambio de papel que los tiempos nuevos imponen a los intelectuales y políticos al compás de la instalación de la sociedad-red, el nuevo protagonismo de los ciudadanos y el avasallante poder de la información en manos de las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El concepto alude a la diferencia que hay entre los tiempos del surgimiento de la modernidad, en que los “consejeros reales” primero y los parlamentos después se sentían con derecho a establecer los “modelos de sociedad” y a implantarlos a través de normas de alcance general, las leyes, a las que los ciudadanos se veían sujetos, sin lugar para particularidades o individualidades que no estuvieran reconocidos por el conjunto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los tiempos actuales, por el contrario, la “soberanía ciudadana” se asienta en un reconocimiento expreso de la diversidad, la limitación de los Estados –o sea, del poder, de las “visiones ideológicas”, o de cualquier otro “modelo”- para fijarle a las  personas determinadas condutas o creencias, y la celosa reafirmación cotidiana de la autonomía de los seres humanos para hacer lo que se les ocurra, en cuanto no afecte a los demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En términos de la política, la consecuencia de este cambio señala precisamente la diferencia entre “la vieja” y “la nueva”. La “vieja política” se sentía con derecho a imponer a las personas, a través de “programas” o “modelos”, determinadas conductas o comportamientos sin que interesara mucho lo que al respecto pensara cada uno. El poder hablaba, “legislaba”, y la gente debía obedecer. La política, el poder, limitaba de hecho en tal medida los derechos individuales que éstos terminaban rigiendo sólo en la letra de los textos constitucionales, sobre la ficción del origen democrático del poder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los nuevos tiempos, el arte de la buena política, por el contrario, es saber interpretar los intereses y las visiones diversas, y desarrollar el arte de hacerlos compatibles, articularlos, para hacer posible la convivencia de un mundo plural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cambios en la actitud de los políticos, en este caso, indica su adaptación a los nuevos tiempos. La “vieja política” insistirá en definir desde los partidos el “objetivo” a imponerle a la sociedad. La “nueva política”, por el contrario, escuchará antes de hablar, será permeable a las visiones de los ciudadanos a los que se debe, comprendiendo que el ejercicio del poder democrático sólo se legitima si se referencia con los ciudadanos y pierde esa legitimidad si se cree superior a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vieja política es intolerante, escudada en “principios” que esconden fundamentalismos, inquisiciones viejas y nuevas, intolerancia y en última instancia, la discriminación hacia el que piensa diferente, a quien se considera un ser equivocado al que se debe forzar a compartir la visión propia. La nueva política es tolerante, abierta, cultiva el “pensamiento debil” (Vattimo “dixit”) que supone respetar el pensamiento ajeno, considera a los principios sólo como una guía para la acción propia y tiene como supuesto fundamental respetar los principos del otro, tan digno como los propios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La “vieja política” tiene un ejemplo paradigmático: la pareja Kirchner, que aunque llegue al paroxismo de la visión autoritaria, en realidad sólo proyecta hasta el ridículo una concepción del poder muy extendida en las prácticas de todas las fuerzas políticas. La “nueva política” se expresa en nuevos partidos como la Coalición Cívica, el Pro, e importantes voces en los partidos mayoritarios (radicales y peronistas) que entienden que antes de “hacer un programa” hay que escuchar qué quieren los ciudadanos, únicos verdaderos titulares de la soberanía. Una vez escuchadas las voces diferentes con el espíritu abierto, y recién entonces, debe asumirse el desafío de imaginar y proponer las medidas de gobierno que encaucen la potencialidad colectiva, teniendo en cuenta los valores que aglutinan a cada conglomerado político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La hoja de ruta debe comenzar, entonces, por el paso más importante de todos: escuchando. Luego, reflexionando y elaborando la propuesta. Y por último, eligiendo los “hombres – bandera”. Así se consolidará una democracia madura, al servicio de los ciudadanos, y no una ficción democrática al servicio de burocracias y nomenclaturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-5821613028448263631?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/5821613028448263631/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=5821613028448263631' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5821613028448263631'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5821613028448263631'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/08/vieja-y-nueva-politica.html' title='Vieja y nueva política'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-7687591639091521393</id><published>2010-08-16T16:20:00.001-07:00</published><updated>2010-08-16T16:20:32.210-07:00</updated><title type='text'>Retenciones: ¿facultad del Ejecutivo?</title><content type='html'>Los pronunciamientos de Hermes Binner y Ricardo Alfonsín respecto a las facultades presidenciales para fijar las retenciones, que parecieran ser uno de los motivos desencadenantes del retiro de Elisa Carrió del Acuerdo Cívico y Social pone sobre el tapete la solidez de un importante sector de la oposición para ofrecer a la sociedad una alternativa al kirchnerismo que mire al futuro en lugar de seguir con su lastre en el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En diversas oportunidades hemos hablado sobre el tema retenciones. La crítica sobre este recurso fiscal se afirma en dos grandes núcleos conceptuales. El primero se refiere a la violación por parte del Estado de derechos individuales que la Constitución garantiza a los ciudadanos, en este caso específico el de “usar y disponer de su propiedad” –art. 14- y el de no ser objeto de confiscaciones de bienes –art. 17-. El límite de esta crítica es, en última instancia, el que fije la justicia sobre cuándo una prohibición comercial viola el derecho constitucional de usar y disponer de la propiedad, y el umbral a partir del cual una gabela se torna confiscatoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero el segundo es singularmente trascendente, porque hace a la forma democrática y republicana de gobierno, y se trata de qué órgano del Estado tiene competencia para fijar impuestos. Y no hay el más mínimo espacio de debate en una democracia que se defina como tal para reconocer esta facultad sólo y exclusivamente al Congreso de la Nación, a través de una ley formal y material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Abrir la ventana interpretativa a la posibilidad de que sea el poder administrador el que tenga la facultad de imponer o modificar un impuesto en todo en parte, es renegar de la democracia republicana y acercarse peligrosamente a los procedimientos más cuestionados del kirchnerismo, que es su fuerte tendencia autoritaria y a la licuación de cualquier otro poder del Estado que no sea el presidencial. La circunstancia de que dos dirigentes, entre cuyas aspiraciones está la de acceder a la primera magistratura, se expresen así siembra la sospecha sobre su sinceridad en el apoyo a los reclamos del 2008 en un tema que no es marginal, sino central en el diseño de una sociedad moderna, plural, abierta, democrática y sujeta al estado de derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta falencia ha sido y es la misma que convirtió una prometedora etapa de reconstrucción y lanzamiento al futuro –como vieron los argentinos a la iniciada en el año 2003- en una grotesca restauración de los vicios y deformaciones más criticables de nuestra historia, tirando por la borda una de las oportunidades más favorables para el país como la que se vivió entre 2003 y 2008.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ocurre con cualquier gestión, el kirchnerismo ha hecho cosas malas y buenas. Pero si hay algo que jamás tendrá una valoración positiva de este período de gobierno ha sido su primitiva concepción del ejercicio del poder, sin mediación normativa alguna, apoyado en grotescos comportamientos como el del Secretario de Comercio y sus patotas, adornados por una dialéctica presidencial escasamente ilustrada y una negación de la propia condición humana de cualquiera que exprese una discrepancia con el relato oficialista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De ahí que una voz opositora que rescate justamente este reclamo kirchnerista de reconocer a la presidenta la facultad de establecer impuestos o decidir sus alícuotas, además de caer en la sanción fulminante de la propia Constitución Nacional –arts. 4, 7, 29 y 75 inc. 2 y 76- está renunciando a la posibilidad de construir una alternativa institucional superadora al kirchnerismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una alternativa opositora con ese discurso será, simplemente, una mala copia del original que difícilmente entusiasme a los argentinos. No será alternativa. Ese discurso garantiza la permanencia del kirchnerismo ante el reconocimiento de que lo que se ofrece es más de lo mismo, sin aquellos aspectos positivos que la sociedad reconoce en la gestión de estos años pero insistiendo en su principal desatino: la burla al estado de derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expectativa de recambio de los argentinos ha sufrido con estos pronunciamientos un fuerte golpe, consecuencia del mal paso el de estos dos dirigentes, por otro lado prestigiosos y respetables, que han coadyuvado a otro mal paso de la tercera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La agenda de futuro en la que los argentinos les gustaría reflejarse, mientras tanto, sigue ausente, desplazada del escenario público por debates de escaso contenido prospectivo y atado por arcaísmos que los constituyentes habían dado por superados ya en 1860, cuando anularon los derechos de exportación comprendiendo el daño que significaban para un país cuya principal riqueza, la producción agropecuaria, tenía en el mercado internacional su principal espacio de realización y en consecuencia no podía obstaculizarse por afanes fiscalistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-7687591639091521393?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/7687591639091521393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=7687591639091521393' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7687591639091521393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7687591639091521393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/08/retenciones-facultad-del-ejecutivo.html' title='Retenciones: ¿facultad del Ejecutivo?'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-6616343649989370079</id><published>2010-08-10T09:07:00.001-07:00</published><updated>2010-08-10T09:16:03.505-07:00</updated><title type='text'>Los ceros de la moneda</title><content type='html'>Los ceros de la moneda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde que nuestro país tiene moneda de circulación oficial, el peso ha perdido trece ceros, y ha cambiado de nombre cinco veces (moneda nacional, peso ley 18188, peso argentino, Austral y peso).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otros países que han tomado decisiones parecidas. Francia le sacó dos ceros al Franco, antes del ingreso al Euro. Brasil hizo lo propio con su cruceiro. Otros, mantuvieron su signo y su denominación, referenciándose material o idealmente con el oro: la libra esterlina, el dólar norteamericano, el dólar australiano, el dólar canadiense. Ninguno, sin embargo, ha sufrido la desvalorización sistemática y persistente a largo plazo que ha deteriorado a la moneda argentina de curso legal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando leemos sobre nuestra historia, pocos quedamos satisfechos de esta situación, inédita en el mundo. Sentimos algo de vergüenza, pero a pesar de que las causas son conocidas y están estudiadas, la mayoría prefiere mirar para otro lado o simular distracción cuando se toman las medidas que producen este deterioro, cuyos efectos no son gratis: el principal es que la moneda no es usada para ahorrar e invertir, sino que la riqueza generada en condiciones de ahorrarse se transfiere inmediatamente a alguna divisa o valor (sea dólares, euros, oro, o títulos en moneda extranjera) para ponerla a resguardo de la arbitrariedad pública, restándola a la capacidad de inversión del país. En este momento, hay entre Ciento cincuenta mil y doscientos mil millones de dólares producidos por la economía nacional que han salido del circuito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La expresión más conocida para referirse a este fenómeno se denomina “inflación”, la que es identificada, sin mucha precisión, como “aumento generalizado de precios”.&lt;br /&gt;Como lo hemos dicho en esta columna, más que un aumento de precios la inflación significa “pérdida de valor de la moneda”. Y si tenemos en cuenta que la moneda es una unidad de cuenta entre otras cosas para el salario, las jubilaciones y pensiones, los retiros, su verdadera naturaleza queda patentizada en el empobrecimiento colectivo y cotidiano de los compatriotas de ingresos fijos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para disimular que los salarios son víctimas de un impuesto, el “impuesto inflacionario”, no decidido ni discutido por el Congreso, se prefiere esconderlo tras el aumento de precios, que no produce las mismas protestas directas y siempre puede achacarse a los comerciantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una unidad de moneda nacional –el peso- que hasta el 2002 alcanzaba para comprar un dólar de ese momento, sólo alcanza hoy para comprar veinticinco centavos de un dólar devaluado. Si quisiéramos comprar un Euro, no podríamos hacerlo con noventa centavos de peso –como en aquellos tiempos- sino que necesitaríamos más de cinco pesos. O sea que con un peso no podríamos comprar más de Un Euro, como entonces, sino apenas veinte centésimos de Euro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la cuenta se hiciera con un paquete de precios internos en lugar de con monedas extranjeras, la cuenta sería más cercana al Euro que al dólar. Con un peso de hoy, alcanzaríamos a comprar menos de la quinta parte de cosas que las que se podía comprar hace diez años. Y el proceso de deterioro se está acelerando rápidamente a partir de los últimos dos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con las perspectivas de inflación –o sea, de deterioro de valor del peso- en la que coinciden los economistas privados, en un momento entre mediados del 2012 y mediados del 2013, el valor del dólar llegará a los diez pesos. O sea, el peso argentino valdrá la décima parte de lo que valía en el 2001, equivaldría a lo que en ese tiempo valía una moneda de diez centavos. Los años "K" le habrán agregado otro cero, en la mejor demostración de haber regresado a las andanzas que comenzaron cuando comenzó el estancamiento y la decadencia, por 1930. Ya no serán trece ceros, sino catorce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que en ese momento, volvamos a acordarnos de la inflación como problema, y el gobierno de turno decida “sacarle un cero a la moneda”, para tener la sensación de que volvimos a ser un país “fuerte y serio”. El peso –o la denominación que lo reemplace- volvería a “valer un dólar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “ego nacional” podría recuperarse, disimulando que, simplemente, habríamos agregado una nueva careta para esconder la realidad y la incapacidad general para enfrentarla. Con un país más atrasado y la gente más pobre. Aunque con unos pocos, más ricos. Sustancialmente más ricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-6616343649989370079?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/6616343649989370079/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=6616343649989370079' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/6616343649989370079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/6616343649989370079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/08/los-ceros-de-la-moneda.html' title='Los ceros de la moneda'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-3901920586298234031</id><published>2010-08-03T11:54:00.001-07:00</published><updated>2010-08-03T11:54:32.148-07:00</updated><title type='text'>Las retenciones y la justicia social</title><content type='html'>Trece millones de argentinos viven en los cuatro mil kilómetros cuadrados del área metropolitana. Son el 40 % del país, viviendo en el 0,14 % del territorio nacional. Veintiocho millones de argentinos viven en los dos millones ochocientos mil kilómetros cuadrados restantes, el 99,85 % del territorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Los primeros alcanzan una densidad urbana de aproximadamente 3200 habitantes por km2, una de las más altas del mundo. Los segundos, 10 habitantes por km2, una de las más bajas.&lt;br /&gt;Esa es la consecuencia de acciones y omisiones que hemos realizado los argentinos durante toda nuestra historia. Es el resultado del vaciamiento económico y político de las zonas productoras del interior, que saqueadas en sus riquezas y excedentes, se han visto y se ven castradas de posibilidades de potenciar sus procesos de desarrollo industrial e infraestructura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la consecuencia de la ausencia de ley de coparticipación de impuestos, de las arbitrarias retenciones a la exportación y del vaciamiento de sus potestades políticas y económicas en un sistema económico-social hegemonizado por las complicidades corporativas que lucran con la deformación estructural de la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La construcción social resultante de este dislate está a la vista. El conurbano es la sede de las mafias y la corrupción sistémica más atroz de nuestra historia. Allí tienen su asiento las redes de narcotráfico, tráfico de personas, desarmaderos de autos robados, cooptación de jóvenes sin futuro para las bandas delictivas, corrupción política con complicidades judiciales y policiales, atroz violencia cotidiana, desocupación y desinterés por el futuro, pobreza y marginalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han llegado y llegan diariamente compatriotas de diferentes regiones ahogadas por el vaciamiento arriba mencionado, que buscan mejor futuro pero terminan muchos de ellos cayendo en la integración a esas redes clientelares en pos del mejoramiento ilusorio de su nivel de vida y de sus horizontes de realización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los recursos que se saquean a las zonas productoras, por su parte, no se destinan a mejorar la vida de quienes lo necesitan y allí viven, sino a reproducir las estructuras de la infamia: aumenta la pobreza, los chicos en la calle, las familias sin techo, el hacinamiento y la inseguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, sólo las retenciones –inconstitucionales, ilegítimas, arbitrarias- absorben a la producción alrededor de 10.000 millones de dólares al año. Es el monto equivalente al subsidio estatal, entre otras aberraciones, del consumo energético de la clase media alta, que paga el gas natural al décimo de su valor que la garrafa usada en los hogares populares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si fueran reemplazadas por el impuesto que grava las ganancias de las empresas dando al campo el mismo tratamiento que a cualquier contribuyente, el monto recaudado sería el mismo, estaría distribuido con mayor justicia –porque pagaría más el que más gana-, pero ingresaría a la masa coparticipable, volviendo en parte a las provincias y municipios para mejorar la infraestructura y realizar mejores políticas sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permitiría el crecimiento del interior, potenciaría las economías de los pueblos, industrializaría el país sobre la base de su producción primaria en lugar de favorecer las aventuras de los amigos del poder y mantendría a los compatriotas de las provincias en sus pueblos sin romper familias ni ilusiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los productores agropecuarios –chicos, medianos y grandes, desde Buzzi hasta Biolcatti, desde De Angelis hasta Grobocopatel-, cada uno desde su papel, son parte de los cimientos del país del futuro. Los Esquenazi, los Báez, los Kirchner, los López, los Ulloa, los caciques del conurbano, las mafias sindicales que compran estancias y falsifican medicamentos, pertenecen a la Argentina deformada, decadente, corrupta y oscura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es inadmisible que se condene a los que crean riqueza porque defienden lo suyo, y se mantenga silencio frente a los amigos del poder que lucran con los fondos saqueados a los argentinos que invierten y trabajan. Asociarse al discurso oficial tan ligeramente es asociarse objetivamente al reciclaje de la decadencia argentina, iniciada en 1930 y potenciada en una medida orgiástica en estos últimos años, especialmente desde noviembre de 2007.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-3901920586298234031?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/3901920586298234031/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=3901920586298234031' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/3901920586298234031'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/3901920586298234031'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/08/las-retenciones-y-la-justicia-social_8439.html' title='Las retenciones y la justicia social'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-7338129518356077727</id><published>2010-08-03T11:50:00.000-07:00</published><updated>2010-08-03T11:51:09.493-07:00</updated><title type='text'>Degradante</title><content type='html'>Cristina en China&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro viaje al exterior. Esta vez, a China.&lt;br /&gt;Es dificil no adherir al propósito de aprovechar las ventajas que pueden obtenerse de una buena relación comercial con un país convertido, junto a Estados Unidos, en la locomotora del mundo.&lt;br /&gt;En todo caso, lo dificil es hacerlo sin humillarse y sin humillar a los compatriotas que representa.&lt;br /&gt;Como en oportunidad de su viaje a Cuba, ni una palabra salió de sus labios sobre la violación serial de derechos humanos en el país que visita. Hace unos meses, reclamábamos en este mismo sitio por la masacre realizada en Sin-Kiang (o Xinjiang), pidiendo que la Argentina levantara su voz en defensa del asesinato de seres indefensos. Hoy, sentimos con vergüenza la sucesión de disparates pronunciados oficialmente por la presidenta de la Nación frente a sus anfitriones, tales como que el peronismo y el maoismo son partidos similares, o que China es un país que siempre nos apoya (justamente en el medio de un diferendo comercial de más de dos mil millones de dólares al año).&lt;br /&gt;“Acá sí que saben cómo tratar a la economía”, afirmó, con desparpajo, la presidenta argentina. Lo decía en un país que no tiene leyes laborales, que carece de normativa sobre la jornada de trabajo, ni salario mínimo vital y movil, sin paritarias ni discusión salarial, sin vacaciones ni descanso semanal –se trabaja siete días a la semana, corridos-, donde el sindicalismo libre es inexistente y cualquier reclamo salarial se reprime a sangre y fuego.&lt;br /&gt;El viaje de Cristina Kirchner a China hubiera sido el mejor motivo para lo inverso: el viaje del presidente chino a la Argentina. Argentina les ha comprado trenes y material ferroviario sin licitación por 7.500 millones de dólares, le ha asegurado apoyo a la calificación de “economía de mercado” que pretende China –olvidando entre otras cosas su trabajo esclavo y la prohibición de la actividad sindical- y no ha logrado absolutamente nada en la reanudación de compras de aceite de soja, interrumpida desde hace meses por decisión de las autoridades del país asiático.&lt;br /&gt;Eso no es todo. El reciente informe de Amnistía Internacional destaca que las autoridades chinas continuaron endureciendo las restricciones a la libertad de expresión, reunión y asociación; que defensores y defensoras de los derechos humanos fueron detenidos, procesados, recluidos bajo arresto domiciliario y sometidos a desaparición forzada; que el control sobre Internet y los medios de comunicación continuó siendo práctica generalizada; que las campañas de ‘mano dura’ dieron lugar a detenciones masivas en la Región Autónoma Uigur del Sin-kiang; que en las regiones habitadas por población tibetana se impidió el acceso de observadores de derechos humanos independientes; que las autoridades continuaron ejerciendo un férreo control sobre las prácticas religiosas; y que continuó la dura y sistemática campaña contra los seguidores de Falun Gong iniciada 10 años atrás.&lt;br /&gt;La Argentina podría mirar para otro lado cuando se violan derechos humanos elementales en otro país. De hecho, Cristina Kirchner lo está haciendo, volviendo sobre sus pasos cuando destrató al presidente Obiang, de Guinea Ecuatorial, luego de invitarlo a visitar el país. Lo que es vergonzoso es hacerlo mientras se levantan en forma hipócrita esas banderas, en forma sesgada y mendaz. Y lo triste es que el poco prestigio que nuestro país aún podía exhibir en algún tema sea arrastrado en la ciénaga por el alegre relativismo ético de la presidenta.&lt;br /&gt;La constante es la misma y es la actitud característica de la endeblez moral. Humillar a quién considera inferior. Humillarse ante quien se considera superior.&lt;br /&gt;Lo contrario, exactamente lo contrario, de lo que haría un argentino bien nacido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-7338129518356077727?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/7338129518356077727/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=7338129518356077727' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7338129518356077727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7338129518356077727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/08/degradante.html' title='Degradante'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-7777786123865565250</id><published>2010-08-03T11:43:00.001-07:00</published><updated>2010-08-03T11:43:29.094-07:00</updated><title type='text'>Las retenciones y la justicia social</title><content type='html'>Trece millones de argentinos viven en los cuatro mil kilómetros cuadrados del área metropolitana. Son el 40 % del país, viviendo en el 0,14 % del territorio nacional. Veintiocho millones de argentinos viven en los dos millones ochocientos mil kilómetros cuadrados restantes, el 99,85 % del territorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Los primeros alcanzan una densidad urbana de aproximadamente 3200 habitantes por km2, una de las más altas del mundo. Los segundos, 10 habitantes por km2, una de las más bajas.&lt;br /&gt;Esa es la consecuencia de acciones y omisiones que hemos realizado los argentinos durante toda nuestra historia. Es el resultado del vaciamiento económico y político de las zonas productoras del interior, que saqueadas en sus riquezas y excedentes, se han visto y se ven castradas de posibilidades de potenciar sus procesos de desarrollo industrial e infraestructura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la consecuencia de la ausencia de ley de coparticipación de impuestos, de las arbitrarias retenciones a la exportación y del vaciamiento de sus potestades políticas y económicas en un sistema económico-social hegemonizado por las complicidades corporativas que lucran con la deformación estructural de la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La construcción social resultante de este dislate está a la vista. El conurbano es la sede de las mafias y la corrupción sistémica más atroz de nuestra historia. Allí tienen su asiento las redes de narcotráfico, tráfico de personas, desarmaderos de autos robados, cooptación de jóvenes sin futuro para las bandas delictivas, corrupción política con complicidades judiciales y policiales, atroz violencia cotidiana, desocupación y desinterés por el futuro, pobreza y marginalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han llegado y llegan diariamente compatriotas de diferentes regiones ahogadas por el vaciamiento arriba mencionado, que buscan mejor futuro pero terminan muchos de ellos cayendo en la integración a esas redes clientelares en pos del mejoramiento ilusorio de su nivel de vida y de sus horizontes de realización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los recursos que se saquean a las zonas productoras, por su parte, no se destinan a mejorar la vida de quienes lo necesitan y allí viven, sino a reproducir las estructuras de la infamia: aumenta la pobreza, los chicos en la calle, las familias sin techo, el hacinamiento y la inseguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, sólo las retenciones –inconstitucionales, ilegítimas, arbitrarias- absorben a la producción alrededor de 10.000 millones de dólares al año. Es el monto equivalente al subsidio estatal, entre otras aberraciones, del consumo energético de la clase media alta, que paga el gas natural al décimo de su valor que la garrafa usada en los hogares populares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si fueran reemplazadas por el impuesto que grava las ganancias de las empresas dando al campo el mismo tratamiento que a cualquier contribuyente, el monto recaudado sería el mismo, estaría distribuido con mayor justicia –porque pagaría más el que más gana-, pero ingresaría a la masa coparticipable, volviendo en parte a las provincias y municipios para mejorar la infraestructura y realizar mejores políticas sociales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permitiría el crecimiento del interior, potenciaría las economías de los pueblos, industrializaría el país sobre la base de su producción primaria en lugar de favorecer las aventuras de los amigos del poder y mantendría a los compatriotas de las provincias en sus pueblos sin romper familias ni ilusiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los productores agropecuarios –chicos, medianos y grandes, desde Buzzi hasta Biolcatti, desde De Angelis hasta Grobocopatel-, cada uno desde su papel, son parte de los cimientos del país del futuro. Los Esquenazi, los Báez, los Kirchner, los López, los Ulloa, los caciques del conurbano, las mafias sindicales que compran estancias y falsifican medicamentos, pertenecen a la Argentina deformada, decadente, corrupta y oscura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es inadmisible que se condene a los que crean riqueza porque defienden lo suyo, y se mantenga silencio frente a los amigos del poder que lucran con los fondos saqueados a los argentinos que invierten y trabajan. Asociarse al discurso oficial tan ligeramente es asociarse objetivamente al reciclaje de la decadencia argentina, iniciada en 1930 y potenciada en una medida orgiástica en estos últimos años, especialmente desde noviembre de 2007.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-7777786123865565250?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/7777786123865565250/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=7777786123865565250' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7777786123865565250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7777786123865565250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/08/las-retenciones-y-la-justicia-social.html' title='Las retenciones y la justicia social'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-6134878875783669675</id><published>2010-07-10T18:32:00.000-07:00</published><updated>2010-07-10T18:34:07.642-07:00</updated><title type='text'>Otra vez las retenciones...</title><content type='html'>Como en el 2008, el tema de las retenciones está ocupando el debate parlamentario y nuevamente chocan, en las diferentes posiciones, las visiones diferentes sobre el país que subyacen en las diversas fuerzas políticas. Esas visiones diferentes no se identifican con una u otra fuerza partidaria, sino que las atraviesan horizontalmente, principalmente a las mayoritarias. Un acercamiento en su análisis indica que es lógico que así ocurra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hoy el debate renace al tener que definir el Congreso las “facultades delegadas” que mantendrá el Poder Ejecutivo, ante su próximo y tardío vencimiento. Adelantemos que en el caso de las retenciones, esa delegación no fue decidida por el parlamento, sino por el gobierno de facto que redactó el Código Aduanero, en tiempos de la “Revolución Argentina” y el presidente Onganía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los impuestos a la exportación estuvieron prohibidos expresamente en nuestra Constitución, que los habilitó con carácter excepcional para financiar la guerra del Paraguay. A partir de ese momento, nunca desaparecieron, aunque en tasas sustancialmente inferiores a las actuales y decididas por ley, como deben serlo todos los impuestos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las retenciones confiscan ingresos generados por los productores  agropecuarios que se han destinanado históricamente a diferentes finalidades, desde sostener el presupuesto en tiempos de ajustes, devaluaciones e inflación, hasta usarlas como herramientas de distribución de ingresos marginando el debate fiscal parlamentario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Entre otros males, han sido una de las principales causas de la deformación estructural del país: el 40 % de la población argentina está concentrada en el núcleo urbano porturario y alrededores (trece millones de compatriotas en 4000 k2, a razón de 3200 por km2, una de las tasas más altas del mundo), mientras el 60 % restante (veintiocho millones de argentinos) ocupan 2.800.000 km2, a razón de .. ¡10 habitantes por km2! ... (una de las más bajas del mundo....)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La concentración ha sido el resultado de privar al país productor de sus ingresos y consecuentemente de su camino de industrialización, para derivarlo en la red de complicidades corporativas. El país interior fue privado de sus posibilidades de crecimiento, de generación de empresas, fuentes de trabajo, infraestructura, investigación científica, educación, servicios médicos de excelencia, y vaciado del juego de su política. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las retenciones provocaron el vaciamiento político y económico del interior. Las legislaturas y concejos deliberantes, los gobernadores y los intendentes, dejaron de ser la herramienta de la voluntad de sus pueblos para convertirse en simples foros de discusión sin incidencia real alguna en el destino de sus respectivas comunidades. Y el estancamiento resultante generó la migración interna que no se detiene, como lo muestra el crecimiento de las urbanizaciones informales que en los últimos años han atraído incluso a miles de ciudadanos de países limítrofes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El núcleo urbano resultante es la sede de las mayores redes de corrupción, delincuencia, tráfico de estupefacientes, violencia criminal, asiento de complicidades delictivas que incluye a burocracias policiales, judiciales y políticas, empresarios protegidos, mafias sindicales.... todos lucrando con millones de personas sometidas a la humillación del clientelismo, sostenidos por la impostura ideológica del populismo que se invoca “progresista” mientras mantiene en la pobreza extrema a quienes con cuyo disciplinamiento edifica su lastre hacia el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La Argentina, a partir del 2008, ha visto a sus ciudadanos protagonizar por primera vez en muchas décadas una defensa directa de sus derechos, no motorizada por estamentos corporativos sino por sus intereses más elementales. Han sido compatriotas que no reciben ningún el regalo de ningún “bien social” sino que sufren la confiscación del fruto de su trabajo tesonero, de su esfuerzo inversor, de su ahorro, de su futuro. Se trata de personas que no viven de los fondos públicos sino que pagan todo lo que usan, desde sus insumos hasta sus infraestructuras, desde sus cooperadoras escolares, hospitalarias y judiciales hasta muchas veces sus propios caminos. Compatriotas que jamás negarían –como no lo han hecho- su aporte para sostener un esfuerzo nacional compartido para erradicar la pobreza, pero que ya no toleran en silencio que ese esfuerzo no se enmarque en la Constitución, las leyes y sus propios derechos ciudadanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; De un lado está la Argentina del pasado, corporativa y prebendaria, populista y antidemocrática, arbitraria, deformada e intolerante. Del otro, la Argentina vital de sus zonas productivas, democrática y solidaria, abierta y plural, verdaderamente progresista. Esas “placas tectónicas” atraviesan, como está dicho, las fuerzas políticas aunque sus bordes no se expresen con nitidez en sus debates internos. No tenerlo en claro es la mejor forma de atarnos al estancamiento, a la pobreza secular, a la polarización social creciente, a la violencia y a la falta de futuro mediante la impostura de definiciones presuntamente ideológicas que hace tiempo han desmerecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sostener que los argentinos deben dejar en la voluntad discrecional del Poder Ejecutivo la facultad de apropiarse, por decreto, de ingresos de sus ciudadanos, no es progresista: es premoderno. No es compatible con el estado de derecho, ni con la letra constitucional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El financiamiento del Estado, así como sus objetivos, debe ser establecido por el Congreso porque es la base constitutiva de una sociedad democrática. Para eso están los legisladores, para eso los argentinos sostienen la institución parlamentaria con recursos, aseguran su independencia con inmunidades y emolumentos públicos y les dan seguridad en sus cargos. El argumento de la “dificultad en reunir el parlamento” es de una sustancial endeblez moral y política. Los parlamentarios estarían de más si renunciaran a su facultad principal, que es definir los objetivos del Estado, su financiamiento y su control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Si los argentinos deciden hacer “política económica” con los impuestos, deben discutirlo en forma abierta y transparente, como sólo puede hacerse en las Cámaras legislativas, en el marco de la normas de la Constitución. De lo contrario, se repetirán las deformaciones escandalosas de las que estamos siendo testigos, con valijas cargadas de dinero, fideicomisos sin control, obras públicas de precios desmedidos y correlativos crecimientos desbordantes e injustificados de los funcionarios ejecutivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definir impuestos en la penumbra de los despachos y los acuerdos secretos en los Ministerios es, además, la mejor forma de reciclar complicidades, realizar negociados con fondos públicos, presionar a gobernadores e intendentes, privilegiar empresarios amigos, construir clientelismo, reciclar el estancamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los argentinos no merecen eso de sus legisladores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-6134878875783669675?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/6134878875783669675/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=6134878875783669675' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/6134878875783669675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/6134878875783669675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/07/otra-vez-las-retenciones.html' title='Otra vez las retenciones...'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-2627679177214337445</id><published>2010-07-07T19:49:00.001-07:00</published><updated>2010-07-07T19:49:52.001-07:00</updated><title type='text'>Jubilaciones y números</title><content type='html'>Una de las consecuencias más directas de la aceleración inflacionaria es la dráctica caída del valor real de las prestaciones previsionales. Esto ha instalado en el debate la endeblez del sistema, apoyado en la discrecionalidad y el voluntarismo, y carente de previsiones serias sobre su sustentabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el sistema mantenía un fragil equilibrio hasta el inicio del gobierno de los Kirchner, su decisión de incorporar el 80 por ciento más de beneficiarios sin aportes entre el 2003 y el 2010 lo llevó a tomar decisiones disparatadas en términos económicos, jurídicos y éticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En primer término se decidió financiar a los nuevos jubilados mediante la reducción de los haberes mayores, lo que se llevó a cabo congelando las prestaciones mayores a $ 1000.  Bueno es recordar que quienes tenían haberes mayores no era porque hubieran cometido algún ilícito o apropiado de recursos ajenos, sino que habían aportado durante toda su vida importes sustancialmente mayores a la mínima. Fueron condenados por los Kirchner, en lo que debieran ser sus años dorados, a reducir su nivel de vida a niveles de subsistencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo término, como eso no alcanzaba, decidieron apropiarse de los ahorros previsionales de quienes habían sido instados a ahorrar para ocuparse por su propia responsabilidad de incrementar su haber básico –esta vez, acompañados por el peronismo, el retroprogresismo y los socialistas-. La suma confiscada fue convertida en “fondo de sustentabilidad previsional”, y alcanza hoy a aproximadamente 150.000 millones de pesos, de los cuales más de 90.000 millones (60 %) están ¡prestados al Estado!...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En tercer término, como esto tampoco alcanzaba, los Kirchner decidieron licuar el haber previsional impulsando una ley abtrusa, de imposible comprensión, pero cuya consecuencia es la reducción inexorable y sistemática de los haberes activos, a la que calificaron de “Ley de movilidad jubilatoria”. Los haberes se actualizan mediante la aplicación de dos índices –la recaudación y la evolución salarial- pero no utilizando el mayor, ni siquiera el promedio de ambos, sino “el que sea menor”. Como consecuencia, a medida que el tiempo transcurre los haberes previsionales caen progresiva y acumulativamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy el sistema mantiene en haberes mínimos el 80 % de los prestatarios –cuando llegaron los Kirchner, eran menos del 20 %- y resiste juicios de más de 350.000 jubilados que colapsan los juzgados federales de la seguridad social, no cumpliendo las sentencias judiciales –lo que es una burla a los derechos básicos de los ciudadanos que reclaman-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los objetivos que se persiguieron, curiosamente, no pueden dejar de ser compartidos. ¿Está mal garantizar un piso de dignidad a todos los argentinos que superen la edad de estar aptos para trabajar, pongamos por caso los 70 años? Por supuesto que no. Lo que está mal es cargarles ese fardo a los jubilados y hacerlo con su dinero, el que han ahorrado durante su vida activa para tener un futuro tranquilo. Si el país toma ese decisión, debe decidir también cómo lo financia, en forma equitativa. Pero para los Kirchner, el manotazo es más facil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Está mal garantizar un ingreso universal a la niñez? Por supuesto que no. Ha sido un reclamo de quienes hoy son opositores –los radicales, con su primer proyecto presentado durante los noventa, luego Elisa Carrió que lo convirtió en su proyecto bandera, hasta que los Kirchner decidieron implementarlo-. La diferencia, sin embargo, es quién lo financia. En los proyectos parlamentarios se establecía un sofisticado mecanismo de impuestos y excenciones, redistribuyendo gastos. Para los Kirchner, el manotazo era más facil. ¿De dónde? Pues... de la caja de los jubilados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que tuvieron la idea, lo siguiente fue patético. Negociados de sindicalistas corruptos, proveedores amigos y mafias, como los déficits de Aerolíneas; empresas multinacionales, como General Motors financiando nuevos modelos de autos; dislates como el “fútbol para todos” y despilfarro comprando decodificadores sin licitación ni control, cualquier ocurrencia presidencial había encontrado en la “cajita feliz” de la ANSES su proveedora de recursos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, la situación de los jubilados quedó desnudada por la estampida inflacionaria. Un jubilado no llega a 900 pesos. Un pensionado, apenas supera los 700. El promedio jubilatorio general es de poco más de 1100 pesos. Pero el piso de subsistencia, por su parte, supera los 2000. &lt;br /&gt;Frente a esta realidad dramática de seis millones de compatriotas de edad madura, la propuesta opositora es sensata: el 82 % del Sueldo Mínimo, Vital y Móvil, como piso del haber previsional. “Es demencial”, exclama, sin criterio, un desmedido Aníbal Fernández. “Nos costará 150.000 millones de pesos”, declara desaforado un mendaz Néstor Kirchner. El cálculo real, sin embargo, es que costará alrededor de 30.000 millones más que los montos que actualmente demanda el sistema. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el sistema actual, los recursos asignados para el pago de prestaciones previsionales son de aproximadamente 95.000 millones anuales, de los cuales 90.000 tienen origen en aportes y 20.000 millones en impuestos –IVA y ganancias-, con lo que el superávit es de aproximadamente 10.000 millones, gastados en el ingreso a la niñez y las ocurrencias presidenciales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que está en juego no es poco dinero, pero tampoco es inaccesible, si tenemos en cuenta que el gasto total anual del presupuesto nacional, supera los $ 350.000 millones y que las empresas amigas del gobierno reciben más de 40.000 millones por año en subsidios, la mayoría de los mismos sin control ni auditoría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que será necesario reasignar partidas, estudiar en forma medulosa el financiamiento, y quizás también comprender que en un mundo en el que el trabajo estable ha entrado en un declive estructural, es imposible vincular “aportes” con “beneficiarios”, como en los años felices de la mitad del siglo XX. Hoy habría que rediscutir todo, por supuesto que respetando los derechos adquiridos, pero tomando nota que el problema no sólo no desaparecerá sino que se agrandará. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy hay que estudiar la implementación de un ingreso universal que establezca un piso de ciudadanía, comenzando por niños y ancianos, financiados por los sectores activos de la economía –única fuente legítima y autosustentable-. En ese propósito deben tenerse en cuenta las necesidades de reinversión, de desarrollo tecnológico para reciclar el crecimiento, de preservar el capital de trabajo. Pero deben estar presentes, como guías fundamentales, los derechos constitucionales, la racionalidad económica y la ética fundamental de cualquier sociedad que busca la integración y la inclusión: cuidar a sus niños y sus viejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y deberá aplicarse la “doctrina Barrionuevo”, esa sí, en forma inapelable, aunque con una ampliación: habrá que dejar de robar, pero por mucho más tiempo que dos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un país maduro tomaría esta crisis como una oportunidad para buscar consensos de largo plazo, sustentables e inteligentes. Sin los Kirchner, es posible que así actuaría  la Argentina. Pero para eso, faltan por lo menos tres semestres. Mientras, seguramente seguiremos escuchando alaridos. Los jubilados sintiéndose armas de combate político. Y los argentinos, apretándose los bolsillos con el miedo al nuevo manotazo, que puede venir en cualquier momento, de cualquier lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-2627679177214337445?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/2627679177214337445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=2627679177214337445' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2627679177214337445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2627679177214337445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/07/jubilaciones-y-numeros.html' title='Jubilaciones y números'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-4111742550845681950</id><published>2010-06-27T18:18:00.001-07:00</published><updated>2010-06-27T18:21:14.310-07:00</updated><title type='text'>Estímulo o ajuste, el debate aparente</title><content type='html'>La diferencia de opiniones entre Sarcozy y Cristina Fernández en la reunión de Toronto del G-20 sobre las políticas más adecuadas para sortear la crisis (diferencia magnificada posteriormente ante la prensa por la presidenta argentina) refleja la doble estrategia que aparentemente chocan argumentalmente en estos días en el mundo: planes de estímulo de la actividad económica, o ajuste fiscal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La realidad es más complicada que elegir “uno u otro camino”. Porque la verdad es que la crisis se presenta de diferentes formas en los distintos escenarios, y requiere soluciones diferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En Estados Unidos el problema es la caída de actividad a raíz del pánico provocado por la caída del sistema financiero. Y USA es un país que tiene aún  capacidad de endeudamiento sin provocar inflación, por tratarse de la principal potencia mundial y último lugar de reserva de los capitales de todo el planeta. Aún en el medio de su implosión –hace 12 meses- siguió recibiendo ahorros del resto del mundo en forma ininterrumpida. Ello le permitió, en consecuencia, destinar recursos para mantener la actividad económica por la forma en que lo decidieron sus cuerpos políticos, luego de una intensa discusión y acuerdo parlamentario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es inoportuno recordar que el paquete aprobado por el Congreso norteamericano fue el fruto de un acuerdo bipartidario, y que su discusión comenzó en el medio de una transición presidencial, iniciado por el presidente Bush y continuado por el presidente Obama. Tampoco lo es advertir que a pesar de la inmensa cantidad de recursos volcados al sistema, su índice de inflación no se ha movido. Es previsible que cuando ello comience a ocurrir, la Reserva Federal comience a retirar el dinero prestado aumentando la tasa de interés, y el gobierno comience su esfuerzo para recuperar el equilibrio fiscal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En Europa, la situación es diferente. La caída de actividad fue producida por un excesivo endeudamiento público que no tuvo como respaldo la fuerte confianza que despierta en el mundo el país del norte sino, al contrario, provocó dudas en los inversores por la caída de su productividad promedio, resultado de la sobrevaluación resultante del Euro. No recibe ahorros del resto del mundo, sino que sufre la huida de sus ahorros. No tiene capacidad de mayor endeudamiento, porque no tiene quien le preste. Y aunque quiera impulsar la actividad con recursos fiscales, éstos no están disponibles ni existe una fuente casi ilimitada –en la coyuntura- de ellos, como sí tienen los Estados Unidos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Europa no tiene otro camino que la austeridad fiscal, para nivelar sus cuentas y demostrar que puede pagar sus deudas, a fin de retener y atraer capitales, y recuperar capacidad de ahorro y de inversión. Económicamente, por su parte, su competitividad está atravesada con una situación diversa entre sus países miembros que dificulta una acción unificada. Si quisiera hacer lo que hace Estados Unidos, provocaría en su seno una presión inflacionaria inmediata, ya que debería deteriorar el valor de su moneda, y en el contexto europeo la inflación es inmediatamente relacionada con los traumas del siglo XX. Fue la hiperinflación alemana lo que provocó el surgimiento del nazismo, y el origen de la segunda guerra mundial. La unidad europea, y el propio Euro como unidad monetaria común, se enmarca en un proyecto político sustancialmente más importante que la crisis, al punto que la ruptura de la unidad europea tendría efectos sísmicos que trascenderían el viejo continente para afectar duramente a toda la economía mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta doble realidad es lo que explica la aparente contradicción de Obama, que impulsa el paquete de ayuda en su economía, mientras presta respaldo a los enormes esfuerzos que están realizando los países europeos, sin diferencias de orígenes políticos, para poner en línea sus finanzas públicas y recuperar confianza, desde Rodríguez Zapatero a Cameron, desde Sarkozy a Merkel. O sea, socialdemócratas, conservadores, populares y demócratas cristianos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los países en desarrollo también tienen situaciones diferentes. Es muy distinta la situación de Brasil, excedentario en capitales y receptor de ahorros del resto del mundo –lo que lo acerca a Estados Unidos- pero con riesgos en su productividad ya que, al recibir tantos recursos externos se revalúa su moneda y ello puede golpear su índice inflacionario y su competitividad externa y acarrearle dificultades en su sector productivo. Esa circunstancia lleva a Brasil a mantener activas sus tasas de interés internas positivas, para prevenir ambos peligros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina, por su parte, está siendo llevada hacia una crisis inflacionaria por la rudimentaria aplicación de políticas expansivas cuando no existen recursos genuinos para sostenerlas, ni capacidad de crédito, ni disposición inversora por la desaparición de la seguridad jurídica imprescindible para decidir inversiones de riesgo en el sector productivo. La política cambiaria, por su parte, al ser utilizada con fines antiinflacionarios, provoca el retraso del tipo de cambio y afecta la balanza comercial, tanto como la balanza de capitales. La primera, porque estimula las importaciones, que se hacen baratas. Y la segunda, porque estimula la fuga de divisas, ante la incertidumbre –fiscal, política, jurídica y económica- y la intuición de que el proceso terminará desembocando en una devaluación, como tantas veces ha ocurrido cuando se ha tomado un camino similar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La economía es más sutil que distribuir papel pintado sin valor, creyendo que de esa forma se distribuye riqueza. En algún tiempo, más corto que largo, la Argentina puede encontrarse con los males de los dos escenarios. La inflación escapada de control puede disparar una crisis hiperinflacionaria, mientras la deuda pública se encontrará a niveles inmanejables y los sectores retrasados (jubilados, trabajadores informales, sindicatos más débiles, empleados públicos) pueden estar sufriendo un nivel de pobreza y carencias como las que vivieron en la crisis de cambio de siglo. Una nueva recesión sería, en este escenario, la desembocadura inexorable de mirar sólo una parte de la realidad y de creer, además, que puede interpretarse esa parte con lentes ideológicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El “contencioso” entre Sarkozy y Fernández de Kirchner debe leerse en consecuencia en clave de “puesta en escena” de la presidenta argentina que habla en el exterior hacia su público interno, al que mantiene adormecido en su comprensión de la crisis económica mediante la secuela narcotizante en el corto plazo del “efecto riqueza”, útil en términos políticos coyunturales pero muy peligroso en términos de sus consecuencias de mediano y largo plazo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es una discusión “ideológica”, ni mucho menos “intelectual”. Es, como la mayoría de los relatos kirchneristas, lo que le conviene decir hoy, que seguramente cambiará mañana, tal como cambió el endiosamiento de los “superávits gemelos” (¿recuerdan?), presentados, en su momento, como la piedra filosofal de la doctrina kirchnerista y hoy convertidos en recuerdos molestos de épocas gloriosas tan evanescentes como la prosperidad de utilería de estos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La situación argentina no es mala, pero va mal. Para ir bien debería asumir la realidad, evitar los riesgos inflacionarios, recrear la seguridad integral que entusiasme a emprendedores y empresarios, a inversores y ahorristas, y aprovechar el momento para vincularse con un mundo que está comenzando a expandirse en sus dos motores principales, Estados Unidos y China. Extremos que no están al alcance, lamentabemente, de una administración caracterizada por la falsificación de estadísticas, la endeblez del discurso, la fragilidad jurídica y la demonización de quienes no piensen como ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-4111742550845681950?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/4111742550845681950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=4111742550845681950' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4111742550845681950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4111742550845681950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/06/estimulo-o-ajuste-el-debate-aparente.html' title='Estímulo o ajuste, el debate aparente'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-720959677096507683</id><published>2010-06-20T18:41:00.001-07:00</published><updated>2010-06-20T18:41:52.614-07:00</updated><title type='text'>Buenos Aires, Laclau y el neo-populismo*</title><content type='html'>“Buenos Aires siempre fue la ciudad puerto del centro del cosmopolitismo antinacional”, sostiene este ex militante de izquierdas que, curiosamente, prefirió radicarse en Londres y enseñar en Oxford, convocado por Hoschbawn, lejos de las “podredumbres políticas” tan fáciles de criticar desde las cómodas poltronas londinenses, y de impregnaciones telúricas “nacionales y populares” a las que, sin embargo, les dedica reflexiones que proyectan el imaginario de los tiempos de su emigración, hace cuatro décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el pensamiento de izquierdas, hay quienes arriesgan a enfrentar el futuro, y quienes se aferran a los marcos conceptuales del pasado. Es la primera reflexión que surge al comparar los enfoques de los neo-marxistas Ulrich Beck y Zygmund Bauman, por un lado, con los de los también neo-marxistas Ernesto Laclau y Chantal Mouffe, por el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El marco conceptual de Laclau no agrega mucho a los enfoques nacional-populistas tradicionales, salvo la justificación más cruda y sin hipocresías de su indiferencia ante el estado de derecho, al que identifica como una simple “forma contrahegemónica de oposición a un gobierno popular”. La definición de “popular” que guarda para el gobierno no surge de otra base que de su discrecional caracterización, ya que al no hacer depender esa característica de la mayoría electoral, recurre a etiquetas propias del análisis de hace medio siglo entre “pueblo” y “antipueblo”, “Braden o Perón”, “Patria o colonia” o similares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sin embargo, el pensamiento más moderno y plural del neomarxismo no mira al pasado, sino al presente y el futuro. Toma debida nota  del cambio de las fuerzas productivas hacia un nuevo escalón cualitativamente superior, apoyado en el desarrollo científico técnico, que han diseñado un paradigma social y productivo global entre cuyas notas diferenciadoras está la superación de los marcos nacionales como límites de análisis sociales –en el plano académico- y como sujeto histórico –en el plano político- y convoca a una reflexión creativa sobre las características de las nuevas formas de conviencia, instaladas en más del 90 % de la población del mundo, desde China a Estados Unidos, desde Brasil hasta Rusia, desde los países musulmanes hasta la Europa post-cristiana. Todos capitalistas, todos globalizados, todos imbricados, todos definiendo nuevos bordes e identidades que han superado en forma irreversible las pertenencias de las sociedades capitalistas nacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mientras el progresismo de futuro reflexiona y actúa para poner coto a los desbordes de las finanzas globalizadas y del capital liberado de los marcos nacionales, y para ello se esfuerza en articular sus políticas en un proceso que dista de ser lineal pero cuya tendencia es hacia la construcción de una política planetaria en conjunto con otras visiones político-ideológicas diferentes, el progresismo de pasado –que sólo por inercia puede ser calificado de tal, ya que en realidad al postular el imposible retroceso a formaciones históricas irrepetibles no tiene mucha diferencia con el romanticismo reaccionario, el nacionalismo oligárquico o el fundamentalismo religioso- se vuelve contra conquistas que la humanidad ha conseguido con siglos de lucha frente a las arbitrariedades del poder absoluto, la falta de límites a la discrecionalidad del Estado o del capital y la construcción de instituciones que contengan, canalicen y orienten las fuerzas vitales de la sociedad en una convivencia virtuosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El retro-progresismo (como ha dado en llamarse en la Argentina a esta visión nostálgica y esclerosada del pensamiento político) termina reviviendo el estalinismo. Lo reconoció hace poco la Diputada Conti, por televisión. No tiene otra salida: si la alienación presuntamente impuesta por una sociedad desigual no le permite a las personas tener claridad sobre su dominación, es necesario reemplazar la voluntad de esas personas alienadas por una autoelegida e iluminada camarilla esclarecida: tal el silogismo sobre el que se elabora conceptualmente el neopopulismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otros tiempos, la propuesta fue la “dictadura del proletariado” a través de su partido, cuya conducción debía estar en manos de los intelectuales que detectaran los verdaderos intereses de ese proletariado y actuaran en su nombre implantando una dictadura cuya finalidad sería terminar con las alienaciones y construir un “hombre nuevo”. Los veinte millones de muertos que dejó el estalinismo fueron el resultado de esa visión, para la que la predicción de Marx sobre la evolución del capitalismo hacia el inexorable triunfo socialista debería “acelerarse” con un proceso revolucionario, en cuyo transcurso las libertades debían subordinarse a la construcción de un nuevo orden, aunque las mayorías no lo quisieran o aún contra su decisión expresa. Las personas dejaron de ser el fin último de la acción política  y pasaron a ser subsumidas en “colectivos” frente a los cuales perdían sus derechos más elementales, en función de presuntos fines revolucionarios definidos por las élites. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, esa construcción intelectual desarrollada por Lenín (la dictadura proletaria) ha “evolucionado” hasta la justificación del indigenismo precolombino, el fundamentalismo islámico, el caudillismo unipersonal o de camarilla, la dictadura de partido único y el autoritarismo patrimonial-populista extrainstitucional vigente en la Argentina. Cualquiera de esas formas reniega expresa o tácitamente de la soberanía popular apoyada en la voluntad política de los ciudadanos a través del sufragio libre como única justificación del poder. Es esencialmente “anti-democrática” y premoderna. Hasta pre-colonial, lindando con las formaciones apoyadas en el puro poder propias de las sociedades primitivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La otra visión marxista, en su momento calificada despectivamente como “pequeñoburguesa” o “social-demócrata” creía en otro camino: la utilización de las conquistas democráticas para hacer cada vez más equitativa la convivencia, el funcionamiento de la economía, la construcción de servicios sociales en educación y salud y en fin, un sistema impositivo que retrotrajera para la sociedad gran parte de la injustificada “plusvalía” que el capital obtenía de la superexplotación del trabajo. Ese camino renegó de la “revolución” y sus gigantescos costos sociales e inciertos beneficios, para reemplazarlos por propuestas políticas de integración en el juego institucional, en el que la interacción entre los diversos actores determinaría los equilibrios –siempre inestables, pero posibles- que impulsarían la sociedad hacia formas más justas, en un marco de libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Si para la primera visión el “capital” era el enemigo a destrozar, para el segundo era el otro protagonista con el que era necesario el juego dialéctico de rivalidad. Si para el primer programa el objetivo era socializar forzadamente el capital, para el segundo el objetivo era encauzarlo, limitarlo, pero a la vez potenciarlo a efectos de que su acumulación atravesada por normas –impositivas, laborales, salariales, societarias, ambientales, sancionadas por las instituciones políticas- fuera efectivamente el cimiento de riqueza de una sociedad más equitativa. Y sobre esta cosmovisión se edificaron las sociedades modernas, resultado de la compleja imbricación de la evolución capitalista con las demandas sociales y de la necesidad de acumulación con el bienestar de las mayorías en el marco de una sociedad libre, que respetara los derechos de las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Si ese debate, mientras duró la Unión Soviética y el “socialismo real”, fue proficuo en conflictos académicos y mostraba un equilibrio dinámico entre beneficios y perjuicios de uno u otro camino, la implosión de la URSS y el bloque socialista a fines de la década del 80 mostró el rotundo fracaso de la visión estalinista, y por el contrario el éxito notable del segundo. Las sociedades conducidas con el primer enfoque mostraron al exhibirse libremente retrasos tecnológicos, ambientales, económicos, militares y éticos que contrastaban con el éxito indiscutible de los socialismos democráticos exhibidos por las sociedades europeas occidentales, aún en aquellas gobernadas por partidos políticos alejados del marxismo pero que habían debido articular soluciones para los problemas de la equidad en un debate abierto y constante con las fuerzas socialistas. Y también la superioridad de las propias sociedades capitalistas democráticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En el fondo de este cambio estaba –como lo predijo Marx- la evolución de las fuerzas productivas impulsadas por el cambio tecnológico, esta vez saltando los cercos nacionales hacia la construcción de un sistema productivo global. El capital se desvinculó de su base territorial, y con este salto, irreversible porque estaba apoyado en el desarrollo científico técnico, por definición irreversible en cuanto acumulativo,  mandó al museo a todas las construcciones teóricas sobre la política dentro de los Estados. Y la lucha por el disciplinamiento del capital comenzó a tener perfiles globales, con actores diversos, tantos como intereses motivadores expresaran las personas en todo el planeta a través de “causas” de gran diversidad –derechos humanos, ambientalistas, defensoras de especies en peligro, igualdad de género, etc. etc. etc-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las identidades también perdieron sus antiguos bordes, reemplazados por una multiplicidad de identidades difusas que atraviesan culturalmente a cada ser humano en forma diferente. “Sociedad líquida”, dice Bauman. “Cosmopolitismo banal”, afirma Beck. Una superposición de intereses redefinió las “nacionalidades”, las “pertenencias de clase”, las “superestructuras culturales”, las “cuestiones nacionales”. Todos estos conceptos sociológicos y políticos de la modernidad deben ahora ser enfocados desde la perspectiva de la segunda modernidad, la del nuevo estadio de desarrollo del mundo, que ha impregnado ya el funcionamiento, como está dicho, de prácticamente la totalidad de la sociedad humana. Sólo quedan al margen pocos países “museo” como Cuba o Corea del Norte, algunos dominados por los nuevos piratas como Somalia, Chad, Costa de Marfil u otros, y los “autoexcluidos” que pretenden retrotraer la historia, no tomados seriamente en cuenta por nadie que realmente cuente en el mundo, como el “socialismo bolivariano”, el “indigenismo”.... o el retro-progresismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Leerlo a Laclau interpretando al movimiento de rebelión de 2008 con los cartabones interpretativos de la “oligarquía vacuna”, calificando a los chacareros liderados por De Angelis como “bandas semifascistas” o mirando el conflicto con las anteojeras de las declaraciones de Faustino Fano de hace cincuenta años muestra esa interpretación, ignorante del actual país real y cuya síntesis es recrear obsesivamente el pasado, de la misma forma que insistir para interpretar el presente en el rol que jugaron las Fuerzas Armadas en el país histórico, en un análisis también sesgado y por lo tanto, anticientífico, como si en la historia de las Fuerzas Armadas hubiera existido una constante antinacional permanente que ignora su rol en la independencia, la ocupación del territorio, la defensa de las fronteras, el desarrollo del petróleo y del acero y el desarrollo científico y técnico que protagonizaron en diversos períodos. Si las posiciones y declaraciones del pasado fueran transpolables a la actualidad descontextualizadas, sería interesante conocer la reflexión de Laclau sobre las declaraciones y actitudes laudatorias de Kirchner en tiempos menemistas, su admiración por Cavallo en tiempos de la convertibilidad, o su amistad con los jefes militares patagónicos en tiempos del proceso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No existe en Laclau una toma de conciencia de la realidad económica y tecnológica del mundo actual, ni del creciente protagonismo ciudadano en la construcción dialéctica de una especie de “ciudadanía global”, ni de la agenda de la segunda modernidad cada vez más incorporada a la reflexión de las personas de todo el mundo. Leerlo deja la sensación de que el futuro le aterra, no por sus posibilidades sino porque le presenta un escenario ubicado fuera de su capacidad de entendimiento, y frente a ese terror profundiza la proyección conceptual del análisis del pasado otorgándole una vigencia que hace tiempo ya no tiene. Omite la realidad global y sólo habla del Estado y la sociedad nacional, pero no los actuales sino los de hace décadas, que ya no existen. Y de esta forma, recrea una caricatura de la vieja dictadura proletaria, el “neo-populismo”, con el que justifica las negaciones institucionales con el argumento de que las instituciones obstaculizan el “poder popular”. Poder popular que también es una creación voluntarista, porque se refiere a una construcción intelectual (el “pueblo”) que no existe con las características que le otorga en su análisis, pero desconoce la existencia concreta y tangible de una realidad que no responde a ninguna creación intelectual: las personas reales, crecientemente cosmopolitizadas en sus consumos, sus creencias, sus razonamientos, sus marcos conceptuales y hasta sus valores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Como este análisis no es políticamente neutro, aunque se explicite desde la academia, es imprescindible incluir en su crítica las consecuencias políticas. El llamado a la polarización y el enfrentamiento, la burla sobre la creciente “crispación”, la insistente calificación de “progresistas” de medidas de esencia regresivas como la apropiación de los fondos previsionales para la construcción de clientelismo y el beneficio de los grupos empresarios amigos del poder y de la propia pareja presidencial, la estatización deficitaria de la línea aérea que dilapida –nuevamente- recursos previsionales en beneficio de la clase alta que vuela, de las mafias sindicales y de los proveedores privilegiados, son evidencia de una ligereza en el análisis de la situación nacional que define primero el objetivo y después busca los fundamentos sesgados de justificación, conducta ciertamente anticientífica. Pero insistir en que es necesario “que la gente perciba que la sociedad está dividida en dos campos” –inexplicable simplificación, cuando es realizada desde la academia, para referirse a una colectividad tan compleja y multifacética- es también escasamente responsable, en una sociedad con la historia y la experiencia de la argentina, conociendo las consecuencias sangrientas que han tenido en el pasado reciente esas polarizaciones y crispaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mezcla, en este sentido, del prestigio académico y de la picardía política, le resta al análisis autoridad científica y lo ubica en el campo más pedestre de la lucha por el poder que, en nuestro país, ha retrocedido a las ancestrales pugnas patrimonialistas. El crecimiento sin límites del patrimonio de la pareja presidencial durante su gestión de gobierno, así como de los funcionarios emblemáticos y de las empresas vinculadas al poder, es la mejor demostración de esta afirmación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En fin. Decía al comienzo el abismo que notaba en las diferentes visiones académicas de la izquierda para analizar la situación del mundo. La de Laclau no se atreve a soltar amarras, y en esa obsesión saca a superficie lo peor del pasado “socialista”, hoy caricaturizado en el neopopulismo y el retroprogresismo cuya consecuencia es volver a las tolderías. Por el contrario, en el otro extremo, lúcidos pensadores que se resisten a abandonar las enormes contribuciones que el pensamiento de izquierda hizo a la interpretación del mundo estudian y proponen nuevos caminos, asentados en la realidad existente y en la que se avizora. Sin renunciar a sus valores pero tampoco a la posibilidad de luchar por ellos en el nuevo paradigma, profundizan las propuestas democráticas hasta el nivel global. No demonizan a sus adversarios, con los que en todo caso tratan de definir nuevos puntos de reflexión llegando, como en el caso de Beck, a reconocer la potencialidad de “un nuevo comienzo” en el que los viejos rivales no necesariamente lo serán de cara a los problemas actuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los nuevos temas de debate son los ya instalados: el desbalance financiero, el calentamiento global, el agotamiento del petróleo como fuente energética predominante por su perjudicial incidencia en el ambiente, el diseño de nuevas formas de ingresos como el ingreso universal o el trabajo social remunerado como respuesta a la desaparición paulatina del trabajo estable consecuencia del desarrollo tecnológico, la violencia cotidiana instalada como acompañante permanente, las redes de delincuencia global, el terrorismo fundamentalista, la necesidad de nuevas herramientas para contener los efectos desbordantes del capital ante la ausencia de un poder estatal planetario, los problemas de igualdad de género, las migraciones cada vez mayores con sus efectos en las sociedades emisoras y receptoras, las nuevas pandemias, en síntesis, la elaboración conceptual de un cosmopolitismo consciente que asuma la inexorabilidad del nuevo escalón de las fuerzas productivas y diseñe políticas eficaces para orientarlas y contrarrestar los problemas que se generen a raíz de su –saludable- desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Porque –y es importante recordarlo- es a raíz de ese salto productivo global que han salido de la pobreza extrema en las últimas décadas miles de millones de personas en el mundo en la China, en India, en el sudeste asiático, en Brasil, en la propia Rusia; que han incrementado sus expectativas de vida, que se han acercado a los beneficios de bienes básicos, que han conseguido por primera vez en su vida un empleo salarial superando el umbral embrutecedor de su atrasada y miserable vida campesina de formas ancestrales, que por primera vez aparecen en su horizonte beneficios sociales y previsionales. Y que están asomándose a una lucha que el mundo occidental protagonizó en los últimos cuatrocientos años para ampliar sus espacios de libertad individual, para tener derechos, para poder dejar a sus hijos una situación mejor que la que recibieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Muchos otros luchan para ingresar en ese mundo y por liberarse de los análisis tipo Laclau, cuyo horizonte pueden ver en las sociedades modélicas del retroprogresismo que aún subsisten pero que difícilmente atraigan para vivir en ellas a intelectuales que, desde Oxford, proclaman que todo tiempo pasado fue mejor e intentan volver la historia atrás, dando soporte intelectual y vistiendo argumentalmente a políticos inescrupulosos que utizarán sus ideas mientras les sirvan en cada coyuntura, pero que cambiarán de discurso cuando otro –así sea el opuesto- le sirva para su objetivo crudamente patrimonialista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La opción a la construcción del futuro global democrático, plural y abierto son los linchamientos populares institucionalizados por la nueva Constitución de Bolivia, el cierre de medios de prensa independiente en Venezuela, la esclerosis deshumanizada de Corea del Norte, el desarrollo de armamentos nucleares del Irán de los Ayatollash que masacra estudiantes, las circuncisiones de clítoris de las mujeres en el Islam fundamentalista, las cárceles cubanas en las que se destroza la condición humana de personas que no piensan como lo dispone el poder. No es con esos horizontes que nuestro país definió, en palabras de San Martín al proclamar la independencia del Perú, que la causa de nuestra revolución, esa que dio origen al país que tenemos, era “la causa del género humano”, de señera vocación cosmopolita e igualitaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al contrario de la afirmación de Laclau, Buenos Aires es lo mejor que hemos podido construir los argentinos y expresa todas las contradicciones de nuestra búsqueda bicentenaria aún inconclusa. Logros excelsos en las ciencias y en las artes, frente a compatriotas durmiendo en los zaguanes. Lugar por excelencia del debate político y espacio a la vez de las intransigencias más duras, hasta sangrientas. Ejemplos de solidaridad ejemplares, frente a egoísmos cargados de cinismo. Puerto de ingreso de personas que llegaron a un país-aldea y lo convirtieron en el asombro del mundo, y puerto de egreso de millones de valientes que salieron a buscar horizontes mejores en un mundo al que no temieron, porque aprendieron en Buenos Aires a no temer a nada. Ámbito de intelectuales de diversos lugares del mundo que encontraron cobijo en nuestras Universidades, donde trajeron su visión universal y cosmopolita, y cuna de intelectuales que se fueron al mundo a llevar su visión telúrica, lejos de su patria. En todo caso, el desafío sigue siendo potenciar los buenos valores de convivencia, y limitar hasta erradicar los negativos, las intransigencias, la deshumanización de los adversarios, la indiferencia hacia el que sufre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un mundo que se está edificando alrededor de las ciudades protagonistas –Hong Kong, Shangai, Tokyo, San Fracisco, Nueva York, San Pablo- Buenos Aires es nuestro chance, nuestra “interfase” más directa con el futuro. Agradezcamos que es cosmopolita, que recibe y procesa todo lo que viene, que acunó hace doscientos años la audaz revolución sin la cuál no tendríamos país. Es nuestra única ciudad universal. Como nuestra mejor creación colectiva, un insulto a Buenos Aires es un insulto a los argentinos, que curiosamente en otro aniversario “redondo” –hace 130 años- nos apropiamos de ella, quitándole su exclusividad a los porteños y haciéndola capital de todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos Aires –con su maravilloso colorido de derechas, centros e izquierdas conviviendo en la diversidad- es la reserva de la vocación democrática de los argentinos frente a las deformaciones coloniales y autoritarias del neo-populismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agradezcamos que así sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;*Reflexión crítica sobre las declaraciones de Ernesto Laclau en el sitio “ZOOM”, con el título “Hay que poner las cosas blanco sobre negro”, en reportaje realizado por Juan Salinas. http://www.revista-zoom.com.ar/articulo3130.html&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-720959677096507683?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/720959677096507683/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=720959677096507683' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/720959677096507683'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/720959677096507683'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/06/buenos-aires-laclau-y-el-neo-populismo.html' title='Buenos Aires, Laclau y el neo-populismo*'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-1345788391868522643</id><published>2010-06-16T09:51:00.000-07:00</published><updated>2010-06-16T09:54:22.483-07:00</updated><title type='text'>La ANSES, el gobierno, los jubilados y los argentinos</title><content type='html'>Informaciones que cobraron estado público este fin de semana indican que el ANSES habría dejado de contar ya con superavit operativo, y estaría destinando a gastos decididos por el gobierno fondos de su capital de reserva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El secreto con que son manejados estos fondos impide verificar las informaciones, pero las colocaciones de titulos públicos que ha realizado la Secretaría de Hacienda en el organismo sólo durante lo que va del corriente año 2010 ascienden a Cuatro mil Setecientos ochenta y nueve millones de pesos ($ 4789). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las autoridades de la ANSES, por su parte, interrogadas al respecto en la Comisión de la Cámara de Diputados, expresaron que los fondos previsionales se habían acrecentado desde que están administrados por la gestión oficial. Lo que no aclararon debidamente es que ese incremento contabiliza como fondos reales los títulos de deuda que ha recibido de la Secretaría de Hacienda como contrapartida a su asistencia financiera al gobierno nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y eso es una burla.&lt;br /&gt; Decir que el capital está porque se cuenta con papeles sin valor que les ha entregado a cambio el fisco, es la misma broma de mal gusto de las autoridades del Banco Central, cuando contabilizan como “reservas” los títulos públicos que les ha dado también el gobierno por la transferencia de recursos que le ha realizado al Estado. La Secretaría de Finanzas informó que sólo en el 2010 emitió ya deuda por Diecisiete mil novecientos diez millones de pesos ($ 17.910 millones), colocadas todos en entes estatales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El jubileo es total. Y el daño es doble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por un lado, el efecto “droga”que va adormeciendo en un sopor de felicidad a millones de argentinos. Se inunda el mercado de papel pintado, que da la sensación en el corto plazo que la economía anda a pleno. Se reciben recursos fáciles y muchos prefieren ni siquiera enterarse de dónde salen. Y la mentalidad inflacionaria se va instalando nuevamente, en una cultura popular con clara tendencia al individualismo en la que cada persona siente que podrá ganarle a la inflación con compras a plazos, con endeudamiento bancario, con adelanto de consumos, con compra de divisas, con aumentos salariales conseguidos por la presión sindical por encima de la inflación pasada y apuntando a la imaginada inflación prevista, o con cualquier otra maniobra que le permita la ilusión de estar a salvo. Como con la experiencia argentina todos han aprendido algo, desempolvan recuerdos y vuelven a la lucha, olvidando a dónde nos condujo empezar con “un poquito de inflación” y jugando alegremente a gastar lo que no teníamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La otra consecuencia es la creciente debilidad institucional. Esos recursos fáciles que el fisco absorbe de la ANSES, del Banco Central o del PAMI, no pasan por el debate ni la decisión parlamentaria. Su destino se decide discrecionalmente por parte de la pareja presidencial, quien los utiliza en todos los casos –aún en los que tienen una base justa, como el ingreso universal a la niñez- bastardeando la función estatal, construyendo clientelismo y subordinando en forma humillante a quienes les ha tocado en suerte ser pobres. Reciben recursos los gobernadores que se alinean, los intendentes que responden al llamado oficialista, las organizaciones sociales que se disciplinan servilmente ante el kirchnerismo, los pobres que aceptan formar parte de alguna de las redes clientelares. No los reciben por disposición de la ley, sino por designio del poder. Y así, por ejemplo, cerca de tres millones de niños argentinos quedan marginados del pomposo “ingreso universal a la niñez” a pesar que sus necesidades son iguales o mayores de las que sufren quienes sí lo reciben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La contradicción con lo prometido es patético. Cristina Kirchner había prometido en su campaña electoral que lograría el 4 % del PBI de superávit fiscal, frente al 2,7 % con que recibía el país de manos de su marido. En este momento, no sólo que el superávit desapareció, sino que tenemos ya el 3,4 % de déficit. O sea, una bomba de tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y ahora, una palabra sobre los argentinos. Estamos marchando directamente hacia una crisis. Lo decimos con claridad, para que cuando estalle no pueda decirse que no fueron advertidos. La misma crisis que sufren inexorablemente quienes comienzan a consumir narcóticos y se sienten felices y eufóricos en los primeros pasos. Eso es la inflación, alimentada con la ficción de recursos inexistentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Va a llegar un momento en que esos recusos se acaben. No pasará mucho tiempo: apenas uno o dos años. No se diga entonces que la culpa es de otros. No es más que de cada uno. Y aunque no esté en manos de nadie individualmente cambiar el rumbo, aunque la responsabilidad central y exclusiva es hoy de quienes teniendo la obligación de administrar bien cometen dislates, cada uno debe tomar las medidas para ir preparándose para el derrumbe. Ahorrar, no endeudarse, resistir la tentación de las tramposas cincuenta cuotas que enriquecen a pocos pícaros, no desesperarse porque el vecino consume lo que no tiene. Y pensar cuando se vota. Recordar que nada es gratis, mucho menos ser cómplice del robo a los jubilados, de la trampa a los asalariados, o de la complicidad con los cleptómanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A doscientos años de la fundación de la patria, los argentinos deberíamos recordar que no es así como se hizo grande el país, sino trabajando, convocando inmigrantes y capitales, educando a sus jovenes, cuidando a sus viejos y respetando a quienes trabajan e invierten pensando en su futuro. Porque el país, amigos, no es nada más ni nada menos que la suma de los esfuerzos personales de cada uno de sus habitantes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-1345788391868522643?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/1345788391868522643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=1345788391868522643' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1345788391868522643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1345788391868522643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/06/la-anses-el-gobierno-los-jubilados-y.html' title='La ANSES, el gobierno, los jubilados y los argentinos'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-409624243985365628</id><published>2010-06-09T10:14:00.000-07:00</published><updated>2010-06-09T10:15:20.574-07:00</updated><title type='text'>"Socialdemócrata"...</title><content type='html'>“A mi me parece bien que el radicalismo se considere socialdemocrata, nos permite no caer nunca mas en alternativas liberales conservadoras ....”, me escribió en el sitio de Facebook un “ciber-amigo”, en el debate autoorganizado sobre las elecciones del domingo en Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esta curiosa afirmación trasunta una desconfianza, o para ser más precisos, una “auto-desconfianza” sobre las actitudes que podría tomar el radicalismo en caso de ser gobierno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sin embargo, como lo afirma esta columna desde hace muchos años, “socialdemócrata” no quiere decir nada. Sólo es una caracterización política propia de mediados del siglo XX, desconectada con los problemas actuales del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Socialdemócrata por antonomasia es, hoy por hoy, Rodríguez Zapatero y el socialismo español. Están sosteniendo el mayor ajuste económico de la historia de su país, a raíz de haber generado el previo “desajuste” sobre el que alertaron muchos, y que llevó a España a un nivel de desempleo del 20 %. ¿Eso significa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “Al contrario...”, se afirmaría seguramente en un hipotético debate sobre el tema. “Lo que queremos es poner freno al capital financiero, regular su funcionamiento para evitar que repitan la crisis como la que estamos sufriendo”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Perfecto. Pero eso es, justamente, lo que están impulsando Angela Merkel y Sarkozi, para nada “socialdemócratas” sino, más bien, dirigentes que serían calificados, sin dudar un momento, como “neoliberales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es que, en realidad, ni “socialdemócrata” ni “neoliberal” definen ya nada, y ambos términos ocultan más de lo que dicen. Contienen recetas para los problemas de la primera mitad del siglo XX, que forman ya parte del arsenal de medidas disponibles y aplicables por todos. Ni un “neoliberal” dejaría de usar herramientas “socialdemócratas” si fueran necesarias para la correcta gestión económica, ni la inversa.  Hoy mismo los diarios anotician que Bernake, presidente de la Reserva Federal norteamericana –o sea, “el propio Diablo”, diría Hugo Chavez- defendió la herramienta del déficit fiscal para sortear la recesión. Poco que ver con el “Consenso de Washington”...; mientras, Mujica (¿socialdemócrata?) convoca a la inversión extranjera en el Uruguay prometiendo bajar impuestos, no expropiar nada y garantizar el derecho de propiedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien esto escribe presenció, hace diez años, en España, un debate entre economistas del Partido Popular –entonces en el gobierno- y socialistas –entonces en la oposición- sobre la reforma el impuesto a las ganancias. Los segundos sostenían que con el nivel de desarrollo ya alcanzado por España, lo correcto era unificar las alícuotas y no segregarlas por niveles de ingresos. Los primeros, con la responsabilidad de recaudar porque eran gobierno, sostenían la inconveniencia de terminar con la segregación de alícuotas, aunque justificabando argumentalmente su posición en que proyectaría una injusticia tributaria. Los términos de un histórico contradictorio entre unos y otros se habían invertido, al compás de las conveniencias políticas coyunturales también de unos y otros. Poco tiempo después los socialistas fueron gobierno, los populares pasaron a la oposición... y las propuestas de unos y otros volvieron a invertirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo similar ocurre con las políticas sociales. Ni la “derecha” más recalcitrante negaría hoy la necesidad de construcción de “pisos de ciudadanía” o de acciones públicas destinadas a paliar los efectos de la pobreza extrema. No hay que ir muy lejos para verlo. La administración macrista, demonizada como “neoliberal”, ha impulsado la cooperativización de los cartoneros, por ejemplo, logrando para muchos de ellos su ascenso de un par de peldaños en la escalera de recuperación de su dignidad. Atravesando la General Paz vemos, por el contrario, gestiones “nacionales y populares” (¿socialdemócratas?) ignorando la pobreza, clientelizando los pobres e instalando por activa y por pasiva redes de narcotráfico e inseguridad que dañan principalmente a los más necesitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pretender reconstruir alineamientos políticos sobre las opciones de hace medio siglo, atrasa medio siglo. La agenda de hoy, la que interesa a los ciudadanos, pasa lejos. Las etiquetas motivan a viejos militantes formados con catecismos de otros tiempos, y quizás sirvan para tranquilizar conciencias atormentadas, pero no responden a las demandas que los ciudadanos hacen a la política –y cuya respuesta es lo único que legitima éticamente al poder-: cómo enfrentar los problemas que presenta la realidad, que es cambiante y cada vez más dinámica e impredecible. Agrupar por ese lado a una fuerza política no la acercará a los ciudadanos, que en todo caso la mirarán con curiosa indiferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las organizaciones políticas más adecuadas para los nuevos tiempos no se caracterizarán por su “ideología” sino por su “metodología”. Serán funcionales a las que muestren mayor capacidad de generar consensos, articular intereses contradictorios y responder con eficacia a los problemas que los ciudadanos perciban como más importantes. Y retrocederán hasta convertirse en testimoniales las que se aferren a viejas creencias ideológicas, no porque las personas renieguen de las ideologías –en rigor, respetan cada vez más el derecho de cada uno a tener las creencias que quiera, por esotéricas que parezcan, y también su derecho inalienable a actuar en consecuencia y defender lo que le parezca más justo-, sino porque no aceptan el derecho de nadie a imponerle su ideología a los demás, y mucho menos desde el poder, lo ocupe quien lo ocupe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese sentido, mi "ciber-amigo" tal vez no debiera preocuparse tanto de la definición ideológica del radicalismo, sino de acrecentar la madurez y transparencia del funcionamiento interno para que sirva de adecuado marco de síntesis de las diferentes posiciones, en condiciones de gobernar una sociedad tan compleja como la nuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-409624243985365628?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/409624243985365628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=409624243985365628' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/409624243985365628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/409624243985365628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/06/socialdemocrata.html' title='&quot;Socialdemócrata&quot;...'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-8418040255444800203</id><published>2010-05-24T20:29:00.000-07:00</published><updated>2010-05-24T20:31:02.549-07:00</updated><title type='text'>Doscientos años: ¿alguien mira hacia adelante?</title><content type='html'>Dos siglos atrás, en un 25 de Mayo como hoy, el Cabildo de Buenos Aires decidía asumir la facultad de designar su gobierno, dando el paso trascendental de formar una Junta que pasaría a la historia con el nombre de “Primera Junta de Gobierno Patrio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La decisión se asentaba en los principios más avanzados de la época, siguiendo los pasos de la revolución norteamericana, de la Revolución Francesa y de las propias Juntas que habían comenzado a constituirse en la Península, ante la cautividad del monarca ibérico en Fracias: el principio de la soberanía del pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los patriotas no tomaron una decisión que naciera de alguna mente iluminada, o estuviera reducida a los poco más de doscientos vecinos caracterizados de Buenos Aires que constituían “lo más sano y principal del vencindario”. Por el contrario, en una ciudad que contaba con poco más de cuarenta mil habitantes, más de ocho mil de ellos formaban parte de cuerpos militares, en la mayoría de los casos eligiendo sus propios Jefes, armados a partir del episodio de las Invasiones Inglesas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los porteños abrieron en esos días un camino nuevo para su convivencia, guiados por las ideas políticas más actualizadas de entonces y apoyados en la fuerza de un pueblo cuyos voceros no dudaron en afirmar, ante la pregunta “¿dónde está el pueblo?” que “tóquese generala en los cuarteles...” y se llenaría la plaza de inmediato con el pueblo ausente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Allí empezamos un camino independiente que se extendería al territorio del Virreynato, que se concretaría en 1853 y finalizaría 1860, al completarse la organización institucional del nuevo Estado. En realidad, en este año 2010 no sólo conmemoramos los doscientos años de vida autónoma, sino también el sesquicentenario de la culminación de nuestra organización nacional, al unificarse definitivamente el país con la incorporación de la provincia de Buenos Aires a la Confederación y la aprobación de la Reforma Constitucional de 1860.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A partir de ese momento, y por siete décadas, aún con conflictos y densos debates, la historia fue favorable. En pocas años, las instituciones funcionando demostraron ser el cauce adecuado para liberar la potencialidad transformadora e inclusiva de un país en crecimiento exponencial. Frente a las extrañas críticas a la Argentina del Centenario escuchadas en estos días aludiendo a la presunta gran “exclusión social” existente entonces, la realidad era que el país funcionaba como un imán de inmigrantes, y que la polarización de riqueza era sustancialmente menor que la existente luego de los siete años kirchneristas, cien años después. No se le hubiera ocurrido ni a de la Plaza o a Sáenz Peña –antes del 16- ni a Yrigoyen –después- felicitarse por el crecimiento de las villas miserias atribuyéndolo al crecimiento económico, como hiciera la presidenta Fernández de Kirchner en una de sus definiciones de antología, pocas semanas atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero estamos en 2010. Y frente a la Argentina que abría rumbos de hace dos siglos, y a la que derramaba optimismo de hace cien años, tenemos hoy un país desorientado, crispado, enfrentado, empobrecido y sujeto a las tensiones que no han surgido de las entrañas del pueblo sino que se le generan desde el poder, un poder en el que aparentemente el horizonte ha desaparecido de sus mensajes y no dibuja con nitidez –ni desde el gobierno ni desde la oposición- el rumbo del país en los años que vienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se atribuye a Sócrates el aforismo que afirma que para el navegante que no conoce su puerto de destino, ningún viento le será favorable. Y la sensación que tienen los argentinos hoy es que ese rumbo no está en la cabeza de su dirigencia, cuyas argumentaciones quedan reducidas a riñas de pre-adolescentes, a berrinches de malcriados o a ansiosos de mando por el solo hecho del poder. Los compatriotas tienen la sensación de no ser conducidos a ningún puerto, a pesar de la verborragia diariamente contradictoria de lo que se dice y lo que se hace, sin hesitar en cambiar lo afirmado el día anterior si es necesario para el titular periodístico del día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esto ocurre en el gobierno y es grave. Pero ocurre también en varios sectores de oposición política, y es preocupante. Ante este vacío de debate maduro y orientación clara, el único camino que le queda a los argentinos de a pié es tomar las riendas de su vida en sus propias manos, lo que conlleva el peligro del egoísmo individualista. Pero pocas alternativas le dejan las conductas de muchos de sus hombres públicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En este comienzo del siglo XXI, el mundo no es el mismo que a inicios del XIX. Se está construyendo la ciudad universal, al compás del portentoso avance científico técnico, el encadenamiento productivo global que ha superado los límites nacionales para conformar un sistema económico planetario, la revolución de las comunicaciones interactivas que ha convertido a cada ser humano en célula de una red universal con terminal en los individuos, sin pasar por el poder ni por los Estados, y ha reivindicado para las personas cuotas de independencia de criterio, libertad personal y reasunción de su “soberanía” en un grado no advertido aún por los protagonistas del escenario político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los habitantes de Buenos Aires reclamaban del Cabildo, en las históricas jornadas de Mayo, que “el pueblo quiere saber lo que se trata”. Hoy, los porteños y los argentinos saben de qué se trata más que los dirigentes, y en todo caso lo que extrañan es que sean los protagonistas del escenario de lucha por el –raquítico- poder residual los que se den cuenta, de una vez por todas, de lo que se trata. Que miren el horizonte. Que recuerden que nuestro país fue grande cuando fue capaz de convivir alrededor de un consenso estratégico básico con las instituciones funcionando, cuando a pesar de los duros debates por el futuro, todos se consideraban com-patriotas de un mismo país compartido, y se respetaban las leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ese es el mensaje que se notó en las calles en estos festejos, al llenar las plazas y escenarios con la emoción de las marchas patrias desempolvadas, de los viejos uniformes de pasadas glorias aplaudidos nuevamente al inspirar el recuerdo de gestas comunes, y al demandar de sus dirigentes gestos de tolerancia y de unidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En síntesis, reclama de todos los seres humanos que habitamos el planeta una actitud de mirar hacia adelante. Como no lo ha hecho en estas fiestas una administración que sólo ha atinado a mirar al pasado. Como sí lo sienten y lo reclaman los millones de compatriotas que animaron los festejos, quizás extrañando a una presidenta que ha preferido encerrarse en su residencia antes que arriesgarse a sentir el juicio de sus compatriotas en los actos a los que debía exponerse sin la custodia de su guardia pretoriana. El inédito episodio de un desfile militar de la significación del Bicentenario sin la presencia de su Comandante en Jefe, con el argumento que estaba cansada y no quería saturar, fue la demostración más patética. Podríamos imaginar que hubiera pensado Juana Azurduy, o Manuela la Tucumana, o cualquiera otra de las heroicas mujeres de la Independencia ante esta actitud, para darnos cuenta de lo lejos que estamos de aquéllos que hicieron la patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El mundo que viene, plural y cosmopolita, abierto y democrático, necesita reproducir a escala planetaria el entramado institucional que los países exitosos mantuvieron y alrededor del cual construyeron su éxito, tal como lo tuvimos en nuestras primeras décadas, cuando San Martín proclamaba en Lima que la causa de nuestra Revolución era “la causa del género humano”. Debe contener a las fuerzas desatadas de la especulación financiera, de las redes globales de delitos internacionales, tráfico de personas, drogas y armas, lavado de dinero fruto de la corrupción y la delincuencia, terrorismo y violencia. Debe cuidar el planeta, y cuidar la gente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para hacerlo, debe apoyarse e inspirarse en lo bueno que han logrado, en los derechos humanos, en la democracia, en el pluralismo, en la libertad, en la solidaridad y la justicia. Construir el entramado institucional del mundo global, ese es el equivalente actual a las avanzadas decisiones de 1810. No intentar retroceder a antes de 1810 con visiones premodernas, socias de los neofascismos indigenistas, de las teocracias genocidas, de los tiranuelos angurrientos, de las aventuras militaristas, de las intolerancias discursivas y la esclerosis intelectual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este sentido aniversario, entonces, la pregunta que se impone es ¿quién mira hacia adelante? Porque es bueno advertir que eso es justamente, al iniciar el tercer siglo de vida en común, lo que están esperando los argentinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-8418040255444800203?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/8418040255444800203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=8418040255444800203' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8418040255444800203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8418040255444800203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/05/doscientos-anos-alguien-mira-hacia.html' title='Doscientos años: ¿alguien mira hacia adelante?'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-7395217572722748162</id><published>2010-05-17T20:24:00.000-07:00</published><updated>2010-05-17T20:25:00.270-07:00</updated><title type='text'>Clases de diplomacia</title><content type='html'>“Estoy preocupada, sorprendida y dolida” por lo que le han hecho. “Realmente le brindamos todo nuestro apoyo.” Por supuesto que ésto "no significa inmiscuirse en asuntos internos españoles", declaró muy suelta de cuerpo la presidenta Fernández de Kirchner luego de entrevistarse con el Juez Garzón, sancionado por las autoridades judiciales máximas de España por intentar aplicar en ese país una ley inexistente. Cabría preguntarse qué hubiera ocurrido si Rodríguez Zapatero trajera su solidaridad con un Juez argentino sancionado por el Consejo de la Magistratura o la propia Corte Suprema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “Einstein decía que un índicio de la locura es creer que con los mismo métodos se van a alcanzar resultados difrentes”, afirmó al ser consultada por las fuertes medidas económicas que su amigo Rodríguez Zapatero se ve obligado a tomar para compensar los serios desajustes que cometió en años anteriores, gastando por encima de las posibilidades de la economía española al punto de llevar su deuda pública a cerca de un billón de euros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Estas dos primeras declaraciones indican la falta de percepción por parte de la presidenta argentina de los juicios críticos que ha producido su estilo confrontativo, que la lleva a sentirse en la obligación de opinar sobre cualquier cosa –incuso sobre lo que no sabe nada- en tono admonitorio. El aislamiento de la realidad le impide advertir que no está hablando en el “país Jardín de Infantes” creada por su “relato” voluntarista apoyado en las estadísticas que fabrica y las afirmaciones al vacío, sin debate ni cotejo con la prensa, sino en un país que practica la democracia con un nivel de calidad institucional alejado de los caprichos kirchneristas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero eso no es todo. Luego de avalar en forma expresa las actitudes patoteriles de su Secretario de Comercio, prohibiendo por teléfono y sin ninguna resolución o norma escrita la compra de alimentos importados, declaró desahogadamente en España que “no hubo restricciones de ninguna manera” sobre esas importaciones y que no tenía conocimiento de las medidas restrictivas por las que se le preguntaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este tema, las opciones son dos: o la señora presidenta vive en una burbuja y no conoce lo que pasa en su país, donde las medidas ocuparon durante la semana la tapa de todos los diarios –incluso los panfletariamente oficialistas- y noticieros de radio y televisión al punto que provocaron una presentación de todos los embajadores de la Unión Europea en el Congreso Nacional –primera vez en la historia que se da un acontecimiento de esta significación política-; o ha asumido el cinismo como conducta permanente, al negar lo evidente con plena conciencia de su falsedad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los argentinos hemos aprendido a no tomar en serio lo que dice, y no solemos ya escandalizarnos –y ni siquiera preocuparnos- por los inefables discursos presidenciales, que nadie escucha. Ocurre, sin embargo, que fuera de nuestras fronteras lo que dice un presidente suele ser escuchado y es percibido como medianamente serio. Quizás el Canciller debiera advertirle esto, para cuidar más su incontinencia opinadora, máxime cuando ya el mundo conoce el crecimiento de la pobreza, el desborde inflacionario, la reaparición de los déficits públicos y la renovada marcha del endeudamiento que fue la condena de Argentina en los últimos ochenta años, y es hoy impulsado a vela desplegada por la gestión de la inefable “maestra de Siruela”.&lt;br /&gt;Y también comenta el inexplicable enriquecimiento de la sociedad conyugal presidencial, inversamente proporcional al crecimiento de los índices de pobreza de la población argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-7395217572722748162?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/7395217572722748162/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=7395217572722748162' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7395217572722748162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7395217572722748162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/05/clases-de-diplomacia.html' title='Clases de diplomacia'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-728409801464830690</id><published>2010-05-08T16:19:00.000-07:00</published><updated>2010-05-08T19:31:00.209-07:00</updated><title type='text'>Grecia... ¿igual a Argentina?</title><content type='html'>Como Argentina en los 90, Grecia vivió por encima de las posibilidades de su economía, financiando su gasto con una deuda a la que no podría hacer frente. Pero al igual que la Argentina actual, para atrapar acreedores incautos, se dedicó a falsificar sus estadísticas buscando mostrar que su economía es más grande de lo que efectivamente es y que sus desajustes son menores a los reales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo que le pasa a Grecia, le pasó a la Argentina. Pero lo que le pasa a Grecia también le puede volver a pasar a la Argentina. En ambos casos, la obsesión de descuidar desde la inversión en infraestructura, la capacitación permanente de su gente para incrementar la productividad y la preservación de estructuras estatales incompatibles con una economía dinámica acompañados con un alegre endeudamiento público, diseñan la tormenta perfecta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por eso cuando la Presidenta identifica la crisis helénica con la que sufrió nuestro país a comienzos del siglo, asume un enfoque tan rudimentario como peligroso. Dice la mitad de la verdad y oculta la otra mitad, la que está dentro de su responsabilidad –ya que no puede actuarse sobre lo que pasó antes, pero sí podría sobre lo que es posible que pase-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero eso no es todo. Al comparar las crisis, sólo observa las consecuencias, las que sufrió Argentina y hoy está sufriendo Grecia. Oculta que los “ajustes” son la consecuencia inexorable de los previos “desajustes”. Pronunciarse contra los “ajustes” pero, a la vez, proseguir alimentando la tensión de los “desajustes” como si éstos no existieran, es el mejor camino para reproducir la historia hacia ajustes controlados –que es lo mejor- o impuestos por la realidad –en forma cada vez más traumática-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La Argentina en el 2001 fue golpeada por una crisis expresada a través de su deuda pública, que se hizo insostenible cuando la situación financiera internacional comenzó a mostrar escasez de crédito y los acreedores comenzaron a ser más exigentes al renovar sus activos. Pero el 2001 no salió de un repollo, sino de varios años previos de dislates hiperconsumistas a través del “súper-peso-dólar” por encima de la capacidad productiva del país, que financió esos dislates pidiendo prestado adentro y afuera. Como ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por supuesto que es políticamente muy difícil advertir esta situación a quien se encuentra en una situación económica dura y de pronto comienza a ver abundancia de créditos y plazos. Es políticamente más “correcto” dejar pasar las cosas para no aparecer malquistado con los compatriotas que sienten un alivio circunstancial a su pobreza. Pero esta corrección no inhibe la profunda inmoralidad que significa ocultar las consecuencias que acarreará el dispendio de lo que no se tiene y el creciente endeudamiento, que en algún momento mostrará su límite –como en el 2001 entre nosotros, como en Grecia hoy-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El Euro es para Grecia lo que fue el dólar para la Argentina en nuestra crisis: un indicador del desfasaje. La ayuda de la Unión Europea a Grecia es la ayuda que la Argentina necesitó hace nueve años del FMI, y no la obtuvo –mandaba Bush...-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En ambos casos esa ayuda sólo significa un puente hacia la toma de conciencia de la propia realidad. Si llega, es una oportunidad que puede permitir pasar en limpio las posibilidades reales de la economía y dejar al descubierto las tareas necesarias para retomar el impulso al crecimiento, que en cada país tienen sus propias particularidades. Y si no llega, implica que lo que sí llegará son las fuerzas liberadas de la economía, que son lo más parecido a un fenómeno natural. Y en este sentido, la huelga general convocada por los sindicatos griegos –como el grito de guerra “que se vayan todos”, que tuvimos en el 2001- es como si los chilenos o los haitianos hicieran una huelga general para protestar por sus terremotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esta reflexión está lejos de ser de “izquierda” o de “derecha”, como no lo es la decisión de Moreno de despedir mil empleados de la papelera Masuh como condición de su viabilidad, ni la decisión de Raúl Castro de convocar dramáticamente a un “segundo ajuste” de la economía cubana que incluye la reducción de plazas en las universidades, el cierre de comedores para los cubanos más necesitados y la eliminación de subsidios populares. O como no lo es la del parlamento griego de reformar su sistema de pensiones y reducir gastos estatales. Es que la economía, sea de izquierda o de derecha, usa las mismas matemáticas, en las que dos más dos son cuatro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Grecia, entonces, significa por cierto un recordatorio sobre lo peligroso que es ignorar los límites, creer que se puede mentir indefinidamente, endeudarse por encima de las posibilidades –y además, para gastar en lugar de para invertir- o engañar con los números estadísticos, como el enfermo que prefiere ignorar la marca del termómetro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo que está ocurriendo en Grecia, entonces, ciertamente tiene relación con lo que nos pasó en el 2001: conmociones sociales y hasta muertes por las protestas. Pero lo más grave es que lo que hizo Grecia para llegar a ésto tiene también una dramática similitud con lo que la Argentina de los Kirchner está haciendo hoy, y está anunciando lo que nos puede pasar mañana si no nos comportamos como un país con sentido común. Y en este sentido, con la experiencia a la vista, ni Cristina ni Néstor Kirchner podrán eximirse de su responsabilidad si llegara a haber de nuevo argentinos muertos en las calles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-728409801464830690?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/728409801464830690/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=728409801464830690' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/728409801464830690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/728409801464830690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/05/grecia-igual-argentina.html' title='Grecia... ¿igual a Argentina?'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-4664288726468120003</id><published>2010-05-03T12:19:00.000-07:00</published><updated>2010-05-05T18:03:51.169-07:00</updated><title type='text'>UNASUR</title><content type='html'>Para algunos es el “Ministerio de Colonias” de Brasil. Para otros, un foro más –de los tantos- que justifican el turismo político y las burocracias inútiles. Para los más optimistas, es una instancia de integración sudamericana. De ese organismo Néstor Kirchner acaba de ser designado Secretario General.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Impulsada por la diplomacia brasileña, la “Unión de Naciones Sudamericanas” tuvo desde el comienzo el objetivo de conformar un espacio de poder en el que el Brasil pudiera respaldarse para su ambición de convertirse en potencia global. En las reglas de juego de la política internacional, no está mal. Todos los países que se precien tienen su “espacio” de influencia destacada: los Estados Unidos tienen la OEA, España la Comunidad Iberoamericana de Naciones, y en algún momento hasta nuestro país soñó con que ese espacio podría ser el desarrollo de la “Cuenca del Plata” o del propio Mercosur. Los demás convocados, un poco por cortesía y otro poco porque son espacios en los que pueden obtener alguna ventaja de la aspiración ajena, suelen concurrir. Siempre son fuentes de trabajo adicionales para la diplomacia y lugares en los que el entramado de las relaciones permite el intercambio de bienes, favores, apoyos o alineamientos en el múltiple colorido del escenario mundial actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En el caso del UNASUR, su inutilidad queda patentizado en disposiciones funcionales. Sus resoluciones deben ser tomadas “por consenso”(art. 13, párrafo 3) –para lo cual no se requiere contar con un organismo especial-. Es más: aún lograndose consenso sobre una medida o política, “los Estados miembros pueden eximirse de aplicar total o parcialmente una política aprobada, por tiempo definido o indefinido” (art. 13, párrafo 5), lo que hace inutil cualquier decisión. El financiamiento del organismo estará a cargo de los Estados parte, según su capacidad económica (art. 16). Al contar Brasil hoy con un PBI equivalente al doble de la totalidad de los demás países sudamericanos sumados, será el principal soporte, o sea, el principal decisor sobre la efectividad y vigencia de las medidas que se decidan. En otras palabras, será “el que mande”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En caso de controversia entre los Estados Miembros, éstas deberán resolverse por “negociaciones directas” (art. 21) y si éstas no fueran resueltas, se elevarán al Consejo de “Delegados y Delegadas” (sic, ésta es la parte que le dejaron escribir a Cristina). Si las diferencias persistieren, se elevarán al Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores, para su consideración (art. 21). O sea: igual que si el organismo no existiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; De acuerdo al articulado del Tratado, difícilmente podría imaginarse un organismo con menor ejecutividad, imperio legal u obligaciones contractuales para la decisión e impulso de políticas concretas. El simbolismo será su única virtualidad, y éste será dado por la respetabilidad de los funcionarios permanentes designados y el uso que decidan darle los países firmantes al “sello” del organismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En fin. La Argentina ha sido llevada por Kirchner y su esposa a un grado tal de aislamiento e insignificancia internacional que cualquier espacio que la tenga en cuenta debe ser ocupado, aunque no sirva para nada. Por supuesto, a condición de que ese espacio no conspire para incrementar su aislamiento, por falencias de fondo o forma en el desempeño del compatriota convocado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede ser que el ex presidente aporte a la integración sudamericana. Sin embargo, los intereses argentinos sobre el tema no pasan por priorizar el alineamiento pro-brasileño, sino apuntar a un espacio mayor en el que participe México –cuya dimensión, trayectoria política y puerta de entrada al mayor mercado mundial son claves-; que esté firmemente alineado con los países responsables en incrementar la seguridad internacional y la paz –lo que no coincide con los lazos de Bolivia, ni con las fintas de Chavez y el propio Lula con el Irán nuclear y terrorista-; que refuerce la construcción de una comunidad mundial con mayores cuotas de democracia y normativas económicas homologables –objetivo al que la presidenta adhirió firmando el acuerdo de Londres del G-20, pero se niega a aceptar porque descubriría sus falsedades estadísticas- y en lo más cercano, priorice la región, habida cuenta de que los desafíos mayores pasan por la integración física con todos los países del entorno (el corte del Puente San Martín va para tres años...) y consiga de Brasil una apertura más franca de su mercado para las exportaciones nacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina, mientras tanto, deberá reescribir su historia oficial de relación con nuestro gran vecino del que, como lo afirmara días atrás el inefable Franco Macri, -aunque “con tristeza” según sus palabras en la Revista La Nación del 2 de mayo- hoy por hoy, apenas somos “una provincia”. Quienes criticaron durante décadas la poco feliz frase del vicepresidente Roca en oportunidad de firmar el tratado con Gran Bretaña en 1933, cuando sostuvo que “desde el punto de vista económico, la Argentina debe ser considerada parte integrante del imperio británico” deberán rever sus lapidarios juicios, claro que esta vez cambiando “Roca” por “Kirchner”, “Runciman” por “Lula” e “Imperio Británico” por “Brasil”. Kirchner es ahora un nuevo funcionario de Lula, quién –como se deduce de su novedoso romance con Pepe Mujica y trascendió en los diferentes medios de prensa- fue el encargado de “destrabar” el veto oriental, a cambio de pasos menos simbólicos que un cargo inservible: la terminación de la interconexión eléctrica brasileño-uruguaya, la reconstrucción de la red ferroviaria de su país, la participación de Brasil en la construcción del puerto de aguas profundas de La Paloma, y el apoyo brasileño para la exlporación del subsuelo marino uruguayo en la búsqueda de hidrocarburos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo demás, todos contentos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Como suele ocurrir en las aventuras kirchneristas, poco importan las formas. Entre ellas, una no menor es –como se ha dicho- que la Argentina no ha ratificado el tratado fundacional del UNASUR, por lo que no es socia de pleno derecho del organismo. Un ex presidente argentino está en la nebulosa situación de ocupar un puesto internacional de un organismo semiinexistente, cuyo ejercicio impone la obligación de tener “dedicación exclusiva” (art. 10), de residir en la sede del organismo, fijada en Quito y de ser financiado casi totalmente por Brasil. Cabía preguntarse si el Dr. Kirchner renunciaría a su función como presidente del Partido Justicialista, renunciaría a su banca testimonial de Diputado y se iría a vivir a Ecuador. En realidad, nadie podría imaginar al Secretario General de la ONU o de la OEA ocupando una banca legislativa en su país de origen, o presidiendo un partido político en disputa por el poder en uno de los países miembros...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no. Ya consiguió que Ecuador le “ceda” la sede, no quiere abandonar su banca que le garantiza impunidad, y de dejar la presidencia del PJ, ni hablar. Como es su estilo, comienza su función burlando el tratado que no lo es sin que a nadie le preocupe. Mucho menos a su nuevo empleador, para el que las funciones internas de su novel empleado hasta pueden resultarle de utilidad. Vaya a saber...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-4664288726468120003?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/4664288726468120003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=4664288726468120003' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4664288726468120003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4664288726468120003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/05/unasur.html' title='UNASUR'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-4971295138795208951</id><published>2010-04-30T02:23:00.001-07:00</published><updated>2010-04-30T02:23:40.128-07:00</updated><title type='text'>El juicio de Bonafini</title><content type='html'>“Culpables de traición al pueblo de la Nación Argentina”, sentenció la jueza Bonafini al culminar la parodia realizada el jueves 29 de abril, casualmente “día del animal”, en la Plaza de Mayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La traición no es un delito menor. Nuestro Código Penal lo sanciona con una pena de prisión perpetua (artículo 215), la máxima establecida por la ley argentina luego de la derogación de la pena de muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El grotesco de Bonafini no es inocente. Aunque para algunos no signifique mucho más que otro dislate de un grupo de desequilibrados, no es posible olvidar que con un hecho como éste, hace cuarenta años, se inició el período más sangriento de la Argentina, que culminaía con los años de plomo cuyos coletazos aún condicionan la convivencia nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “Culpable” fue, en efecto, la “sentencia” que recibió de un tribunal como el de Bonafini el Gral. Pedro E. Aramburu, secuestrado por los Montoneros el 20 de mayo de 1970. Fernando Abal Medina asume el rol de verdugo y ejecuta vilmente al militar secuestrado, sembrando con este hecho la semilla que acompañaría la intolerancia y los enfrentamientos durante más de dos décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Luego “ejecutarían” al Dr. Arturo Mor Roig, dirigente radical de origen balbinista que se había incorporado a la etapa de retirada del gobierno militar de entonces con el acuerdo de todo el arco político democrático para garantizar la limpieza del proceso electoral. Y luego a José Ignacio Rucci, dirigente gremial peronista acusado de ser el brazo gremial del propio Perón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Quienes fuimos protagonistas de entonces en las filas radicales luchamos duramente contra estas actitudes criminales, deformaciones inmorales de la lucha política. Debimos enfrentar la incomprensión del gobierno militar, obsesionado contra todo lo que tuviera relación con la democracia y la participación popular, y de los Montoneros, curiosamente también obsesionados contra todo lo que tuviera relación con la democracia y la participación popular. De los primeros sufrimos los crímenes alevosos de Sergio Karacachoff, Mario Amaya, Rodríguez Araya, el atentado a Hipólito Solari Yrigoyen y muchos más, exilados y detenidos sin juicio ni derechos. De los segundos, los cadenazos en las Facultades y la acusación de hacer causa común con sus “enemigos”, con todo lo que implicaba en esos momentos para la seguridad personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La bandera de las “elecciones libres” fueron abriéndose paso y creando un espacio que arrinconó a ambas posiciones intolerantes. El primer turno democrático (1973) no nos había sido exitoso, y terminó con el baño de sangre escalado en 1974 por la batalla campal entre la triple A de López Rega, Isabel y algunos dicen que el propio Perón frente a los Montoneros y otros grupos armados, convertidos en un verdadero ejército insurgente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el segundo turno el pueblo argentino ya había encarnado su visceral rechazo a las formas violentas y abrió el camino en 1983, masivamente, a la propuesta de la vida y la paz, convertido en el gigantesco torrente democrático liderado por Raúl Alfonsín. El decreto ordenando a los fiscales la instrucción de causa a las Juntas Militares y a las conducciones montoneras fue el testimonio de esa orientación. Hacia atrás, la justicia. Hacia adelante, la política. Y en la práctica de ésta, el diálogo para construir consensos nacionales, de cara al futuro. La renovación peronista acompañó este proceso y estuvimos cerca de lograr el éxito, frustrado finalmente por las presiones corporativas de formaciones gremiales, empresariales y hasta políticas que no imaginaban un país sin populismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mucho agua corrió bajo el puente. El proceso argentino, que tuviera similitudes con el chileno y el uruguayo, abrió el camino de la restauración democrática en forma ejemplar. A pesar de conmociones que pusieron en vilo esta reconstrucción, fue imponiéndose la idea de dar vuelta la página en términos políticos para discutir el futuro, dejando el procesamiento el pasado en manos de la justicia y de la historia, como hicieron todos los países del mundo que atravesaron períodos parecidos, entendiendo que la verdad y la reconciliación eran las únicas bases posibles para reiniciar la marcha y no repetir la historia. Nuestros vecinos siguieron ese camino, y muestran sus éxitos. Nosotros nos empantanamos en el cambio de siglo, incitando irresponsablemente a revivir el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Nuevamente, como hace cuatro décadas, comenzamos a asistir a hechos grotescos de intolerancia y violencia, que no son aislados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ataques mediante afiches anónimos al Vicepresidente de la Nación y a prestigiosos periodistas, las agresiones en la Feria del Libro a quienes ejercen su derecho nada menos que de “publicar sus ideas sin censura previa” y esta parodia grotesca que contó con el beneplácito del gobierno nacional y hasta la participación de uno de sus funcionarios pretenden reiniciar un proceso como el que ya vivimos y que no queremos que vuelva “Nunca más”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que destacar, sin embargo, una diferencia que no es menor. En 1970, los criminales que comenzaron el proceso sangriento pudieron generar una expectativa tras la que arrastraron gran parte de la juventud argentina. En 2010, los argentinos ya hemos experimentado cómo termina esto. Y la bufona disfrazada de jueza no genera adhesiones sino apenas más vergüenza ajena, deja en ridículo a quienes la rodean y se aisla cada vez más de una sociedad harta de conflictos, enfrentamientos e intolerancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-4971295138795208951?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/4971295138795208951/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=4971295138795208951' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4971295138795208951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4971295138795208951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/04/el-juicio-de-bonafini.html' title='El juicio de Bonafini'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-5356371280670869652</id><published>2010-04-22T19:26:00.001-07:00</published><updated>2010-04-22T19:26:40.669-07:00</updated><title type='text'>Frente a la ofensiva golpista, templanza y justicia</title><content type='html'>En forma abierta y desembozada, con la tolerancia –y complicidad- del gobierno, se está destando una ofensiva golpista contra el orden institucional argentino persiguiendo la destitución del Vicepresidente de la Nación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Desde la recuperación democrática el país vivió varios momentos duros. Sin embargo, nunca había atravesado hasta hoy una situación que transita por el borde de la ruptura institucional, mediante la presión por parte de uno de los poderes del Estado contra uno de los funcionarios constitucionales electos de mayor jerarquía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Quienes impulsan esta ofensiva se colocan al margen del orden institucional y violan expresas normas legales. No lo pueden hacer siquiera en nombre de la mayoría, ya que tanto el pronunciamiento electoral último como las muestras de opinión imparciales muestran que las tres cuartas partes de los argentinos desaprueban la gestión del equipo gobernante, que motoriza la convocatoria golpista. Sin embargo, ese 75 % de argentinos jamás impulsaría la destitución de la presidenta, a pesar de su evidente incapacidad de gobierno. Y gran parte del otro 25 % que respalda al gobierno, seguramente tampoco avalan un dislate que nos coloca al borde del caos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La democracia está hoy siendo puesta a prueba Las minorías violentas que desatan esta ofensiva marchan a contramano de la vocación democrática de los argentinos, de su decisión de convivir en paz, de su reclamo de vigencia de la ley, de su aspiración de justicia independiente e imparcial que alcance a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El Vicepresidente de la Nación no sólo tiene legitimidad de origen, al haber sido electo por la misma cantidad de argentinos que la presidenta, sino que tiene hoy un respaldo de los ciudadanos abrumadoramente superior al de la propia jefa de gobierno. Quienes piden su remoción no tienen autoridad legal, justificaciones éticas ni condiciones políticas de solicitarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El orden constitucional ofrece una vía para cualquier ciudadano que considere que se cumplen las condiciones para su remoción: el pedido de juicio político. Ni los actos amañados, ni los gritos desaforados, ni las presiones mafiosas al funcionario y sus familiares, ni los libelos fraguados deben afectar la templanza y la entereza política de un hombre que los argentinos han elegido para cumplir una función constitucional, en cuyo correcto ejercicio se ven reflejados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La permanencia de Julio Cobos en el cargo que inviste es una decisión que ni siquiera le compete a él, sino al pueblo al que se debe y a la Constitución que juró cumplir. El gobierno nacional debe cesar de inmediato su incitación golpista y la justicia debe proceder aplicando la ley de defensa de la democracia a quien convoque a la violación de sus normas o exalte la presión a los funcionarios para forzarlos a tomar decisiones sin libertad de conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-5356371280670869652?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/5356371280670869652/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=5356371280670869652' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5356371280670869652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5356371280670869652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/04/frente-la-ofensiva-golpista-templanza-y.html' title='Frente a la ofensiva golpista, templanza y justicia'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-2359564163719152307</id><published>2010-04-19T09:06:00.001-07:00</published><updated>2010-04-19T09:06:39.741-07:00</updated><title type='text'>Bicentenario diferente</title><content type='html'>La presidenta ha viajado a Caracas, para participar de los festejos del Bicentenario de la independencia venezolana. Será la única oradora ante la Asamblea Nacional, además del presidente Chavez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Se encontrará allí con un bicentenario diferente. No verá “madres de Plaza de Mayo” reclamando por los crímenes ocuridos décadas atrás ni grupos piqueteros anarquizados protestando por la –descomunal- inflación venezolana. No escuchará el eco de las políticas de género ni reivindicaciones de casamientos entre personas del mismo sexo. No se encontrará con debates sobre el aborto, o los derechos de los homosexuales. En la militarizada sociedad venezolana no florecen las preocupaciones de la posmodernidad, como –a pesar de todo- sí lo hacen en la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Un desfile militar gigantesco, al que se suman las milicias bolivarianas con jóvenes armados, será el marco monumental de la recordación, en una sociedad crispada hasta el límite en la que su presidente ha llamado a sus milicias a “tomar todo el poder”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Curiosamente, el 19 de abril de 1810 –fecha en la que se conmemora en Venezuela el inicio del proceso revolucionario que culminaría con la declaración de la independencia, el 5 de julio de 1811-, la gesta fue civil, sin ninguna participación militar. El Cabildo destituyó al Capital General Vicente Emparan, designado por las autoridades napoleónicas que habían tomado España como “Capitán General de Venezuela”. Antes de viajar, retornando a su lealtad hispánica, había jurado fidelidad al rey cautivo Fernando VII y sido ratificado por la Junta Suprema Central a pesar del origen de su nombramiento. Al hacerse cargo, reprimió varios intentos de sublevación hasta que, al conocerse en Venezuela la caída de la Junta Central, fue detenido por la población y conducido al Cabildo, donde presentó su renuncia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La diferencia con la Revolución en Buenos Aires fue absoluta. En esos tiempos, Buenos Aires, con alrededor de 40.000 habitantes, tenía más de 8.000 milicianos armados (el 20 % de su población), en cuerpos organizados a raíz de las invasiones inglesas y que, en muchos casos, elegían sus propios Jefes. El proceso rioplatense fue claramente “cívico-militar”, a diferencia del caraqueño, esencialmente ciudadano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esa diferencia se traslada al bicentenario, aunque invertida. A pesar de la fuerte impronta autoritaria del kirchnerismo y sus esfuerzos polarizantes, la Argentina es hoy una sociedad abierta, tolerante y dinámica. La violencia o la amenaza de tal genera el inmediato rechazo, virtualmente unánime, de la población y sólo es receptada verbalmente por grupos residuales –pequeños, aunque ruidosos- de ambos bandos de los años de plomo. Ha dejado atrás las veleidades “armadas”, luego de una experiencia que la marcó a fuego por los desbordes de la insurgencia y la contrainsurgencia. Las convocatorias a la intolerancia rebotan en una sociedad reclamante y practicante de la convivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Venezuela, por su parte, está siendo conducida al pasado violento de la ausencia de acuerdos, la inexistencia de diálogos, la polarización donde la palabra “muerte” forma parte semántica de las dicotomías políticas y donde el maravilloso florecer de los matices y del colorido democrático está siendo ahogado por los gritos estentóreos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Quizás sea un buen momento para que la presidenta, que pareciera querer estar de vuelta de sus pasionales arrebatos de hace algunos meses, reflexione ante el espectáculo sepia de su amigo caribeño, valore la lección que le están dando sus compatriotas y aproveche el tiempo que le queda de mandato para sumarse plenamente a la marcha modernizadora que, sin esperarla, toman los sectores más dinámicos del pueblo argentino en el Congreso, en el campo, en las fábricas, en la creación artística, intelectual y científica, en la solidaridad social, en los caminos abiertos por el propio esfuerzo ejerciendo la libertad –personal y nacional- comenzado a edificar hace dos siglos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-2359564163719152307?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/2359564163719152307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=2359564163719152307' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2359564163719152307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2359564163719152307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/04/bicentenario-diferente.html' title='Bicentenario diferente'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-2702611836082965871</id><published>2010-04-07T20:00:00.000-07:00</published><updated>2010-04-07T20:01:03.855-07:00</updated><title type='text'>Representación</title><content type='html'>"Penélope Glamour”, “Keops”, “Sarmiento”... papeles interpretados por quien, si debiera ser clasificada por Mallea en su recordada caracterización de los dos “tipos” de argentinos, claramente no estaría entre los “argentinos invisibles”, aquellos que con su trabajo tesonero, su humildad, su sabiduría y sus valores construyen el presente y el futuro del país. Por el contrario, pareciera cumplir con precisión los requisitos del típico “argentino de la representación”, el que “siempre aparenta, pero nunca es”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El tema no pasaría a mayores si quien dice sentirse esas figuras no fuera, justamente, la “primera representante” de los argentinos, quien ocupa nada menos que la “jefatura suprema de la Nación”, como pomposamente define la Constitución Nacional a la función presidencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Puede ser que tenga vocación de actriz. No estaría mal, si se dedicara a su vocación. Representar un personaje de dibujos animados televisivos, sentirse el faraón más reputado de Egipto antiguo o actuar pensándose a sí misma como una especie de Sarmiento del siglo XXI la convertirían en una gran profesional, con versatilidad y frescura seguramente admiradas por la crítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El problema surge cuando los personajes son contradictorios, pero la función representada es única. El grito “Socorro, socorro” que caracterizaba al personaje del “comic” por su torpe impotencia ante situaciones inesperadas poco tiene que ver con la solemne y fría utilización del poder despótico de uno de los reyes más autócratas de la antigüedad egipcia, como lo fue Keops –recordado, además de por la Gran Pirámide, por su concentración del poder dando origen al primer estado absolutista de la historia- y ambos están en las antípodas de la vocación democrática, la austeridad republicana y el serio compromiso con la vigencia de la ley y la capacitación popular del gran sanjuanino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La presidencia de una República democrática tiene algo de la “representación”, pero no de la misma que hablaba Mallea. La “representación” política conlleva siempre una tarea de interpretación de los ciudadanos, porque supone que el poder que se ejerce radica en la voluntad de ese mandante a quien se le reconoce soberanía. La representación de Mallea, por el contrario, alude a la permanente actitud de mostrarse como lo que no se es para aparentar ser más, o diferente. La picaresca popular le daría a esta clase de representación un nominativo más pedestre: el conocido “chanta” de nuestro lunfardo rioplatense, que lamentablemente tiene entre nosotros una presencia más que peligrosa cuando su titular tiene poder...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La sana cultura política en una democracia consiste entonces en representar a los ciudadanos en las decisiones que deben tomarse –para lo cual el requisito fundamental no es tanto hablar como saber escuchar-, pero a la vez, representarse a sí mismo –si hubiera algo que mostrar- cuando se trata del estilo, la personalidad y los valores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los argentinos, en este sentido, respetarían más a una “primer ciudadana” que fuera lo que es, aunque no fuera tanto, que a quien diga sentirse –sucesivamente- Penélope Glamour, el faraón Keops o Domingo Faustino Sarmiento, sin “ser” ninguno de los tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-2702611836082965871?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/2702611836082965871/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=2702611836082965871' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2702611836082965871'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2702611836082965871'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/04/representacion.html' title='Representación'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-5578458282122308795</id><published>2010-03-30T07:31:00.000-07:00</published><updated>2010-03-30T09:54:41.938-07:00</updated><title type='text'>"Más dura que una bigornia"</title><content type='html'>El anuncio presidencial de la posible derogación del impuesto al cheque “para 2011” genera la misma reacción que produjo en Gerardo Morales, meses atrás, la actualización inexorable a la baja de los haberes previsionales defendida por Pichetto: ustedes tienen “la cara más dura que una bigornia”.&lt;br /&gt; No puede leerse de otra forma el cínico anuncio, pensado obviamente en el desfinanciamiento del gobierno que los suceda y de ninguna manera en la racionalidad del esperpéntico sistema impositivo argentino.&lt;br /&gt; Si cree que el impuesto al cheque es distorsivo –como lo viene sosteniendo toda la oposición desde hace años-, pues que abra la discusión del presupuesto, proponga su derogación para ya (no para cuando ella se vaya) y discuta en el Congreso, como ordena la Constitución, de dónde saldrán los recursos para el funcionamiento del Estado y dónde se gastarán. Termine con estas improvisaciones discursivas rudimentarias que dañan al país, y gobierne, de una vez por todas, antes del 2011 que es cuando le toca hacerlo.&lt;br /&gt; Pero la presidenta invierte los términos. Le pide a la oposición que le dé ideas de gobierno ahora –cuando tendría que tenerlas ella- y, a la vez, anuncia medidas para cuando ella ya no esté –lo que debiera, en realidad, hacer la oposición-.&lt;br /&gt; El mundo del revés.&lt;br /&gt; Y la cara más dura que una bigornia.&lt;br /&gt; A propósito: la bigornia es una herramienta destinada a marcar el enroscamiento en los extremos de los caños. Como debe realizar un trabajo extremadamente fuerte, están confeccionadas por lo general con aceros especiales. Muy duros. Como la cara de Pichetto, y de Cristina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-5578458282122308795?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/5578458282122308795/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=5578458282122308795' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5578458282122308795'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5578458282122308795'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/03/mas-dura-que-una-bigornia.html' title='&quot;Más dura que una bigornia&quot;'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-8087350002909170629</id><published>2010-03-17T06:30:00.001-07:00</published><updated>2010-03-17T06:30:30.492-07:00</updated><title type='text'>Tupamaro "neoliberal"</title><content type='html'>“Haremos una política económica ortodoxa y prolija”, fue la contundente afirmación del presidente del Uruguay, José Mujica, en su discurso de asunción de mando. Este hombre de 70 años ha luchado durante toda su vida por una política de “izquierda”, fue guerrillero Tupamaro en los años de plomo y pertenece al ala más dura del Frente Amplio, que derrotó en las elecciones internas de su agrupación al moderado Danilo Astori, a quien ofreció la Vicepresidencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El matrimonio presidencial argentino presenció la ceremonia y aplaudió el discurso. No visitó a Mujica en su granja, como estaba programado, seguramente para evitar las comparaciones obvias que realizaría la prensa entre la modesta explotación y vivienda rural del presidente uruguayo con las multimillonarias infraestructuras del Calafate, “lugar en el mundo” de la inefable presidenta argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Consecuente con su llamado a la unidad, los primeros pasos de Mujica fueron de confluencia. Se recuerda aún su exposición en Punta del Este, junto a los ex presidentes Sanguinetti y Lacalle y a su ex rival colorado Bordaberry, convocando a los empresarios a invertir en el Uruguay, donde “no se les romperá el lomo con impuestos y no se les expropiará nada”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Antes, cuando le tocó desempeñarse como Secretario de Agricultura, impulsó fuertemente la producción agropecuaria uruguaya, provocando la conocida afluencia de productores entrerrianos, santafecinos, cordobeses y bonaerenses, que ha revolucionado el campo uruguayo con un boom productivo de alta tecnología. Más del 65 % de la producción de soja uruguaya es generada por estos argentinos que pueden trabajar tranquilos, sin el peligro constante de las chifladuras del gobierno. Sin subsidios y sin retenciones, sin privilegios y sin castigos. Con la cuarta parte del rodeo que tiene la Argentina, exporta más carne que su vecino y provee al mercado interno uruguayo de cortes más baratos que al otro lado del río, donde otra vez el matrimonio gobernante ha resuelto profundizar su ofensiva persiguiendo el exterminio del sector ganadero, al disponer en forma grosera e inconstitucional la prohibición de exportar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahora Mujica va más allá. “Soldados de mi patria: aquí no hay ni vencedores ni vencidos”, ha expresado a las Fuerzas Armadas del Uruguay. En su búsqueda obstinada de unidad nacional, impulsa un cambio en la situación jurídica de los jerarcas militares condenados por delitos cometidos durante la última dictadura. “No quiero viejos presos”, ha afirmado Mujica, seguramente recordando que contra esos “viejos” él peleó cuando había que hacerlo, tiempos en los que los muertos eran de ambos bandos. Ahora que a él le toca ser presidente, prefiere mirar hacia adelante y escaparle a los recuerdos de épocas sangrientas, tanto como a los coletazos que sólo reciclan odios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Curioso que los intelectuales de Carta Abierta, la Faraona o su cónyuge, no hayan puesto el grito en el cielo ante este “tupamaro neoliberal”, democrático y honesto, de quien, lamentablemente para los argentinos, no toman ningún ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-8087350002909170629?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/8087350002909170629/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=8087350002909170629' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8087350002909170629'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8087350002909170629'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/03/tupamaro-neoliberal.html' title='Tupamaro &quot;neoliberal&quot;'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-289935255688560811</id><published>2010-03-12T17:30:00.000-08:00</published><updated>2010-03-12T17:31:44.405-08:00</updated><title type='text'>Descarriló Lula...</title><content type='html'>La notable perfomance económica del Brasil en la última década –iniciada durante la presidencia de Fernando Henrique Cardoso y continuada prácticamente sin cambios durante las dos gestiones de Luis Ignacio “Lula” da Silva- ha sido motivo de análisis encomiables de prácticamente todo el arco político latinoamericano y hasta mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Brasil ha llegado a acercarse al grupo de los países de mayor producto bruto interno del mundo, con las perspectivas ciertas de acceder al “top ten” en breve tiempo. Ese crecimiento ha sido acompañado de una adecuada articulación interna, que sacó de la pobreza a decenas de millones de personas, y amplió su clase media a un porcentaje que supera a su tradicional vecino, la Argentina, cuyo deterioro durante los últimos lustros no ha cambiado su rumbo de decadencia iniciado en 1930.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Brasil tiene energía, alimentos, industrias, mejoramiento social, reducción de la miseria, reservas internacionales, política ambiental. Cierto es que el azote del narcotráfico aún asola regiones muy pobladas de Rio de Janeiro, San Pablo y otras ciudades importantes, pero también lo es que el combate contra esta lacra ha sido constante, y está alejado de las complicidades políticas que muestra, por ejemplo, en el conurbano de Buenos Aires.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Su política interna ha sido, por lo que se sabe, democrática. El parlamento tiene un funcionamiento plural con un colorido diverso que no le ha impedido contar con el respaldo suficiente para su gestión de gobierno, y no existen denuncias serias por violaciones de libertades públicas –como en otros países del continente- o de presiones a la prensa, como en Venezuela, Bolivia o Argentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por eso causaron tanto asombro sus últimas afirmaciones sobre la reiteración de la “doctrina Estrada” aplicada en su interpretación más extrema, reaccionando contra la saludable tendencia, iniciada luego de la segunda guerra mundial, de ubicar a los derechos humanos como un conjunto de derechos que supera en importancia a la soberanía de los estados, en razón justamente de la prioridad que la dignidad de las personas merece en el actual estadio del desarrollo de la civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los derechos humanos no tienen patria: son de todos. Su intento de limitar la protección a los derechos humanos tras las barricadas nacionalistas, que levantó con tanto énfasis el proceso militar argentino con el apoyo de la dictadura castrista y de la ex Unión Soviética es una antigualla repudiada por toda la opinión democrática del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La argumentación de Lula, de que “Cuba tiene sus propias leyes, que deben ser respetadas” ignora la ausencia no sólo de justicia independiente, de elecciones periódicas y competitivas para elegir gobierno, de prensa libre, de respeto a los derechos humanos establecidos en la Carta Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas -a la que Cuba está obligada- y de los derechos a los derechos más elementales a juicio imparcial, defensa confiable y neutralidad judicial: niega la jurisdicción supraestatal contra los delitos aberrantes, que la Argentina ha impulsado como política de Estado desde tiempos de Alfonsín, sostenida por Menem, De la Rúa, Duhalde y la propia gestión kirchnerista, impulsando el Tratado de Roma y la Corte Penal Internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y atacar a luchadores por la democracia cubana que se ponen en riesgo inminente de vida comparándolo con los narcotraficantes, asesinos y violadores de su país es indigno de alguien que, antes de ser presidente, compartió trincheras, movilizaciones y esfuerzos para que su patria recuperara la democracia, que tan buenos frutos le ha dado en sucesivas gestiones, incluso en la suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El giro dado por el presidente del Brasil en los ultimos tiempos es preocupante. Recibió al represor Amadinejah, viajó a Irán invitado por la dictadura fundamentalista y criminal de los Ayatollahs, y ahora condena con todo el peso político que implica la declaración nada menos que del presidente de la principal nación sudamericana a heroicos luchadores que enfrentan en forma desigual una dictadura indigna de la vocación libertaria de Martí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sería de desear que el presidente del Brasil recapacite urgentemente y comprenda el peligro para la democracia latinoamericana y para la causa de los derechos humanos que implican sus inexplicables declaraciones, sus acercamiento a dictaduras como las que en otros tiempo él combatió y su adhesión a teorías soberanistas propias del mundo de hace décadas, cuyas consecuencias lamentables fueron las guerras más atroces y las matanzas más sangrientas de la historia de la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-289935255688560811?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/289935255688560811/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=289935255688560811' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/289935255688560811'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/289935255688560811'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/03/descarrilo-lula.html' title='Descarriló Lula...'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-7086687473446342783</id><published>2010-03-12T15:10:00.000-08:00</published><updated>2010-03-12T15:15:39.951-08:00</updated><title type='text'>Sensatez... o rapiña</title><content type='html'>Conocemos ya los argentinos, por la lamentable experiencia de 1975 y aún de 1989 el efecto vertiginoso de los vórtices pre-hiper-inflacionarios. Por eso, al escuchar los cantos de sirena de quienes echan nafta al fuego con la vieja cantinela de la “redistribución del ingreso” como los vociferados por el expresidente en su discurso de reasunción, no surge la alegría de aquel al que le va bien, sino la preocupación de salvar lo que sea posible de sus ingresos, sean estos pocos, regulares o muchos ante la tormenta que se avecina. Desde el jubilado hasta el empresario están con su cabeza pensando cómo atenuar los daños inminentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No es necesario ser economista para darse cuenta de lo que está pasando en el país. Los argentinos “huelen” la inflación y para atenuar sus consecuencia en sus finanzas personales consumen hasta el último centavo de sus ingresos para evitar que se le licúen frente a los precios desatados. Pero no sólo eso: también se endeudan en cuotas eternas en la ilusión de que de esa forma accederán a bienes durables que, luego de ser golpeados por la inflación, se harán inaccesibles. Los precios “fijos a 30 meses”, por su parte, han incluido ya gran parte de la inflación prevista, por lo que implican una fenomenal estafa a los compradores pero generan un “virtual efecto riqueza” similar a la orquesta del Titanic, tocando las alegres melodías de los “años locos” mientras la nave se va a pique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Dichos planes de venta eternizados son financiados con dinero extraído de la caja previsional y del Banco Central a través de mecanismos engañosos y en todo caso concentran el escaso crédito privado. Pero como la inversión no existe debido a la inestabilidad de reglas de juego y la incertidumbre generada por la inexistencia del estado de derecho, no hay mayor producción y sí provocan mayores precios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los datos sobre el nivel de actividad son elocuentes: la industria está trabajando a menos del 70 % de su capacidad instalada, y los niveles físicos de venta no superan los de hace un año a pesar de que se ha volcado en el mercado un adicional de más de 10.000 millones de pesos desde octubre a febrero últimos. Las encuestas a empresarios muestran que no existe ninguna predisposición a incrementar los niveles de producción y mucho menos a ampliar el equipamiento o los planteles. Prefieren ganar subiendo precios y luego convertir sus ganancias a divisas, en la espera de lo que ocurra. En otras palabras: estamos viviendo el jolgorio de liquidar el capital, como el heredero pródigo del estanciero que vende la estancia y se dedica a difrutar sin trabajar. Sabemos que eso dura lo que tarde el dinero en acabarse. Y quedarán las deudas... y dinero nacional convertido una vez más en papel pintado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La incertidumbre la indica otro dato: 1.500 millones de dólares de “fuga” en el mes de febrero, configurados por particulares, empresarios, jubilados, autónomos y todo a quien le sobra algún saldo, comprando divisas por el temor a las chifladuras del gobierno. Si el oficialismo logra obtener la carta blanca para el financiamiento con fondos del Banco Central, que le permitiría en principio disponer de 50.000 millones de pesos extra en el corriente año, el incendio sería catastrófico, y eso la gente lo intuye, aumenta su prevención y acelera su evasión del sistema comprando dólares. Sólo queda en los bancos el dinero imprescindible para las transacciones urgentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “Las reservas no están para adorarlas”, dijo en otra frase de antología el ex presidente. Ocurre, sin embargo, que las reservas no son de él, ni del gobierno. Su rapacidad sin límites le impide frenarse ante bienes ajenos, como lo hiciera antes con los ahorros previsionales privados y luego con las cajas públicas de la ANSES, la AFIP, el Ministerio del Interior y cuanto fondo del sector público esté a su alcance. Con ese singular razonamiento, ninguna riqueza del país estaría fuera de su alcance: los depósitos bancarios, los encajes de depósitos privados en el BCRA, los fideicomisos, las acciones que cotizan en Bolsa, las Cajas de Seguridad, los cereales guardados por los productores en silos siembra, los lotes de hacienda, los bienes que estén en las estanterías de los comercios... todo lo que se le ocurra. Habría que preguntarse quién producirá algo en el país luego de liquidarse el capital...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es tan demencial esta línea de razonamiento que resulta imposible entender que sea seguida por dirigentes políticos, aún del peronismo. Aunque los Kirchner puedan permanecer en sus puestos por el sostén brindado por el peronismo de todo el país, sus gobernadores, diputados, senadores, gremialistas, piqueteros y hasta algún intelectual retroprogresista, también es cierto que el peronismo conforma una fuerza con experiencia de gobierno que conoce las consecuencias de lo que hace. Y que, como el radicalismo, ha sufrido en carne propia la hiperinflación a que lleva una política de esta clase. A los peronistas les ocurrió en 1975. A los radicales, en 1989. Difícilmente los dirigentes responsables de una u otra fuerza estén tranquilos con el rumbo tomado por el oficialismo porque ya la probaron y saben dónde conduce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gobierno nos están llevando a una implosión y a un estallido que afectará principalmente a los menos favorecidos. Implosión económica hacia la pobreza, estallido social por la desocupación, la inflación y la desigualdad, que cuando la economía anda mal se incrementa en forma exponencial. Quienes les faciliten las cosas liberándoles recursos ficticios, perforando la seguridad jurídica de los bienes extra-fiscales y abriéndoles el camino para lubricar la marcha hacia el caos, perderán autoridad política para ofrecer una alternativa en el próximo turno, sean oficialistas u opositores, peronistas, socialistas, radicales o liberales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ningún cálculo por el posicionamiento electoral futuro, así sea legítimo, podrá exculpar a quien no cumpla con su deber de frenar esta afiebrada marcha hacia el abismo. Todo esfuerzo que se realice para lograrlo, aún a costa de circunstanciales derrotas en el “escenario”, serán patrióticos aportes a la recuperación de un país sensato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-7086687473446342783?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/7086687473446342783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=7086687473446342783' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7086687473446342783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7086687473446342783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/03/sensatez-o-rapina.html' title='Sensatez... o rapiña'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-5541487885157493590</id><published>2010-03-10T08:31:00.001-08:00</published><updated>2010-03-10T08:31:53.463-08:00</updated><title type='text'>Cinismo presidencial</title><content type='html'>“Que no vengan a decir que los salarios producen inflación ni le pidan al obrero que le diga al patrón ‘no me aumente el sueldo, porque después me suben el pollo”, se despachó la presidenta en la reunión con gremialistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Curiosamente, tiene razón. Como lo sabe cualquier economista –y se encargan de repetirlo a menudo- los salarios son los últimos en recuperar posiciones cuando un proceso inflacionario provoca la desvalorización de la moneda, cuya contracara es la aparente “estampida de precios”. No son precisamente las alzas salariales las generadoras de inflación, sino su tardía consecuencia, previo malestar social y angustia ciudadana. Los salarios siempre se actualizan tarde, entre otras cosas por causa de las burocracias sindicales corruptas que no viven precisamente del salario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Lo que no dice es que el inicio del proceso han sido sus dislates y el de su marido. Un festival de subsidios y de dispendiosos caprichos en los que dilapida los recursos extraídos del Banco Central con el argumento de que la devaluación genera “ganancias”, y volcados nuevamente a la economía como gastos clientelares, una corrupción ramplona o directamente subsidiando empresarios amigos y testaferros o, sin ir más lejos, el propio jubileo con las obras sociales sindicales involucradas en el tenebroso tráfico de medicamentos falsificados, muchos de cuyos responsables compartieron el amable ágape presidencial, han colocado a la economía en el comienzo de un vórtice implosivo cuyo rumbo está claro: un país cada vez más pobre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ni los trabajadores, ni los comerciantes, ni los empresarios, ni los autónomos, ni los hombres de campo son causantes del deterioro económico ni de la inflación. Y ella lo sabe, porque aunque parezca desmentirlo cotidianamente con sus afirmaciones de antología –como que Entre Ríos y Santa Fe tienen como límite la laguna Picasa, que los pollos vuelan, que la carne de cerdo es afrodisíaca, o el maíz tiene tres metros de altura- alguna neurona tiene como para advertir que los 10.000 millones de pesos que volcaron al mercado entre octubre y diciembre fue el causante del “efecto riqueza” que impulsó el fuerte reverdecer inflacionario –o mejor dicho, la fuerte caída de valor de nuestra moneda- producida durante el verano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni que pensar lo que ocurrirá cuando comiencen a volcar a la economía el papel pintado que les está facilitando la nueva presidenta del Banco Central, como nuevas “ganancias”, o si consiguen terminar de apropiarse de los recursos sobre los que se abalanzaron con el último DNU: más de 50.000 millones de pesos entre ambas previsiones...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cinismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esa es la mejor definición que se extrae, como común denominador, a los pronunciamientos del atril. Un cinismo ya percibido por los argentinos, que no la escuchan aunque se pretenda imponérsela por la antológica “cadena nacional” de rating cero. Un cinismo con el que persigue la construcción de su imagen victimizante, desparramando combustible para dejar el país incendiado y poder después culpar a los bomberos. Nuevamente, con el cinismo que se le conoce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Serán casi dos años de angustia. Quiera el destino que el resto de los actores políticos tenga la clarividencia y la firmeza necesaria para sostener los límites y achicar los daños. Y que los próximos meses sirvan para gestar desde la oposición ese nuevo comportamiento político que coloque a la Argentina no ya en la plataforma de despegue –que sería lo óptimo- sino, aunque más no sea, en la dinámica de un país más serio para no seguir hundiéndose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-5541487885157493590?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/5541487885157493590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=5541487885157493590' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5541487885157493590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5541487885157493590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/03/cinismo-presidencial.html' title='Cinismo presidencial'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-3812039456336958249</id><published>2010-03-05T08:05:00.001-08:00</published><updated>2010-03-05T08:05:53.202-08:00</updated><title type='text'>Argucia victimizante</title><content type='html'>“Hay un intento evidente de destitución”, proclamó la señora presidenta, desde su atril, al referirse a la conformación de autoridades de las comisiones del Senado de la Nación y al cuestionamiento realizado por la oposición a su apropiación de fondos en poder del Banco Central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No es la primera vez que recurre a esa afirmación. En rigor, desde que asumió su cargo ha aludido a una presunta intención “destituyente” de quienes no coinciden con su particular forma de enfocar los problemas nacionales. Los argentinos recuerdan su vehemente acusación al gobierno de Estados Unidos cuando, a pocas semanas de haber asumido, la justicia de ese país descubrió el caso de contrabando de dólares destinados a su campaña electoral, luego confirmado, y luego a la hiperutilización del mismo argumento en oportunidad de pretender alzarse con la totalidad de la rentabilidad agropecuaria mediante las “retenciones móviles” aplicadas por decreto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Más tarde, quienes resistieron ser despojados de sus ahorros previsionales se integraron al mismo propósito “virtual” en la visión presidencial, y posteriormente fueron sumados a la maligna legión los medios independientes y ciudadanos que se opusieron a su inefable ley de medios audiovisuales, cuyo objetivo fue disciplinar a la prensa independiente, desmantelar la producción audiovisual nacional y convertir en un vocinglerío inentendible el debate nacional, al que atenazaron con la cadena nacional cotidiana, por un lado, y la multiplicidad de medios gratuitos con financiamiento estatal –o sea, con fondos de todos- difusamente distribuidos en los lugares de concentración masiva, por el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El último manotazo fue su desbordada obsesión de apropiarse de los fondos custodiados por el Banco Central, que –obviamente- no pertenecen al Estado Nacional y que están fuera de sus competencias administrativas. La conmoción que significó esta última medida al afectar fondos que no están ni siquiera de manera eventual o indirecta en manos del Poder Ejecutivo, no sólo evidenció la ausencia de límites de cordura en la gestión presidencial, sino que generó un nuevo capítulo de acusaciones “destituyentes”, sumándole el novedoso “partido judicial”, que según el febril razonamiento de la señora presidenta y de su esposo, se habría conformado, una vez más, para destituirla. La decisión del Juez Oyharbide de sobreseer a Néstor Kirchner por su enriquecimiento ilícito sin investigarlo como lo haría con cualquier ciudadano no atenuaría el lapidario juicio presidencial sobre la intención “destituyente”, también de la justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A esta altura, pocas dudas caben que el libreto destituyente no constituye más que una primitiva argucia victimizante, sin otra base real que su propio deseo de escapar de su función sin pagar el precio político de sus chifladuras. El país sufre las consecuencias con su atraso, su endeudamiento y su creciente inmersión en el estancamiento, polarización social y pobreza. Sin embargo, todos estos males no necesariamente son irreversibles si fueran el precio para que desde el corazón del abanico opositor avance el gérmen de un nuevo “ethos” político que anuncia el pluralismo de la Argentina que viene, una vez finalizado este ciclo de cine barato de terror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las actitudes victimizantes de la presidenta están ayudando a gestar el post-kirchnerismo en el que tendrá cabida todo el amplio colorido de una opinión nacional diversa, creativa, plural, democrática. Si en lugar de entretenernos en la patética coyuntura de un poder que claramente no está en sus cabales ponemos nuestra mirada en los tiempos que vienen, tendremos claro que el actual no es un tiempo perdido, sino un tiempo de gestación. Curiosamente, tendremos algo para agradecerles, que florecerá cuando –afortunadamente- ya no estén.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-3812039456336958249?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/3812039456336958249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=3812039456336958249' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/3812039456336958249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/3812039456336958249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/03/argucia-victimizante.html' title='Argucia victimizante'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-8149299040862127136</id><published>2010-02-21T09:24:00.000-08:00</published><updated>2010-02-27T15:20:12.689-08:00</updated><title type='text'>Sin poder, sin plata y sin consenso</title><content type='html'>“Nunca imaginé que todo terminaría así”, dicen los diarios que habría reflexionado días atrás el ex presidente, en Olivos, al observar cómo se le escurre el poder día a día, con la defección de otrora súbditos sumisos que comienzan a privilegiar sus proyectos personales y en consecuencia a tomar distancia del sistema K.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las elecciones del 28 de junio del 2009 le confirmaron que su poder institucional estaba en picada, y aunque sus actos en el negro segundo semestre del año pasado quisieron demostrar que lo conservaba, su incapacidad de conductor estratégico lo llevó a batallas menos que simbólicas: la aprobación de una reforma política proscriptiva lo llevó a alejarse de sus socios del retroprogresismo, y quizás terminará beneficiando más a la oposición que a su proyecto continuista; y su aprobación forzada de una ley de medios audiovisuales amañada que incrementó su rechazo popular lo aisló totalmente de los medios independientes y lo encerró aún más en una burbuja. Hoy hasta Carlos Menem está en condiciones de jugar con él al gato y al ratón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La plata, por su parte, se acabó. Luego de desperdiciar una de las oportunidades históricas más brillantes de las últimas décadas en dislates antológicos y una corrupción ramplona, los dos caballitos de batalla que el destino y la suerte pusieron en sus manos –los “superávits gemelos”- han estallado y lo obligan a una contabilidad “griega” para dar letra a los discursos de su esposa, en los que si antes nadie creía, ahora directamente nadie escucha. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su obsesión por actuar como si ello no ocurriera lo ha llevado a destrozar el sistema jurídico argentino, avanzando sobre la letra expresa de las leyes con un cinismo cuya consecuencia es tensar aún más la convivencia. Confiscó ahorros previsionales privados, se apropió de los públicos, destina fondos provinciales a sus ocurrencias escatológicas –como el fútbol estatal, o la aerolínea “de bandera”- y por último va sobre la última reserva de la economía simbólica, los activos del Banco Central (ocultando los pasivos), elaborando un discurso rudimentario que oculta la finalidad de esos activos, que no es otra que preservar el valor de los ingresos de los argentinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las medidas que está adoptando parecieran indicar que eligió el camino de la hiperinflación. Es posible que piense que la inflación se controla con el INDEC. Si es así, olvida que los argentinos que sufren la caída de valor de sus ingresos no siguen los datos del INDEC, sino de las facturas de servicios que le llegan y los precios que pagan por sus consumos imprescindibles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible también que piense que las movilizaciones que le hicieron a Alfonsín y a de la Rúa para forzar sus renuncias no podrán repetirse contra él, porque tiene a los caudillejos bonaerenses suficientemente atados. Sin embargo, la reflexión que debiera hacer es otra: en aquel momento, esas movilizaciones al menos tenían quien las condujera, lo que significaba que aún ubicado en el ultimo escalón de organicidad, alguien había para comenzar a hablar la reconstrucción. De hecho, los desbordes terminaron como por arte de magia cuando Alfonsín y de la Rúa fueron sucedidos por presidentes peronistas. Si existiera ahora un desesperado desborde sería por la presión de la miseria y superando a los propios cacicazgos bonaerenses. Jugar con esas necesidades, es jugar con fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el consenso... no sólo no lo quiere, ni lo busca, sino que será cada vez más difícil de lograr a medida que avance en sus dislates, los que terminarán en el momento en que no tenga más fuerza para la imposición directa, lo que se acerca cada vez más. Ya la perdió en Diputados y está en el umbral de hacerlo en el Senado, cuando su vilipendiado rival y predecesor decida bajarle el pulgar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora, prefiere encerrarse en la creación del dicurso apocalíptico. “Fondo del Bicentenario o ajuste salvaje”, repite el coro estable. “Si no lo votan o si no encuentran alguna otra forma de conseguir recursos, háganse cargo del ajuste”, amenaza Pichetto, fingiendo olvidar que hace apenas tres meses aprobaron un presupuesto que hoy deben confesar que era “de mentira”, como lo había señalado entonces la oposición. Por supuesto, de parar de robar, ni hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Es ese entonces el dilema, robo o ajuste? Pues, para Kirchner, sí. La única alternativa que rompería esa lógica de hierro sería una fortísima apuesta inversora, que requiere un elemento totalmente alejado de las posibilidades del kirchnerismo: un shock nacional e internacional de confianza en el país, en el estado de derecho, en la justicia, en la convivencia en paz, en la intangibilidad de los derechos de las personas, en acuerdos estratégicos nacionales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ello lograría que los productores siembren, que los industriales inviertan, que los bancos presten, que la gente gaste, que los exportadores vendan, que los acreedores refinancien. Pero ninguno de esos extremos es posible con la permanencia del kirchnerismo en el poder, porque requerirían un amplio consenso nacional de respaldo, lo que en su visión maniquea no es una opción considerada y, por el contrario, mientras estén los K en el poder, ni siquiera serán considerados por quienes deben decidirlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pareja cuenta con informes no publicados: su imagen positiva no alcanzaría ya al 10 % de los argentinos. No obstante, la presidenta redobla diariamente su vocación de “maestra de Siruela, que no sabía leer y puso escuela” y el ex presidente potencia sus denuncias destituyentes sumando ahora a su más novedoso descubrimiento, el “partido judicial”. Cada vez menos cordura, cada vez más solos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “Nosotros o el país”, termina siendo la opcion final del kirchnerismo. Y lamentablemente, Nestor Kirchner ya tiene la decisión tomada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sin poder, sin plata y sin consenso, era inexorable que terminara así su épica de utilería. Y todavía le falta –nos falta- una agonía de casi dos años...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La mejor forma de aprovecharlos, siendo los K una causa perdida, es preparar el despegue de la Argentina que viene:  profundizando la comunicación y el diálogo entre quienes serán protagonistas, abriendo los espíritus para acostumbrarlos a la tolerancia, inundándolos de patriotismo para volver a sentirnos parte de un destino común, ejercitando todos los días la templanza para resistir las provocaciones e intentando frenar las chifladuras que agrandan el problema que dejarán y hacen más insoportable la pobreza para los –cada vez más- compatriotas que la sufren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-8149299040862127136?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/8149299040862127136/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=8149299040862127136' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8149299040862127136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8149299040862127136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/02/sin-poder-sin-plata-y-sin-consenso.html' title='Sin poder, sin plata y sin consenso'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-1574246737594032844</id><published>2010-02-21T09:07:00.000-08:00</published><updated>2010-02-21T09:09:16.032-08:00</updated><title type='text'>El deporte de disparar contra Cobos</title><content type='html'>¿Qué une a Cristina y Néstor Kirchner, Mauricio Macri, Elisa Carrió, Aníbal Fernández, Agustín Rossi, Miguel Angel Pichetto, Luis D’Elía, Moyano, Hebe Bonafini, “la Cámpora”, Hermes Binner, “Carta Abierta” y Amado Boudou? Curiosamente, su cuestionamiento a Julio Cobos, que ha recibido como frutilla del postre el brulote de Beatríz Sarlo que La Nación publicara en tapa en su edición del viernes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cada uno seguramente tiene sus razones y también seguramente no son las mismas. Lo que es curioso es la coincidencia en atacar a un funcionario que ocupa la segunda jerarquía en importancia constitucional y a quien nadie le imputa ninguna violación a sus obligaciones institucionales, la comisión de un delito o algún hecho inhabilitante para el ejercicio de su papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Invocar, justamente en un país institucionalmente patas arriba como la Argentina, que no es “correcto” que el Vicepresidente elegido en la misma fórmula que la Presidenta continúe en su cargo si discrepa con ella no resiste el más mínimo análisis político ni institucional, mucho menos con lo que le costó al país el antecedente de Chacho Álvarez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese ataque coincide un expresidente que ha elegido su sucesora –para más, su propia esposa- sin haber realizado siquiera una asamblea o reunión de las autoridades de su partido; con otros que han abandonado el partido por el que fueron electos legisladores sin renunciar a su banca, formando desde ella un partido adversario; otros  han liquidado a sus aliados políticos en forma inmisericorde llegando hasta la destrucción del partido “aliado”; otros que han pasado por los extremos del abanico ideológico al haber sostenido con el mayor desparpajo las políticas noventistas y hoy son fundamentalistas de su antítesis; o que se han enriquecido y lucran en forma miserable con sus representados sin frenarse siquiera ante la salud de los afiliados a sus gremios, participando en mafias criminales relacionadas con el narcotráfico; o que a pesar de decirse “opositores” han coincidido con varias iniciativas patéticas del oficialismo; con todos esos antecedentes, digo, rasgarse las vestiduras porque el Vicepresidente no obedece como perrito faldero a la presidenta y por lo tanto debería irse, es, cuando menos, incoherente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al escucharlos, pareciera que si el Vicepresidente renunciara, con eso alcanzaría para que la Argentina entrara en una plataforma de despegue imparable, que se acabaría la inflación, no habría más deuda externa, finalizaría la pobreza, los jubilados cobrarían lo que les toca y no les robarían más sus recursos para fines clientelistas, se reducirían los precios de las obras públicas a la mitad de su valor porque no habría corrupción, se incrementaría la seguridad jurídica deteniéndose la fuga de divisas, crecería la inversión, bajaría la desocupación, subiría el salario real, los docentes comenzarían las clases, los jueces serían independientes, no peligrarían los activos del Banco Central, los enfermos de las obras sociales comenzarían a recibir remedios en lugar de veneno, bajarían las tasas de interés y todos seríamos felices. Quizás, hasta no habría más lluvias torrenciales en la Capital...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que eso lo diga la presidenta, sería entendible. Además, nadie la escucha. Pero que se sumen al coro de impresentables Elisa Carrió y Mauricio Macri, y hasta una de las voces mayores de la intelectualidad argentina, como Beatríz Sarlo, repitiendo los mismos argumentos kircheristas que han sido rebatidos por los politólogos más destacados de la academia, es incomprensible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La renuncia de Julio Cobos sumiría a la Argentina en una crisis institucional gravísima. Su actuación a partir de su alejamiento de la coalición de gobierno ha generado en los argentinos la sensación de que es la garantía de que, en caso de conmociones que nadie quiere, el país no volvería a atravesar los dramáticos días de los cinco presidentes. Y esa misma actuación ha demostrado que no ha asumido en todo ese tiempo ninguna acción que pueda considerarse impropia de su función, ni conspirativa, ni “destituyente”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al contrario: ha cordializado y ayudado a distender innumerables situaciones políticas tensadas en forma irresponsable por el matrimonio presidencial, como su voto en el caso de la propia resolución 125, que trajo al país un bálsamo de tranquilidad frente a la locura desatada desde el oficialismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto es que para algunos aspirantes a la sucesión presidencial, el respaldo popular con que cuenta es molesto. No parece, sin embargo, que el antecedente de su participación en la fórmula con Cristina Kirchner lo inhabilite para tener “in pectore” su aspiración, como cualquier ciudadano podría hacerlo, mucho más cuando su propio partido, que en última instancia es el único eventualmente afectado por esa aspiración, ha decidido abrirle sus puertas para la competencia interna, a la que él ha ratificado que se someterá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes piden su renuncia invocan la falta de antecedentes en otros países. Pero ¿es que hay antecedentes en otros países de Presidentes que se apropien de recursos particulares para decidir su imputación discrecionalmente? ¿o que pretendan manotear los activos de respaldo de la moneda por su propia decisión? ¿alguien podría imaginar al presidente de Estados Unidos, por ejemplo, decidiendo por sí adueñarse de los activos de la Reserva Federal en contra de la decisión de la autoridad monetaria, y sin autorización del Congreso? ¿alguien podría imaginarlo en el Brasil? ¿o en el Uruguay? ¿o en Chile?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Alguien podría imaginar que en cualquiera de esos países se cambie la fecha de las elecciones por decisión de la mayoría, sin un amplio consenso? ¿alguien podría imaginar que la investigación de un enriquecimiento del 700 % de la pareja gobernante durante su mandato pueda ser cerrada por contar con un Juez vulnerable?&lt;br /&gt;Pero además: ¿está prohibido discrepar? ¿Esto significa que para la oposición estaría prohibido coincidir en nada con el gobierno? ¿Esa es la democracia a la que aspiramos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presencia de Cobos en ese cargo es, incluso, la mayor garantía de estabilidad para el propio gobierno. ¿O no piensan qué podría pasar –o ya hubiera pasado- si el sucesor establecido ante un eventual caos en lugar de un radical, fuera un peronista?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los hechos muestran más bien a Cobos tratando de cumplir con su rol institucional con la mayor prudencia y no puede decirse que esté liderando la oposición. Lo único que por el momento lidera son las encuestas, lo que no es poca cosa pero que debería en todo caso servir de advertencia para quienes lo demonizan desde los flancos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La oposición política está claramente liderada por los bloques opositores parlamentarios con un excelente trabajo de acercamiento protagonizado por un gran abanico en el que participan importantes dirigentes de todo el colorido de la democracia argentina, incluida Elisa Carrió, Felipe Solá, Federico Pinedo y hasta Pino Solana. Y en el plano de la política partidaria por el principal partido de la oposición, la UCR, que está cumpliendo su proceso de reagrupamiento y reorganización con estándares verdaderamente encomiables. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su Comité Nacional, presidido por Ernesto Sanz, y sus bloques parlamentarios presididos por el Senador Gerardo Morales y el diputado Oscar Aguad muestran una creciente solidez en sus posiciones y una capacidad de articular coaliciones que demuestran el aprendizaje del viejo partido en uno de sus problemas históricos más notables, que era su dificultad para realizar acuerdos. Los trascendentes procesos de los partidos nuevos (la Coalición Cívica, el Pro, el GEN) y el surgimiento de peronistas con vocación republicana e institucional, por su parte, ayudan a ser optimistas de cara al futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No parece una buena actitud por parte de los valiosos dirigentes que componen el arco opositor distraer o debilitar las posibilidades de un sólido y articulado trabajo conjunto para frenar las chifladuras oficiales abriendo una brecha con un funcionario que ha demostrado estar más cerca de la sensatez que de las locuras y que seguramente deberá prestar varios servicios a la reconstrucción institucional de la Argentina desde la función que ocupa, la que debiera recibir en todo caso el mayor respaldo y legitimidad posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-1574246737594032844?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/1574246737594032844/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=1574246737594032844' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1574246737594032844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1574246737594032844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/02/el-deporte-de-disparar-contra-cobos.html' title='El deporte de disparar contra Cobos'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-7604871583837105032</id><published>2010-02-17T15:57:00.001-08:00</published><updated>2010-02-19T06:49:43.307-08:00</updated><title type='text'>Bicentenario, modernidad y posmodernidad</title><content type='html'>El derrumbe del 2001 en la Argentina fue centralmente, un derrumbe del Estado. Pero el escenario del derrumbe sacó a la superficie una sociedad extremadamente compleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque existe una tendencia universal hacia el crecimiento de los espacios de libertad de los ciudadanos frente al orden normativo como una de las notas características “posmodernas” en pocos lugares como en la Argentina ese orden normativo encontró una interrupción tan abrupta como durante los acontecimientos vividos en ese traumático período que comenzó en diciembre de 2001 y, en algunos aspectos, se extiende hasta hoy. ¿Había llegado a la Argentina la avanzada de la posmodernidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La posmodernidad, caracterizada por fragmentación creciente de las cosmovisiones, es en realidad el resultado natural de una de las vertientes de la modernidad que edifica su construcción teórica sobre la piedra angular de la libertad natural de las personas, el libre albedrío y la ficción del contrato social tácito. Esta visión, la de Locke y el propio Montesquieu, choca e interactúa con las de Hobbes y de Rousseau -y más cerca en el tiempo, sus extremos expresados por el marxismo y los fascismos de entreguerras- inclinadas más hacia la comunidad, lo colectivo, la nación o el Estado. Para la primera visión, la libertad intrínseca de las personas sólo puede ser restringida en forma excepcional en aquellos temas y dentro de los límites especialmente delegados en el poder por los hombres nacidos “libres e iguales”. Su primer logro “estrella” es la Constitución norteamericana -fuente de la nuestra- en la que los ciudadanos tal cuál son constituyen la piedra angular del sistema político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra vertiente de la modernidad, más “continental”, por el contrario, no renunció nunca a reivindicar el papel central del poder estatal, cambiándole su ficción de origen legitimante: Dios (fundamento último del poder del Papado y del Imperio) dio paso a la soberanía popular y los reyes –representantes de Dios- a los representantes electos. Cambió el contenido del poder, pero no su función normativa y, en los hechos, la lucha por la ampliación de la libertad ha sido, en los países que siguieron esta visión, más dificultosa y conflictiva. El desmantelamiento de las formas feudales-monacales premodernas del medioevo se “delegó” tácita o expresamente en el poder del nuevo Estado y no tanto en la libertad de los individuos que, de hecho, generaba desconfianza en las élites revolucionarias por las “deformaciones” que el anciano régimen habría provocado en la presunta rectitud natural del pensamiento humano. Su ámbito “estrella” es Francia, que mantiene la imagen del Estado fuerte y todopoderoso cuya edificación comenzó en tiempos de las monarquías absolutas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, las dictaduras y los fascismos del siglo XX se dieron en países latinos, continentales y latinoamericanos y también en estos países surgieron las utopías del “hombre nuevo”, construido en teoría por la acción del poder, “democrático” pero hegemonizado por las élites. La construcción de ese "hombre nuevo" difícilmente hubiera podido arraigar como un objetivo del poder en una sociedad apoyada en el Contrato Social. Es paradógico que la justificación de las modernas dictaduras se enraize en este ideal de la ilustración de pretender crear, mediante la acción del Estado, un ser humano moderno y racional, liberado de las creencias irracionales del feudalismo, la religión y los fetiches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, a través de su vertiente más nítida o de la más diluida, la modernidad se ha caracterizado por ampliar crecientemente la libertad individual, acompañada por la convicción creciente de los ciudadanos en su derecho a la autonomía. En ambos casos, se dejaba atrás la creencia en un orden natural, con estratos de poder de base divina, étnica, ideológica y con diferencias jerárquicas consideradas justificables o indiscutibles. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La modernidad evolucionó hasta abrir el camino a la posmodernidad. El actual retroceso del Estado y de las instituciones normativas heterónomas, como las religiones, han provocado en el mundo occidental una notable expansión de la multiplicidad en la identidad de las personas e intereses, cual un caleidoscopio de diferencias inimaginables hace pocas décadas. La posmodernidad, en este aspecto, ha sido el triunfo del ideal moderno de la libertad individual y del libre albedrío: el hombre sin ataduras ni disciplinamientos a cosmogonías políticas, religiosas, ideológicas o raciales. Sobre esta sólida base intelectual han florecido los infinitos matices del presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcanza con observar las nuevas formas familiares, las prácticas sexuales separadas de la reproducción, las nuevas formas económicas individuales y empresariales, la virtualidad en las relaciones, la temporalidad crecientemente aceptada de los vínculos de pareja, las diversas formas de asociacionismo activo en post de los más variados intereses, desde ambientales hasta sociales, desde culturales hasta económicos. Todo este colorido postmoderno, cuya característica es la fragmentación y el alejamiento de las cosmogonías disciplinantes es incompatible con sociedades cerradas, con Estados fuertes y conductas humanas ordenadas por el poder, aún del apoyado en la ficción de la soberanía del pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el mundo actual, el pensamiento progresista moderno ha abandonado esa visión atrincherada en arcaicos ecos autoritarios, por ser disfuncional con el mundo de las redes, del protagonismo ciudadano, de la creciente libertad y tolerancia con la diferencia. Se trataba, en efecto, de un poder que perdía y pierde día a día legitimidad para intervenir en los comportamientos humanos y cuyas exhortaciones a “bañarse en tres minutos”, “llevar una linterna al baño”, “comer cerdo para estimularse sexualmente” o “comer carne blanca para volar como los pollos” se asemejan a hilarantes curiosidades de museo. Nadie las toma en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proceso argentino, en este aspecto, convoca a la indagación. En la gestación del nuevo país existió una corriente modernizadora y otra conservadora. Los modernizadores se inspiraron en la visión contractualista, desde Moreno y Monteagudo hasta Echeverría, Alberdi y el propio Sarmiento. Los conservadores, sin embargo, no edificaron una construcción teórica “roussoniana”, sino que más bien se fueron inclinando a la búsqueda de la restauración del orden colonial, premoderno, en una línea de pensamiento que parte desde Saavedra y se deliza hasta Rosas.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Fue recién con la organización nacional que ese modernismo continental encontró cauce en las generaciones de la organización nacional primero (Urquiza-Mitre-Sarmiento-Avellaneda)  y luego en la del 80: una democracia “borbónica”, en que las elites ilustradas perseguían la construcción de un país con libertades, pero sin ceder un ápice el poder. El saldo fue innegable: se construyó un país injusto, pero el adjetivo fue mayor que el sustantivo. Era un país injusto, pero era un país. Producción, masiva inmigración voluntaria, escuelas públicas con educación universal, estado civil registrado por el Estado –y no por la Iglesia- sobre la base de leyes laicas de alcance universal, universidades, ferrocarriles, telégrafo, comercio exterior, primeros ensayos de industrialización, creación artística, ejército profesional... Nadie, hasta ahora, ha mostrado un proyecto superior. Proyecto que, bueno es recordarlo, incluia destacados voceros -como Joaquín V. González, Pellegrini y el propio Roque Sáenz Peña- que sostenían la urgencia de la evolución del sistema político hacia una democracia más inclusiva, como era el reclamo del naciente radicalismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese "país injusto" gastó casi todo el siglo XX en la lucha “contra” el adjetivo, la injusticia, olvidando en la mayoría de las etapas históricas recientes que la “justicia” no podía lograrse destrozando el sustantivo -el “país” construido-, sino mejorándolo. El siglo XX, a partir de 1930, fue una larga letanía de suma cero o negativa, en la que la suerte del país fue relegada tras los vanos esfuerzos de arrebatarse ingresos, poder y prestigio unos a otros tras la ilusión o la ficción de la justicia, mientras se comía el capital social –económico, político, de prestigio y de expectativas- acumulado en el medio siglo de 1880 a 1930. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El derrumbe del 2002, como el cierre de un círculo, patentizó esta imagen: el ingreso "per capita" de los argentinos, en valores constantes, era igual al de 1930, cuando cayó Yrigoyen. Aunque esta afirmación pueda resultar algo exagerada y efectista, ya que la moneda nacional fue artificialmente devaluada, muestra el ciclo de un país que durante setenta años vivió estancado, mientras Brasil multiplicó su riqueza por habitante por cuatro, España por cinco, Francia por seis, Gran Bretaña y Australia por ocho, y los Estados Unidos por diez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De cualquier manera, ésto no es lo más importante para el presente análisis. Lo destacable es que la adopción del modelo bonapartista en el siglo XX tendió nuevamente a conjugarse con el organicismo colonial. Es este “conjunto cultural” el que subyace en la identidad del populismo en sus diversas variantes y no ha producido en la Argentina resultados exitosos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estado redistribuyendo ingresos con motivos y formas cada vez más opacos ha provocado, desde 1930, dos fenómenos: por un lado, la deformación del sistema político, que ha caído en lo que John Ralston Saul bautizaba como la "bastardización de Voltaire", cuya característica es que las ficciones de las estructuras corporativas –sindicales, empresariales, políticas, sociales- aplastaron crecientemente la autonomía de las personas a las que en teoría servían; y por el otro lado, la ruptura de la solidaridad nacional al estimular a los actores económicos a bordear su ética social, ocultando ingresos para evitar su apropiación discrecional por parte de la burocratizada estructura estatal y corporativa que, presuntamente, "representa" a los ciudadanos pero que, en los hechos, se apropia de los ingresos de los sectores dinámicos y productivos para garantizar su propia reproducción premiando conductas parasitarias y castigando las virtuosas e independientes. El ocultamiento se traduce en la caída estructural de la inversión al mínimo compatible con la simple subsistencia de las empresas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos fenómenos, a su vez, se proyectan en un inexorable alejamiento ciudadano del sistema político, al que termina viendo como un "enemigo", en lugar de como el espacio de debate y búsqueda de consensos sociales. Los ciudadanos más dinámicos, lúcidos y transformadores se aislaron de la política, salvo durante períodos históricos excepcionales y la política quedó reducida a un escalón dirigencial profesional autoreproducido, con escasas interfases con los ciudadanos. La virtual desaparición de los partidos a raíz de la crisis del 2002, y la perversa actitud del kirchnerismo desde entonces fortalecieron ese proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La modernidad no estuvo ausente en el debate del siglo XX, pero con mala suerte. Su partido estandarte, el radicalismo, no pudo recuperarse de su derrota de 1930, a la que no fue ajena –como un karma que lo acompañaría durante todo el siglo- la situación internacional. Aquella vez le tocó a Yrigoyen. En 1989, a Alfonsín. Y en el 2001, a de la Rúa. En las tres oportunidades, la fuerte repercusión interna de la situación internacional y el escaso compromiso democrático de sus oposiciones circunstanciales –conservadora y peronista- interrumpieron la consolidación de la modernidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo moderno no llegó entonces plenamente a la Argentina nunca. ¿Puede ser, en consecuencia, que el derrumbe del 2002 haya provocado un "salto histórico" y el país haya arribado a la "posmodernidad" sin culminar las tareas modernas? ¿Es ésto posible?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos. Luego de la caída, producida durante una administración indudablemente modernista (regía la ley, la justicia era independiente, el presidente -demonizado y ridiculizado hasta el cansancio- no se atribuyó facultades omnímodas, la prensa era totalmente libre y sin condicionamientos, el parlamento ofrecía todo el colorido de la opinión nacional) el poder cayó en manos de la restauración y comenzó la destrucción del pais institucional -moderno- y su reemplazo por formas bonapartistas-autoritarias, el clientelismo y el patrimonialismo neofeudal aprovechando la espectacular situación internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bonanza económica –independiente de causas internas- favoreció una percepción popular favorable de la nueva etapa, así como el escenario anterior había potenciado la percepción de las limitaciones del funcionamiento institucional. Pero lo curioso es que esa regresión no fue acompañada por un disciplinamiento social -tradicionalmente unido a tal modelo- sino que creció a niveles nunca experimentados hasta ese momento la indisciplina social y la indiferencia ciudadana hacia los actos del poder, actitudes que son más características de la post-modernidad que de cualquiera de las vertientes de la modernidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ciudadanos, en efecto, no tienen hacia el poder respeto alguno y toman en sus manos la acción directa en diversas acciones, las más de las veces en formas de violencia expresa o tácita: "escraches" (es decir, agresiones de corte fascistoide) contra personas vinculadas al poder, a empresas o a un descrédito general o parcial; interrupción forzada de circulación en calles y rutas por cualquier clase de reclamos; destrozos -violentos- de bienes públicos; corte de tránsito internacional por reclamos ambientales; y otras diversas formas de "participación popular" claramente extra institucionales y en muchos casos anárquicas que llegan hasta la justificación social del delito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estado populista, por su parte, parece aceptar resignado ese escenario, mientras se cierra sobre sí mismo en la recreación de una nueva burocracia económico-empresarial desligada de los intereses del conjunto, quizás por la mala conciencia que le produce el abismo entre su discurso y su acción. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El  hiato entre la política y los ciudadanos crece hasta el abismo. Sólo se ve el escenario residual simbólico de los procesos electorales escasamente diferenciados de cualquier otro "megashow" posmoderno, sea deportivo, sea artístico, sea un "reality" televisivo. Los ciudadanos que "participan" en el escenario público han configurado, salvo valiosísimas excepciones, estructuras -viejas o nuevas- que en muchos casos se parecen más a tribus arracimadas en torno a efímeros cacicazgos de base mediática persiguiendo la quimera de participar en el goce del poder una vez conseguido, que a corrientes de pensamiento de ciudadanos que comparten una visión de la vida en común y están dispuestos a debatir y consensuar con quienes piensan diferente las concesiones recíprocas para facilitar -y posibilitar- la convivencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este punto, cabe la tentación -facilista, y quizás "argento-centrista"- de sostener que el proceso argentino no cabe en categorías y configura una "originalidad". Y es cierto que no es sencillo encontrar un proceso parecido en la política comparada, en la región ni en el mundo. Pero para sostener esta afirmación sería necesario, sin embargo, pasar una prueba de fuego, la de la sustentabilidad. Dicho en otros términos, ¿sería sustentable una situación como la que se instaló en la Argentina, en otra situación del ciclo económico como la que derrumbó al gobierno modernista de la Alianza? ¿o la sustentabilidad del arcaico modelo bonapartista-autoritario en conjunción con el postmodernismo-anárquico fue sólo posible por el ciclo económico expansivo y colapsaría -como el anterior- si el ciclo cambia de signo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El interrogante sería apasionante para un politólogo observador imparcial, pero es dramático para quienes están en la escena, en este símil de "sopa originaria" que incluye elementos de la Argentina colonial organicista, de la Argentina moderna liberal, del populismo autoritario y de la sociedad post-moderna fragmentada, sin otro horizonte que una especie de incertidumbre cuántica opaca al futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proceso político pareciera mostrar que la conjunción “premoderna-posmoderna” no resistirá un cambio de ciclo. La incógnita es si, ante una crisis que no está provocada ni gestionada por la modernidad sino por la restauración autoritaria, el país “post-moderno” logrará articular una alianza político-social con el país moderno, aprovechando el momento difícil para sentar las bases sólidas de un nuevo ciclo virtuoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sentido común parece afirmar que hasta que no se logre la consolidación de un país moderno –que requiere, entre otros requisito, el respeto a la ley y a los derechos y libertades individuales, respeto a las formas constitucionales, construcción de un piso social de ciudadanía que incluya a todos, respeto a la independencia de la justicia, aplicación de la ley frente a las violaciones, libertad de prensa irrestricta, neutralidad del poder en los procesos electorales y la aceptación respetuosa de la “otredad”- las tensiones generadas por la fragmentación de la pomodernidad nos hará caminar en el filo de la navaja de la propia existencia nacional. Sólo las formas institucionales sólidas pueden procesar conflictos y opiniones disímiles sin degenerar en violencia cotidiana, sólo la representación política puede racionalizar los debates, sólo la modernidad puede contener a la posmodernidad sin riesgo para la sociedad. Sin modernidad reflexiva, sin cosmopolitismo consciente, será muy difícil encontrar el rumbo sustentable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a este escenario queda sólo recurrir a la construcción ciudadana. Esa virtud de la ilustración apoyada en la fe genérica en el destino del hombre -aporte romántico a la aparente frialdad de la razón, que renace en las fechas patrias como símbolo de viejos sentimientos nacionales- es la reserva –quizás voluntarista- que permite hoy mantener la esperanza en el destino compartido de los argentinos. El renacimiento que están mostrando los partidos políticos –tradicionales y nuevos- iniciado con el campanazo que significó la eclosión ciudadana del 2008 alimenta esa llama que, como en 1810, no fue encendida por liderazgos providenciales sino por personas comunes que, por encima de los liderazgos, tomaron en sus manos la defensa de sus derechos reclamando la reconstrucción del país institucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde esta óptica, el Bicentenario es una oportunidad para pensar el país con visión de futuro y relanzar su marcha. Sería una lástima desperdiciarla una vez más. &lt;br /&gt;  &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;br /&gt;http://stores.lulu.com/lafferriere&lt;br /&gt;ricardo.lafferriere@gmail.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-7604871583837105032?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/7604871583837105032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=7604871583837105032' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7604871583837105032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7604871583837105032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/02/bicentenario-modernidad-y-posmodernidad.html' title='Bicentenario, modernidad y posmodernidad'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-1521127406618618932</id><published>2010-02-13T18:59:00.000-08:00</published><updated>2010-02-13T19:00:07.957-08:00</updated><title type='text'>¿Es progresista “un poco de inflación”?</title><content type='html'>Carne, lácteos, harina, aceite, frutas. Alquileres, expensas, tarifas, remedios. Lápices, cuadernos, libros, útiles. En todos los casos, el “incremento” de los precios, medidos con respecto al mismo mes del año pasado, han sido entre un 25 y un 80 por ciento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los salarios subieron en el mismo lapso un promedio inferior al 20 por ciento. Pero muchos lo perdieron y están fuera del sistema estable, con una demanda de servicios que se ha reducido sustancialmente. Se requiere menos servicio doméstico, niñeras, cuidadores de jardines, plomeros, electricistas, changarines. El que pagaba por un servicio y hoy puede obviarlo, lo hace. El resultado es más gente en la calle buscando trabajo. Y más gente en la calle, viviendo con el cielo como techo. No son necesarias las estadísticas del INDEC: puede verse al observar nuestro paisaje urbano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Es progresista comerle el salario a quien vive de él?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Asumiendo la eticidad inherente al progresismo y como todas las respuestas sobre una pregunta ética, en abstracto es imposible contestar. Si se reduce el salario porque hay una catástrofe natural y hay que reconstruir lo destrozado, o si se enfrenta una situación conmocionante como un conflicto bélico o una epidemia, quizás sería éticamente justificable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero si nada de eso ocurre ¿es progresista y ético licuarle el salario a la gente, quedándose con una porción de su poder de compra? ¿Es ético hacerlo, mostrando como contracara un cínico enriquecimiento por parte de quien se queda con esa porción del salario trabajador, de las jubilaciones y pensiones de pobres compatriotas y hasta de la posibilidad de llevar un plato de comida a la casa en los hogares más humildes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hemos sufrido en Argentina, en tiempos no tan distantes, lecciones que creíamos aprendidas por errores que cometimos todos: peronistas, liberales y radicales. Se había instalado en el país la idea de que “un poquito de inflación no importa” y hasta que podía ser buena. Ochenta años de estancamiento nos costó ese error y muchos ceros perdidos por nuestra moneda, que no es simplemente un papel impreso sino que es la única riqueza que tienen los más pobres, los que viven de su trabajo o de su jubilación y –en el otro extremo- el símbolo de la fortaleza de un país. Hoy vemos que nuestro peso, en el entorno regional, es la moneda más debil, y que fuera del entorno regional directamente no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La inflación no castiga al pudiente, que tiene muchas alternativas para defenderse. Golpea, en forma inhumana, a la señora que en el supermercado ve que mes a mes, su sueldo vale menos. Al jubilado que no puede comprarse su remedio, del que no depende un negocio turístico en el Calafate o una noche orgiástica incentivada con un chanchito a la parrilla, sino la dramática posibilidad de seguir viviendo o no. Al trabajador, a quien ya no le queda tiempo familiar porque debe desfilar en dos o tres trabajos, o matarse en horas extras, simplemente para poder pagar el alquiler, la factura de la luz y la cuenta del gas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad la inflación no significa que los precios suben, sino que el dinero de todos ha sido saqueado y no tiene respaldo ni valor. Salvo para el que ha podido comprar dólares en un buen momento, lograr buenos negocios con tierras estatales o asociarse con los felices adjudicatarios de obras públicas a precios gigantescos, muchas veces sin obligación siquiera de construirlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inflación no es fabricada por los comerciantes, los productores o los industriales. Es producida por decisiones políticas cleptómanas, indecentes, deshonestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La inflación, poquita o mucha, es una inmoralidad. Y una inmoralidad, por definición, no puede ser progresista sino profundamente reaccionaria, antipopular y retrógrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-1521127406618618932?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/1521127406618618932/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=1521127406618618932' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1521127406618618932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1521127406618618932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/02/es-progresista-un-poco-de-inflacion.html' title='¿Es progresista “un poco de inflación”?'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-359784606004405037</id><published>2010-02-10T19:53:00.000-08:00</published><updated>2010-02-10T19:58:53.603-08:00</updated><title type='text'>Uruguay: espejo de la Argentina sin K</title><content type='html'>¿Qué le faltaría a la Argentina para parecerse al Uruguay?&lt;br /&gt;No mucho. &lt;br /&gt;Pero sí le sobraría: los K.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si fuera necesario un espejo para ver lo que sería nuestro país sin la pesadilla de estos últimos años, lo podemos ver en la otra orilla del Plata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El presidente electo, rodeado de los líderes más importantes de la oposición –Sanguinetti y Lacalle- y de las cúpulas sindicales, mayoritariamente socialistas y comunistas, se dirigió a los empresarios de las cámaras uruguayo-argentinas para señalar las líneas fundamentales de su política, que no tienen otro signo que la continuidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Uruguay “no les romperá el lomo con impuestos”. “Vengan e inviertan tranquilos”, porque “por acá, no expropiamos nada”. El presidente Mujica, ex Tupamaro y líder de la fracción más dura de la izquierda, daba el mismo ejemplo que el empresario Piñera, al otro lado de la Cordillera. Sabe –como ex Secretario de Agricultura del Uruguay- que el 65 % de la soja producida por su país es el resultado de la acción de empresarios agropecuarios argentinos –entrerrianos, santafecionos, cordobeses, bonaerenses- que están cansados de ser robados en forma sistemática y, simplemente, quieren producir tranquilos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allá no hay subsidios, pero tampoco retenciones. No hay protección, pero tampoco frenos caprichosos a la exportación. Y de esa forma están logrando, por ejemplo, exportar más carne que Argentina a pesar de contar con un rodeo cinco veces inferior (12.000.000 de cabezas, frente a los 50.000.000 de Argentina) manteniendo el precio interno más barato que con los controles de Kirchner y Moreno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay narcotráfico ni inseguridad excepcionales ni crecientes. La dirigencia política, aún con las mañas propias del oficio, da muestras cotidianas de capacidad de construcción de consensos y de un acendrado patriotismo. A eso contribuyen los opositores, pero fundamentalmente, el propio gobierno. El actual presidente Vázquez, que se va de la función con un apoyo del 80 % de los uruguayos, en un momento decisivo de la campaña electoral, invitó a sus antecesores Sanguinetti, Lacalle y Valle a la inauguración del magnífico nuevo Aeropuerto de Carrasco. Para su ingreso a la modernidad, los uruguayos entienden que el requisito esencial es la unidad nacional. ¿Sería imaginable hoy eso en la Argentina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué le faltaría a la Argentina para parecerse al Uruguay? Algunos dicen “liberarse del peronismo”. No lo creo. La imagen de la Cámara de Diputados de Aguad trabajando con Solá, Carrió, Pinedo y hasta Pino Solana para acordar estratégicas políticas institucionales muestran que en nuestro país la convivencia plural es posible y que el ejemplo del Uruguay y de Chile no están tan lejos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es imposible imaginarse un gobierno presidido por Cobos, o Reutemann, o Carrió, o Macri o de Narváez, dialogando con sus adversarios, casi como un “estado mayor de la República”, rodeado de empresarios y emprendedores con vocación de riesgo y de sindicalistas que representen la pluralidad del pensamiento obrero, en todas sus vertientes, democráticos, honestos y transparentes en sus vidas privadas y leales con sus bases y el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos compartiendo la idea de que somos “com-patriotas”. Que compartimos un país, que no tiene dueños excluyentes sino que es de todos. Y que en ese todos, aún –y afortunadamente- con visiones diferentes, nos une inexorablemente el destino común, cualquiera éste sea. El mensaje de unidad de Perón y Balbín. El legado patriótico de Alfonsín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo que lamentablemente, algo sobra, y se nota cada vez más. El populismo. La burocracia sindical y los funcionarios corruptos. Los empresarios coimeros. Los K.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-359784606004405037?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/359784606004405037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=359784606004405037' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/359784606004405037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/359784606004405037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/02/uruguay-espejo-de-la-argentina-sin-k.html' title='Uruguay: espejo de la Argentina sin K'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-2160626408991510866</id><published>2010-02-08T13:54:00.000-08:00</published><updated>2010-02-08T13:55:06.772-08:00</updated><title type='text'>Los activos del BCRA no son bienes mostrencos</title><content type='html'>“No le hacemos daño a nadie usando las reservas”, afirmó días atrás el Gobernador de San Juan, José Luis Gioja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; “Es de estúpidos pagar el 14 % por la deuda, cuando podemos usar las reservas” se entusiasmaba el inefable Jefe de Gabinete, repitiendo las palabras de la presidenta.&lt;br /&gt;. ¡Sería tan lindo que las cosas fueran tan fáciles!...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ocurre, sin embargo, que avanzar sobre esos activos es un reduccionismo que olvida que los activos no están ahí para divertir al “tío Patilludo” que le gustaba mirar sus monedas de oro, sino que cumplen una función: preservar el valor de la moneda nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cierto es que no son el único componente del respaldo a la moneda. Una buena política económica, una gran credibilidad pública e internacional, el respeto al estado de derecho, una evolución sin sobresaltos de la marcha de la economía, un programa cierto y acordado –si es posible, en forma pluripartidaria- de las principales decisiones económicas, un tránsito que privilegie la tranquilidad por sobre los sobresaltos, son componentes adicionales virtuosos. Cuanto más exista de éstos, menos necesarios pueden ser los activos, que sin embargo siempre tienen como contrapartida “pasivos” a los que hay que responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Qué significa la estabilidad de la moneda? Pues... por ejemplo, que cuando un asalariado compra sus bienes mensuales en el supermercado o paga sus gastos fijos, ese dinero le alcance siempre para las mismas cosas. Si le alcanza para menos, es por que la moneda se debilitó. O que cuando un empresario deba pagar importaciones para su cadena productiva, pueda hacerlo con los mismos valores en pesos, y no necesite más pesos como consecuencia de que éstos se debilitaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En síntesis: los activos del BCRA no son bienes mostrencos, sin dueño, de los que el gobierno pueda apropiarse sin consecuencias. Tienen una función, diferente de las obligaciones del gobierno y más cerca de los ingresos y riqueza de los argentinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Jugar con la moneda es jugar con la riqueza de los particulares, de las personas, cualquiera sea su nivel económico y social. Es como un tosco y gigantesco “impuesto general” que le confisca a cada argentino parte de su patrimonio, ingresos o riqueza, para financiar gastos públicos decididos ambos –ingresos y gastos- por fuera del sistema constitucional, que establece para ese tema un mecanismo legal de relojería (ley de presupuesto, leyes impositivas, leyes de coparticipación federal de impuestos, mayorías especiales, participación especial del Senado y de Diputados según los casos, etc.) con los suficientes recaudos para su gasto, sometido a los sistemas de control de las finanzas públicas establecidos por la Constitución y las leyes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Hacer “política económica” por fuera de estos mecanismos constitucionales apropiándose de fondos ajenos (ahorros previsionales privados, ANSES, Banco Nación, Provincias, activos de respaldo de la moneda) es ubicarse al margen de la Constitución Nacional y avanzar sobre derechos e ingresos de las personas. Pero no es sólo un tema institucional, ya de por sí decisivo, sino de alto impacto en la paz social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En efecto: ¿cuál será la consecuencia de que el salario se licúe? Una de ellas, es directa: el recrudecimiento de los –justos- reclamos asalariados. Porque si el dinero que cobran como salario vale menos, ello no será aceptado con alegría por sus afectados, que reclamarán no ser la “variable de ajuste” de otros desajustes. Y pedirán aumentos. La repercusión político-social de estos reclamos también se puede avizorar: una mayor fortalecimiento de las estructuras gremiales de las que el gobierno depende como sustento político. Pero con una novedad: acceder a esos aumentos reiniciará el ciclo, porque la caída del salario no es el reflejo de un incremento de la ganancia empresarial, sino de una confiscación que ha hecho el Estado del valor de ese salario, vía inflación, que también han sufrido los demás actores del proceso productivo. Los incrementos salariales sólo podrán ser otorgados volcándolos en los precios, reciclando el proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esa conmoción debilita la confianza en la economía, y ello tradicionalmente se traduce en una mayor demanda de dólares para atesorar, que es el peor de los fenómenos económicos porque saca el dinero de la circulación y probablemente haga que vuelvan los reclamos “morales”, al estilo de “no es patriótico tener dólares guardados”. Sin embargo, la moral y la economía son órdenes diferentes, en términos pascalianos. La moral tiene normas diferentes de la economía, y están en todo caso en cabeza de cada persona, que decidirá, según sus necesidades –morales- individuales qué destino le da a su ingreso. La economía tiene las suyas, y su funcionamiento vicioso no estará “originado” en el atesoramiento de dólares, sino que al contrario, el atesoramiento será la consecuencia de decisiones públicas que generan cada vez más incertidumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Faltarán dólares, porque las personas verán que es la única forma de conservar algo de valor en su poder. Y la presión sobre las “reservas” será mayor. Si esas reservas ya no están, lo que viene lo conocemos y puede tomar caminos diversos, todos desesperados: “emisión monetaria” –hiperinflación- o “corralito-corralón” –hiperrecesión-. En cualquier caso, caos y empobrecimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Volvamos al sentido común. No es cierto lo que dice la presidenta y el Jefe de Gabinete que “podemos usar las reservas para no endeudarnos”, ni mucho menos lo afirmado por Gioga de que “no le hacemos mal a nadie”. Los activos del Central no están allí como el petróleo del subsuelo, que nos tocó porque Dios lo quiso y el gobierno puede apropiarse de él sin consecuencias. Los dañados serán muchos y el reiterado daño al país será gigante. Y esto, los Kirchner lo saben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Abrir esa caja de Pandora significará abrir la puerta al precipicio que los argentinos ya conocemos. Pocas veces el futuro de tantos argentinos ha estado dependiendo de la madurez y el patriotismo de tan pocas personas, que en el Senado de la Nación deben debatir sin los ruidos desbordados del escenario la forma de frenar las chifladuras del gasto irracional y de dar respuestas a los desequilibrios peligrosos del manejo fiscal dentro del marco legal e institucional vigente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-2160626408991510866?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/2160626408991510866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=2160626408991510866' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2160626408991510866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2160626408991510866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/02/los-activos-del-bcra-no-son-bienes.html' title='Los activos del BCRA no son bienes mostrencos'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-5264049503444359204</id><published>2010-02-03T13:06:00.001-08:00</published><updated>2010-02-03T13:06:23.626-08:00</updated><title type='text'>El "fondo del bicentenario" es un mega-robo</title><content type='html'>Los activos del Banco Central no son del gobierno, ni de la oposición. Son de los argentinos. Ni el gobierno ni la oposición pueden apropiarse de ellos sin contraer una responsabilidad política cercana al latrocinio, se destinen a las provincias o a las necesidades del presupuesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las finanzas públicas deben discutirse en el Congreso. Sus instrumentos están definidos en la Constitución: son sus “activos” los impuestos que establezca –dentro de los márgenes constitucionales-, y los préstamos que decida contraer. Sus “pasivos” son los gastos del Estado y el pago de las deudas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pueden atravesar esos límites. Si lo hacen, rompen el primer gran equilibrio constitucional, el que determina con claridad las esferas de lo privado y de lo público, de los “ciudadanos” frente a los “Gobierno federal” y “de las provincias”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los "activos" del Central no son "excedentes" operativos que puedan manotearse: tienen sus "pasivos", sus contrapartidas -en deudas por bonos, en créditos contra el gobierno (que como lo muestra la historia, nunca recuperará, por lo para no autoengañarse habría descontarlos de los activos), en el volumen del circulante y en deuda con organismos internacionales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Estado, por su parte, debería responder a su obligación -que tiene por ley, justamente la ley del BCRA- de defender el valor de la moneda, que no es suya sino del país y de los ciudadanos, separando cuidadosamente su gestión administrativa ("impuestos-gastos"), a cargo del gobierno, de los mecanismos de defensa del valor de la moneda, delegado por ley especial en la autonomía del Banco Central cuyas autoridades, no en vano, tienen especialmente prohibido escuchar sugerencias o actuar según instrucciones del poder político.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes alegremente acepten discutir cómo hacerse de esos activos debieran ir preparando sus argumentos para decirle a la gente por qué cuando vayan a cargar su carrito del supermercado su dinero alcanzará para la mitad de las cosas que cuando los activos confiscados respaldaban su valor, o sea por qué su dinero -su salario, su retiro, su jubilación, su ahorro- valdrá menos. Y que por qué la autonomía del Banco Central fue, también alegremente, echada a la basura rompiendo con un dique de contención a la actitud desquiciante del oficialismo, que ha dado muestras más que suficientes de su falta de escrúpulos al momento de “transferir” a su discrecionalidad recursos ajenos (ANSES, ahorros privados, BNA, provincias y hasta Cajas profesionales y militares).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “fondo del bicentenario” liquidará la última ancla a la estabilidad económica y subordinará el país entero a la responsabilidad o irresponsabilidad y a la voluntad discrecional de una persona, o en el mejor de los casos, de dos. El Congreso no puede avalar este latrocinio, ni en forma directa ni a través de sofistificados mecanismos de triste memoria que nos llevaron hace años a la hiperinflación. De lograrse el objetivo, el golpe a la economía productiva será grande. La incertidumbre se potenciará, la inflación se desatará, la discrecionalidad del eje Kircher-Moreno aumentará, la inversión desaparecerá y el país será varios escalones más pobre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ocho décadas, por medidas como ésta, la Argentina pasó de ser el país más desarrollado de América Latina a ser uno más del montón. El ingreso por habitante de las primeras tres décadas del siglo XX es igual en valores constantes al del primer lustro del siglo XXI. Nuestra moneda perdió en medio siglo dieciséis ceros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El crecimiento del país es el más débil de la región, ampliamente superado por el entorno regional –Brasil, Chile y Uruguay-. Este camino nos lleva a la insignificancia internacional y a profundizar la pobreza, cuyos niveles no están en las estadísticas sino en las calles que transitamos cotidianamente, como un golpe a la inmoralidad del hiperconsumismo artificial fogoneado por los recursos ajenos apropiados y dilapidados para generar el “efecto riqueza” de una sociedad confundida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “fondo del bicentenario” es un mega-robo. Serán cómplices todos quienes lo voten, aunque sea a cambio de compartir el botín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-5264049503444359204?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/5264049503444359204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=5264049503444359204' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5264049503444359204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5264049503444359204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/02/el-fondo-del-bicentenario-es-un-mega.html' title='El &quot;fondo del bicentenario&quot; es un mega-robo'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-3524941428893704744</id><published>2010-01-27T14:13:00.000-08:00</published><updated>2010-01-30T05:54:03.385-08:00</updated><title type='text'>Los debates que vienen</title><content type='html'>El último tramo del período kirchnerista está, sin dudas, cargado de una densidad traumática que oscila entre el misticismo “épico” y la mordacidad chabacana de sus protagonistas principales, de los que a esta altura cabe dudarse –como lo decíamos en una nota anterior- hasta su sano juicio. Pero pasará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La oposición, en este tramo, confluye en la construcción de límites que expresan el instinto de supervivencia de una sociedad llevada hasta el borde de su tolerancia. Juegan acá los recuerdos traumáticos –de la violencia, de las crisis económicas, de las crisis políticas y hasta de los desbordes inmorales- de las últimas décadas, influyendo fuertemente para mantener la cordura y el sentido común, últimas barreras frente a la sucesión de dislates esquizoides.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esto ocurre en la superficie. Sin embargo, en el fondo de este proceso fuertes transformaciones cosmopolitas están impregnando la convivencia nacional, imponiendo nuevas conciencias y matices que aún no llegan a reflejarse nítidamente en el escenario. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cambio del mundo ha llegado al país para quedarse, mostrándose en conductas, modas, preferencias y estilos que conforman un nuevo “paradigma” social, principalmente en las generaciones que han crecido en la revolución de las comunicaciones y la información, el peligro del cambio climático, la desaparición de las “seguridades” tradicionales y la incertidumbre sobre lo que puede ocurrir en todos los ámbitos, desde la violencia cotidiana hasta el trabajo, desde las crisis globales hasta las nuevas formas de unidades familiares. Este nuevo paradigma, que llega a todos los sectores sociales, no se refleja y no se reflejará en los viejos alineamientos partidarios tal como los conocimos, nacidos para otros problemas, como categorías históricas propias de momentos que requerían de otras soluciones, aunque sí en aquellos con flexibilidad suficiente para recrearse interpretando las nuevas realidades con frescura intelectual y disposición abierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La novedad incluye mayor tolerancia a la diversidad, mayores espacios de libertad individual, respeto a las reglas y una relación entre las personas y el poder más próxima al diálogo que a la imposición. Toma conciencia de las limitaciones de los recursos naturales y la vulnerabilidad del ecosistema y se afirma en una solidaridad voluntaria cuya expresión son las innumerables “causas” que motivan iniciativas y esfuerzos de los más diversos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En términos tradicionales, es un “mix” de viejas izquierdas y viejas derechas, resignificadas por nuevos condimentos. Adhiere a la “libertad”, pero le agrega fuertes condimentos de solidaridad, equidad e intolerancia con la pobreza extrema. Adhiere al “Estado” para gestionar bienes públicos o fiscalizar su calidad y precio, pero no lo tolera corrupto, cooptado por corporaciones mafiosas de gremialistas, políticos o empresarios. Reclama acciones sociales inclusivas –educación, salud- pero cuidadosamente separadas del clientelismo, al que desprecia visceralmente. Recrea su afecto por el terruño y la “nación”, a los que sin embargo no concibe “en oposición a” otros terruños y naciones, sino compartiendo con ellos la vida en el planeta en forma madura y solidaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ninguna de estas afirmaciones excluye “a priori” a viejas izquierdas o viejas derechas, muchos de cuyos simpatizantes podrían adoptarlas en bloque. Pero tampoco quedan absorbidas en ellas, porque sus perfiles son claramente disfuncionales con las antiguas visiones extremas. Tanto la explotación irracional de los recursos naturales (de las “derechas”) como el ejercicio autoritario del poder (de las “izquierdas”), tanto el insustancial reclamo “antiimperialista” (de las izquierdas) como la virtual disolución de los marcos nacionales (de las derechas). Desarrollo sustentable, democracia de consensos, normatización de la globalización, construcción de un piso de equidad para todos, sacralización de los derechos humanos y libertad de las personas por encima de cualquier “soberanía” o abstracción ideológica, son los nuevos ejes convocantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ese nuevo paradigma se afirma en los jóvenes y lo estará cada vez más, a medida que los años vayan diluyendo las visiones del siglo XX “bipolar”, los Estados guerreros, de las tecnologías mecánicas y las economías industriales energo-intensivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El escenario argentino post kirchnerista asumirá inexorablemente este nuevo perfil y se adecuará a él, como a todos los espíritus de época. Los debates sobre el botín de las finanzas públicas, que atravesaron las fuerzas políticas del siglo XX explicando su dinámica, se agotarán al compás del agotamiento de sus mecanismos de captación, frente a una sociedad crecientemente consciente y activa en defenderse de las expoliaciones. Malas noticias para las corporaciones y mafias de empresarios protegidos y sindicalistas corruptos, como para los dirigentes políticos especializados en la apropiación de los fondos públicos por mecanismos de mayor o menor sofisticación o de mayor o menor cinismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero también se hará intolerable la indiferencia por la suerte de los más vulnerables y del propio eco-entorno, la biodiversidad, la naturaleza y los recursos agotables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Quiénes esbozan hoy la imagen del país que viene, de la Argentina “post-K”? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En el escenario, claramente, quienes son capaces de articular acciones comunes en el Congreso. Lo hemos visto estos días en Diputados: Aguad trabajando con Solá, Carrió, Pinedo y hasta algunos socialistas y retro-progresistas que resienten ser usados de escudos argumentales por la corrupción kirchnerista. Aún mirándose de reojo y en ocasiones cediendo a los antiguos instintos –porque la historia reciente aún les pesa- están insinuando un cambio de estilo y un acercamiento a la Argentina futura. Su esfuerzo para frenar el autoritarismo y las chifladuras los acerca en el diálogo y eso será bueno para comprender sus argumentos recíprocos, entender sus visiones diferentes y preparar el terreno para el tiempo “post-K”. Ayuda, además, para tranquilizar a los ciudadanos con la imagen de que otra convivencia es posible, a pesar de las diferencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Curiosamente, la nota más importante es la que brilla por su ausencia: no serán más necesarios “liderazgos providenciales”. Es un escenario en el que la garantía es el pluralismo en sí mismo, más que el “carisma” del presidente de turno. Los hechos y la propia realidad, tozuda e inexorable, lograrán lo que la política no pudo lograr en estas últimas ocho décadas: reconstruir los grandes equilibrios constitucionales entre los ciudadanos y el Estado, la Nación y las provincias, y los tres poderes entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La antítesis del pueblerino autoritarismo kirchnerista no es la vuelta al caos del 2002, que a esta altura, sólo está en la cabeza de los propios K. Es el orden de una Argentina virtuosa, integrada al mundo, respetuosa de sus leyes, cuidadosa de su gente, tranquila sobre su rumbo, solidaria con los demás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo construirla será la agenda de los debates que vienen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-3524941428893704744?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/3524941428893704744/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=3524941428893704744' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/3524941428893704744'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/3524941428893704744'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/01/los-debates-que-vienen.html' title='Los debates que vienen'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-7087988212588592267</id><published>2010-01-25T17:24:00.000-08:00</published><updated>2010-01-25T17:25:13.315-08:00</updated><title type='text'>Generaciones del Bicentenario</title><content type='html'>Desde quienes llevamos a cuestas varias décadas de vida hasta los jóvenes que están comenzando a tratar de comprender su país, hemos escuchado reiteradamente la añoranza de los tiempos en los que el mundo necesitaba un granero que le diera alimentos y la Argentina lo tenía, las buenas épocas de la ocupación del territorio, la llegada de los inmigrantes y el gran salto de nuestro país desde ser poco más que un desierto despoblado, a uno de los de mayor crecimiento en el planeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y siempre el cuento terminaba con la década del 30, cuando el mundo comenzó a abastecerse solo, dejó de necesitarnos y nos obligó a la triste tarea de enfrentarnos cara a cara con nuestro destino. Ahí comenzó la decadencia... y nuestros altibajos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los números –descarnados- nos dicen que, en valores constantes, el ingreso por habitante de las primeras tres década del siglo XX es el mismo que el del primer lustro del siglo XXI. Sólo el feliz interregno de Frondizi abrió una esperanza de cambio a tono con la época, que por esos años puso de moda la industrialización como camino al bienestar. De cualquier forma, el espasmo duró poco, hasta 1966, con el derrocamiento a Illia producido por mandos militares antiperonistas coaligados con sindicalistas peronistas vestidos al efecto de saco y corbata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, en estas ocho décadas, el ingreso por habitante de los chilenos de multiplicó por dos, el de los brasileños por cuatro, el de los franceses y españoles por seis, el de los ingleses por siete, el de los australianos por ocho y el de los norteamericanos por doce. La riqueza de cada argentino promedio, que en la década del 20 equivalía al 75 por ciento de la que disfrutaban los habitantes de los los países más desarrollados del mundo, hoy apenas alcanza al 10 %.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por acá seguimos añorando –y citando en los discursos altisonantes de todo el abanico político- las buenas épocas de la Argentina exitosa, que creció sobre la base de su producción de alimentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un buen tiempo. Aunque a nuestra presidenta le quede la impresión –ya que sería atrevido decir “conocimiento”- de que la gente “se moría de hambre”, ninguna cifra de esos años llegó al grado de miseria que muestra nuestro país hoy, en pleno “reverdecer productivo”. Ni siquiera los conventillos más sórdidos de La Boca o Barracas llegaban a la degradación que muestran hoy las villas de los tiempos kirchneristas, totalmente olvidadas de toda preocupación del Estado (“inclusivo”, “popular”) por su seguridad, la educación de sus chicos, el cuidado de sus ancianos y las fuentes de ocupación para su población activa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la historia tiene sus vueltas. Después de pasar la locomotora del mundo por la industria bélica en los 50, por la producción automotriz en los 60, por los servicios en los 70 y 80 y últimamente por las tecnologías de la información a partir de los 90, nuevamente vuelve a ubicarse en el riel de los alimentos, abriendo de nuevo una posibilidad cerrada hace setenta años. Con un agregado: los alimentos de hoy ya no requieren trabajo embrutecedor, de sol a sol arrastrando el arado mancera en mañanas congelantes, o sobre rudimentarias cosechadoras tiradas a caballo bajo el sol abrasador. Hoy los alimentos son tecnología de vanguardia, biotecnología, maquinarias computarizadas, cultivos planificados hasta el detalle, cosechadoras conducidas a distancia con sistemas de posicionamiento global (GPS) y avanzadas técnicas de labranza para disminuir los riesgos del deterioro del suelo. Son pueblos dinámicos, agroindustria, laboratorios, ocupación del territorio, prosperidad. ¡Qué mejor noticia para la Argentina, la de saber que de nuevo puede subir en el tren de la historia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no. El Poder Ejecutivo y la mayoría parlamentaria que le es adicta ha resuelto que el país debe “desacoplarse”. Y decide soltar el vagón del tren que pasa por nuestra estación, eligiendo persistir en la triste mediocridad de la decadente grisitud. Acoplarse es atraer inversiones, fijar objetivos, levantar la mirada, generar confianza. Por nuestros pagos se las espanta, se trabaja por espasmos, con la mirada baja, destilando odio, escándalos políticos y esquizofrenias conspirativas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, el mundo no nos espera. Seguirá su marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por estos pagos, mediocres discursos impostados seguirán añorando la época del “granero del mundo”, invocando la mirada hacia el ayer, mientras los demás –no sólo desde lejos, apenas cruzando el río Uruguay, la Cordillera o el Iguazú- se suman con optimismo y pujanza a la traccionante economía global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay, por supuesto, compatriotas con la mirada límpida y vocación de pioneros. El campo nos ha dado una muestra y la solidaridad recogida en las ciudades nos alienta con millones de argentinos que quieren la posibilidad de labrarse una vida próspera, en paz, apoyada en su esfuerzo, tranquilos de cualquier robo vergonzoso como el que el oficialismo comete contra los productores apropiándose, sin aportar nada, de entre el 80 y el 100 % de su rentabilidad. Compatriotas que ven el mundo sin complejos y aceptan su desafío, se preparan y emprenden con decisión la lucha por la vida. En algún momento triunfarán, porque la historia está jugando a su favor. Pero no sólo en el campo: en las industrias culturales, castigadas por la ceguera sectaria de una ley mordaza; en el esfuerzo modernizador, castrado por otra ceguera del aislamiento tecnológico; en el esfuerzo inversor, castrado por la apropiación clientelista de los ahorros nacionales; en la vocación emprendedora, aplastada por la irracionalidad fiscal... y así hasta el infinito. Todo lo que toca, K lo destroza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el tiempo pasa y mientras tanto es importante mantener en un rinconcito del corazón la llama de la esperanza. Ningún mal es eterno. El kirchnerismo tampoco, aunque lo apañen aún mafias del conurbano, burocracias corruptas del sindicalismo y –cada vez menos- dirigentes peronistas. Ya comenzó su decadencia. En poco tiempo, será simplemente una pesadilla más del pasado, a la que todos querremos olvidar lo más rápido posible. Deberemos, sí, estar atentos a que su impronta populista, arcaica y corrupta no contamine hacia quienes vendrán, estén fuera o dentro del peronismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No estaremos más “desacoplados”. Nos volveremos a “acoplar” al mundo que está construyendo la ciudad del futuro con la más formidable revolución científica y técnica de la historia de la humanidad, apoyados en nuestros principios de siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ejes convocantes no nos resultarán extraños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente al desquicio institucional, “constituir la unión nacional”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a los enfrentamientos trasnochados impulsados por el kirchnerismo con gritos destemplados desde el atril diabólico, “consolidar la paz interior”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente al desmantelamiento de nuestra defensa invocando una historia falsaria, “proveer a la defensa común”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente a la grosera manipulación de la justicia, el Consejo de la Magistratura amañado y las presiones a los jueces, “afianzar la justicia”,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frente al desvergonzado clientelismo y la pobreza creciente y lascerante de más de diez millones de compatriotas, “promover el bienestar general”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y frente a las presiones a empresarios, políticos, periodistas, empleados, trabajadores, jueces y dirigentes sociales, “asegurar los beneficios de la libertad”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agregando que, en un momento en que el mundo parecen levantarse barreras que excluyen, seguimos manteniendo bien en alto la convocatoria de siempre, invitando a compartir nuestra aventura de futuro a “todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese esfuerzo estaremos la inmensa mayoría de los argentinos de las generaciones del bicentenario, conducidos por quien daba ser, pero unidos en el trabajo y la ilusión de un futuro posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como en 1810. Como en 1853.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya falta poco. No perdamos la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-7087988212588592267?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/7087988212588592267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=7087988212588592267' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7087988212588592267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/7087988212588592267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/01/generaciones-del-bicentenario.html' title='Generaciones del Bicentenario'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-6095113268444837547</id><published>2010-01-18T12:25:00.000-08:00</published><updated>2010-01-18T12:29:57.690-08:00</updated><title type='text'>Chile: el “ethos” deseado</title><content type='html'>El envidiable ejemplo de la democracia chilena –como, hace algunas semanas, el de la uruguaya- trae a la reflexión argentina, por contraste, la obsesión atávica con el que gran parte del “establishment” económico y político interno enfoca sus análisis y propuestas de comportamiento y políticas públicas, explicando la persistencia del estancamiento que nuestro país comenzó a sufrir hace ocho décadas y que, lamentablemente, no pareciera recibir aún los aportes de la nueva modernidad instalada en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Este atavismo tiene una indudable relación con el creciente abandono, iniciado justamente en 1930, de los tres grandes equilibrios constitucionales, entre los cuales el primero es el referido al ámbito de los ciudadanos frente al poder, de lo privado frente a lo público. Los constituyentes patentizaron en la “Primera parte” de la Constitución, la inicial, el desarrollo de los derechos de los ciudadanos, que aparecen apenas superado el Preámbulo y la definición sobre las formas de gobierno del nuevo Estado. Son esos derechos los que, sin embargo, en las prácticas políticas cotidianas ocupan la última prioridad subordinados a las tensiones originadas en la ruptura de los otros dos grandes equilibrios: entre la Nación y las provincias, y entre los tres poderes del Estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los derechos de los ciudadanos parecen ser los que menos cuentan. No figuran en la agenda política, ni en la judicial, ni en la legislativa, demasiado ocupadas por las grandes abstracciones que generan contradicciones cuya resolución, cualquiera fuere, ignorará sus vidas cotidianas. Ni las condiciones inhumanas de pobreza e inseguridad, ni la estabilidad para desarrollar iniciativas apoyadas en el propio esfuerzo, ni el bienestar básico otorgado por servicios públicos eficientes –entre los cuales, el del transporte es el más ausente-, ni la garantía de una educación de excelencia y una atención de salud digna, forman parte de los planes de acción de gran parte de las dirigencias, para las que las dicusiones que importan es quien maneja el dinero público que, al fin, termina funcionando como el botín de un ilícito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los debates del “escenario” se encienden con estos últimos temas, y hasta muestran hechos inesperados, como los de economistas de fuerzas aparentemente antagónicas con el oficialismo –a estar a sus discursos- ofreciendo alternativas más sutiles a las siempre grotescas propuestas kirchneristas para apropiarse de fondos que no son suyos –en estos días, las reservas que acumula el Banco Central como contrapartida de sus pesos fabricados y de las deudas que ha contraído para formar su “tesoro”-. Es necesario un esfuerzo de sofisticadas argumentaciones teóricas para encontrar diferencias de fondo –no ya de forma- entre el tosco “Fondo del Bicentenario” que se apropia de reservas “manu militari” y las sugerencias de destacados economistas para llegar al mismo fin emitiendo “LETES” de colocación forzosa, u obligando a los Bancos a prestarles para no “ahogarse en un vaso de agua”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En todo caso, el gran ausente es el objetivo estratégico para el país, que pareciera estar ausente de las principales fuerzas del escenario, las que siguen razonando alrededor de la simplificación de la consigna “nacional y popular” –que, como se ha dicho en otro momento, termina no siendo ni nacional ni popular-, o de similar simplificación “liberal” –que tampoco termina siendo liberal- para justificar cualquier cosa que parezca urgente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La modernización es incompatible con los hábitos políticos desarrollados en las décadas siguientes a 1930, que aún subsisten. La ocupación del territorio político-intelectual por parte del ala autoritaria y chauvinista del paradigma “nacional y popular” es una dificultad cierta en el impulso a un cambio que responda al nuevo paradigma de la modernidad, pero que choca con tradiciones fuertemente arraigadas. La dificultad se hace mayor si recordamos la vulnerabilidad de dicho paradigma a su cooptación por parte del populismo y de las fuerzas que hemos denominado “retro-progresistas”, adueñadas en el pensamiento dominante de la defensa discursiva de los “intereses populares” –a los que, a la postre, condena a la humillación clientelar, la pobreza y el estancamiento-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El debate se da en el propio seno de las fuerzas políticas. Dentro del radicalismo, partido de la modernidad con sentido popular por antonomasia, el choque entre los “modelos” es permanente, aunque larvado. Sus distritos internos con arraigo en las zonas productoras modernas del interior evitan el añejo ideologismo que bordea la afinidad con el populismo, propio de los dirigentes del conurbano bonaerense favorecido por el modelo industrialista cerrado impulsado a partir de 1930 y convertido en ideología oficial partidaria desde hace varias décadas. El debate, sin embargo, no es nítido sino que está atravesado por diferentes lealtades personales, épicas regionales, relatos ideológicos y preconceptos gestados durante años que conforman una cultura interna compleja, contradictoria y rica en matices con imbricaciones cruzadas que, sin embargo, al momento de las definiciones, termina decantando por la visión “oficial” aunque esto la acerque a los rivales políticos de la superficie o la coyuntura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el peronismo ocurre un fenómeno similar, expresándose en la tradicional pugna entre “los gobernadores” por un lado y los dirigentes del conurbano y el aparato gremial por el otro. Los primeros, demandados por sus bases agropecuarias y su necesidad de gestión, deben sufrir la acción depredadora de sus compañeros bonaerenses, donde radica la principal base política de esa fuerza, alimentada por los recursos extraídos del interior, lo que configura incesantes conflictos internos crudamente aprovechados por dirigentes inescrupulosos, como el ex presidente Kirchner.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desarrollo del país armónico y territorialmente equilibrado es incompatible con la captación discrecional de los excedentes agropecuarios para generar clientelismo populista en el conurbano, ya que esa captación les impide el desarrollo industrial y de servicios en las zonas productoras desatando el círculo vicioso de la migración interna y la presión por mayores excedentes para alimentar las ingentes necesidades de una población marginada que puebla el conurbano de la capital y de las principales ciudades del país. La retroalimentación de un circuito de funcionamiento económico desfasado del desarrollo global encuentra sus límites inexorables en la asfixiada productividad de los sectores dinámicos y modernos de la economía, traduciéndose en la sistemática pérdida de posiciones del país “vis à vis” con el entorno regional y el mundo. Esta deformación es el resultado de la ruptura del segundo gran equilibrio constitucional (Nación-provincias) en favor del estado nacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, podría sostenerse que las divisas del Central –que crecieron por el superávit comercial, generado centralmente por el esfuerzo agropecuario- deben destinarse a diferentes finalidades presupuestarias. Lo que no puede ocultarse detrás de las filigranas académicas es que en última instancia se trata de otra gigantesca apropiación de recursos ajenos al margen de los equilibrios constitucionales, que se sustraen de la productividad de la economía “moderna” y se pretenden aplicar al financiamiento de un esquema social ultramontano y ciertamente improductivo. Y que su consecuencia inexorable es el empobrecimiento del país cuya expresión más cruda es la pérdida de valor de la moneda nacional, que por medidas como ésta ha perdido en medio siglo nada menos que dieciséis ceros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el crecimiento es también incompatible con la indiferencia hacia la situación social de más de un tercio de la población, la mayoría de la cuál vive en el conurbano y es la “carne de cañón” del clientelismo, del que son rehenes. Esos compatriotas, excluidos de la sociedad formal, sin servicios ni políticas públicas, sin seguridad, educación, salud ni posibilidades de inserción económica estable, son el resultado del fracaso de ocho décadas de estancamiento y decadencia, tanto como de la destrucción institucional que los ha marginado de incidir en el poder real. Sus sectores más lúcidos libran una lucha desigual para no caer en las redes clientelistas del oficialismo y encontrar caminos de superación sin renunciar a su autonomía y su dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una propuesta política virtuosa debe abarcar las dos demandas: recuperar la capacidad de crecimiento y construir una sociedad social y geográficamente  integrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Contra lo que pudiera suponerse de una lectura lineal y a pesar de lo expresado más arriba sobre el populismo, el peronismo no es entonces el “enemigo a vencer” para encarrilar el país. Políticamente, tanto el radicalismo como el peronismo eluden su caracterización como partidos “ideológicos”, sino más bien como valiosos instrumentos de integración social, que es justamente una de las urgencias más fuertes del nuevo ciclo. Pero han demostrado ser vulnerables al verdadero enemigo de la Argentina exitosa, que es el populismo, entendido como la reproducción atávica de relaciones de poder clientelizadas, vaciadas de contenido reflexivo, que anulan la potencialidad y la libertad de las personas y para el que la creciente autonomía de los ciudadanos, propia de los tiempos que corren, es un peligro vital.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La concepción autoritaria del ejercicio del poder olvidando a los ciudadanos y la mediatización de las normas convertidas en simples mecanismos opcionales para el ejercicio de la discrecionalidad oficial deben ser reemplazadas por un nuevo ethos político, más acorde no ya con las demandas de la segunda modernidad que integran la agenda del mundo y de la región, sino de las más básicas de la primera modernidad con que, hace doscientos años, comenzó la marcha del país: el estado de derecho, la igualdad ante la ley, la separación de poderes, la independencia de la justicia y la consideración de los ciudadanos, de las personas, como último e irreemplazables sostenes y justificación de todo el andamiaje político. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese cambio de “ethos” político que hemos reclamado desde esta columna tantas veces es la llave de oro. Sin ella, todo avance será muy difícil. Con ella, con la capacidad de generar consensos estratégicos beneficiosos para los ciudadanos –y evitando cuidadosamente los acuerdos o complicidades para repartir el botín-, los caminos del futuro se abren mostrando un escenario tan portentoso como el que está protagonizando el mundo y nuestra propia región con los ejemplos de Brasil, Uruguay y el envidiable proceso democrático chileno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-6095113268444837547?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/6095113268444837547/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=6095113268444837547' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/6095113268444837547'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/6095113268444837547'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/01/chile-el-ethos-deseado.html' title='Chile: el “ethos” deseado'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-5475862016646578628</id><published>2010-01-13T18:49:00.001-08:00</published><updated>2010-01-13T18:49:54.259-08:00</updated><title type='text'>Desvaríos</title><content type='html'>Hay algo peor que una presidenta denunciando un complot, y es que a esa presidenta nadie la tome en serio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El desafío que tiene frente a sí la oposición es gigante, ya que se trata de encontrar una salida a la maraña de dislates legales y administrativos producidos por la gestión kirchnerista, disimulando con extrema caballerosidad la sucesión de desvaríos emanados de los discursos presidenciales. Difícilmente se encuentre una presentación que no esté plagada de contradicciones intrínsecas, curiosas interpretaciones históricas, falseamiento de hechos, agravios desbordados y ataques espasmódicos a poco menos que el resto del mundo, con los que intenta cubrir lo que todos los argentinos, aún los menos instruidos, consideran un hecho: su incapacidad para gobernar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esa presidenta está ahí, con el peligro que significa, pero como ocurriera tantas veces en la historia, desde el Sultán turco Mustafá (1618) hasta el rey inglés Jorge III (1788), los países siguen su marcha y son quienes permanecen cuerdos quienes deben extremar su cuidado para sostenerlo, hasta que llegue el momento del cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La lista de responsables de la situación argentina en la imaginación presidental, a esta altura, es tan amplia como protagonistas existen. Se salva el Papa –por ahora-, pero no la Iglesia. Ni los diarios nacionales, cuya influencia pareciera ser tan amplia como para influir en las decisiones del Juez neoyorquino Griesa –sumado al plan “destituyente”- y de la justicia argentina, agregada “in totum” al presunto plan antinacional. También el Vicepresidente Cobos, el Presidente del Banco Central Redrado, los políticos opositores radicales, el abuelito de Pinedo –no confundir con el abuelito de Kirchner...-, los peronistas que no quieren sumarse a la patota, la izquierda que no comprende que hay que pagar la deuda externa –como Pino Solana-, la “derecha neoliberal”, los fondos buitres, los economistas profesionales ... y quizás ella misma, cuya posición defendiendo el derecho del Congreso a autoconvocarse, en el año 2001, siendo Senadora, se recordó en estos días. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Todos tienen la culpa, menos su propia torpeza e incapacidad. La de ella, y la de sus ministros, firmando en acuerdo general un DNU inconstitucional que no sólo pretendió tomar ilegalmente la medida de remover al presidente del BCRA autónomo, sino que dejó las reservas internacionales del país en una situación de extrema vulnerabilidad, al considerarlas torpemente, en un instrumento público oficial como lo es un Decreto, propiedad del Estado –y por lo tanto, embargables por sus acreedores-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La Argentina está siendo puesta a prueba por el destino. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ante la patética imagen de una presidenta que evidentemente no está en sus cabales, sostenida por una dirigencia peronista-oficialista que no atina a reaccionar para poner los límites, debe ser la oposición la que busque soluciones, con el valioso aporte de los dirigentes peronistas preocupados sinceramente por el país más que por la suerte de un gobierno convertido ya en un grupo de salteadores, comandado por dos personas de las que cabe legítimamente dudar de su sano juicio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La trabajosa tarea de atenuar los daños y sostener el país hasta que sea el momento institucional de cambiar de timón es un desafío que, si es atravesado con éxito, puede ser la puerta de entrada al renacimiento argentino y su ingreso a un ciclo virtuoso como que el que tuvimos en tiempos del primer centenario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-5475862016646578628?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/5475862016646578628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=5475862016646578628' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5475862016646578628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5475862016646578628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/01/desvarios.html' title='Desvaríos'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-5889957072584898686</id><published>2010-01-11T16:22:00.003-08:00</published><updated>2010-01-13T18:53:18.768-08:00</updated><title type='text'>",,,mi Vicepresidente..." y la templanza de la oposición</title><content type='html'>La curiosa utilización del posesivo –propia del lenguaje militar- con que la presidenta de la Nación se refirió al Ingeniero Cobos durante su discurso en el Banco de la Nación es tal vez la indiscreta evidencia de la forma en que la primer funcionaria concibe el funcionamiento del Estado republicano: una conjunción de dos afirmaciones que la leyenda ha convertido en símbolos del poder absolutista: “L’Etat c’est moi” –Luis XIV- y “Après moi, le déluge” –Luis XV-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero en esta Argentina que cumple doscientos años, el Jefe del Estado no es el Estado y después de él no viene el diluvio. Quien desempeña la función presidencial es no menos, pero tampoco más, que el responsable de una de las tres ramas de un Estado que la propia Constitución define, además, como representativo y federal, es decir, con una soberanía nacional distribuida entre la Nación y las provincias, y ejercida por tres poderes cuyo funcionamiento está reglado, cual un mecanismo de relojería, en la Carta Magna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Julio Cobos no es el Vicepresidente de la presidenta, sino de la República. Como tal, su función debe responder a las leyes que la reglamentan y hasta el momento nada ha podido decirse sobre su desempeño. En todo caso, la crítica política que puede conllevar el ejercicio de su Presidencia del Senado –que, mientras no le toque la otra función, que es reemplazar a la Presidenta en caso de incapacidad, muerte o destitución- se desplaza, como cualquier acción humana, en terrenos opinables. Ninguna ley del Estado ha sido violada en su desempeño. Nadie ha podido imputarle una sola falta institucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No puede decirse lo mismo de la presidenta, que no sólo concibe como “suyo” al vicepresidente, sino al propio Poder Judicial, objeto en estos días de sucesivas diatribas por funcionarios de su administración comenzando por el propio Jefe de Gabinete de Ministros, que se ha atrevido nada menos que a presionar sobre una Jueza y denostarla públicamente por no decidir conforme los íntimos deseos –en este caso, patentemente ilegales- de su superior jerárquica. Superior jerárquica que en lugar de expulsarlo de inmediato por su comportamiento antirepublicano, lo respalda expresamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La oposición, en otros tiempos, hubiera reaccionado frente a estos escándalos simbólicos y materiales con similares epítetos viscerales. Sin embargo, para sorpresa –agradable- de la enorme opinión pública argentina su actitud está demostrando una templaza que desde esta columna no hemos dudado en calificar de ateniense. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El radicalismo, principal partido de opción al oficialismo gobernante, hasta llegado hasta sugerir alternativas de gestión para sortear el gigantesco bache fiscal provocado por los dislates kirchneristas, y desde Federico Pinedo –en el PRO- hasta Fernando Pino Solanas –en la izquierda democrática- se ha destacado la firmeza en la defensa institucional y republicana mostrando que, aún en la discrepancia, existe un consenso cada vez más sólido en la necesidad de recuperar las instituciones para poder procesar, en su juego armónico, las diferentes visiones sobre los problemas que debe enfrentar el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Vicepresidente, por su parte, muestra frente a los insultos de matones del ex presidente e integrantes de grupo político una conducta que lo enatece, respondiendo con la altura, seriedad y madurez propias de la responsabilidad institucional que inviste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No son la “oposición de Cristina”. Son funcionarios, diputados y senadores, son partidos políticos que representan a ciudadanos que no necesitan un Rey o una Reina porque los han reemplazado por su creencia que lo que une la diversidad del país es el respeto a sus normas y no la subordinación posesiva al monarca de turno. Son, en todo caso, también ciudadanos cuya obligación es servir al país, a sus “con-ciudadanos”, que les han delegado poderes y facultades pefectamente delimitados en la Constitución y las leyes, no para agrandar sus patrimonios o recrear a “los mandones” de antes de la Revolución de Mayo, sino para gestionar los problemas comunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decíamos en una nota anterior que la Argentina republicana, federal y democrática brotó al calor de las luchas de la emancipación. No fue nuestra revolución una transformación interna de la monarquía, como la mayoría de los países europeos que apelaron a la democratización de la realeza y buscaron la democracia conservando el reaseguro de la función regia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo nuestro fue una búsqueda dolorosa, trabajosa, tenaz, porque era necesario construir un país mientras, a la vez, se pensaba la forma de gobernarlo. Nos costó varias décadas, hasta que pudimos escribirla en un contrato, cada una de cuyas cláusulas respondió a un temor conjurado, a un sueño definido, a un derecho resguardado. Y establecimos los tres grandes equilibrios, cuya pérdida nos ha llevado hasta esta degradación que nos duele. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El equilibrio entre la sociedad y el Estado –o entre las personas y el poder-, en primer término. El equilibrio entre la Nación y las provincias, en segundo término. Y el equilibrio entre los tres poderes del Estado, por último. Los argentinos que nos precedieron decidieron dejar de ser “súbditos de Su Majestad” para ser ciudadanos. Decidieron organizar su convivencia conservando celosamente sus poderes locales conviviendo con el nacional. Y optaron por un poder nacional republicano, distribuido en tres grandes órganos de gobierno virtuosamente articulados –y recíprocamente controlados- para evitar los desbordes autoritarios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese equilibrio es incompatible con los posesivos, pero por la contraria, no funciona sin patriotismo, porque el patriotismo es lo que reemplaza la subordinación al monarca y le da unidad al esfuerzo común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oposición, con su templanza, muestra que está retomando la senda de los próceres. Sería muy bueno que el gobierno, al que tanto le cuesta imaginar que el país no es sólo su opinión sino la suma plural de –respetables- visiones diferentes se sumara a este gran cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-5889957072584898686?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/5889957072584898686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=5889957072584898686' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5889957072584898686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/5889957072584898686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/01/ano-del-bicentenario_11.html' title='&quot;,,,mi Vicepresidente...&quot; y la templanza de la oposición'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-4148771932017998650</id><published>2010-01-11T16:22:00.001-08:00</published><updated>2010-01-11T16:22:26.107-08:00</updated><title type='text'>Año del Bicentenario</title><content type='html'>Nuestra patria comienza en estos días a transitar ya su tercer centuria, y es oportuno aprovechar el aniversario para la tradicional revista y reflexión sobre lo andado y el rumbo que viene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos doscientos años hemos sufrido momentos gloriosos y agónicas coyunturas de decadencia y enfrentamiento. Los turbulentos días iniciales adelantaban algo de esta historia, por la desmesura de la empresa que se fue configurando luego de su impulso autonómico inicial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese pequeño poblado de 40.000 habitantes que era entonces Buenos Aires –contando su campaña- no sólo barrió con las estructuras coloniales, la sociedad estratificada y jerárquica, la dependencia externa y los “mandones”, sino que organizó Ejércitos que difundieron por el Continente su voz libertaria, con la causa republicana rápidamente abrazada por todo el pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa ciudad de 40.000 habitantes, el 20 % de su población (alrededor de ocho mil personas) formaban parte de una fuerza armada, prioritariamente miliciana. Para tener una idea cabal de lo que significaba, es pertinente imaginar que el 20 % de la población del núcleo urbano de la Capital y aledaños en la actualidad, de alrededor de 13.000.000 de habitantes, significaría que Dos millones seiscientas mil personas formaran parte de un cuerpo militarizado, en la mayoría de los casos eligiendo sus propios Jefes. No fue, entonces, un capricho de un grupo de intelectuales. La Revolución fue, efectivamente y a pesar de la conflictiva densidad de los hechos en los que se expresó, la decisión de un pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese pueblo no tenía absoluta precisión en sus metas. Sí sabía que pretendía autogobierno, que no toleraba más los privilegios por lugar de nacimiento, que sentía que todos eran iguales ante la ley y aún que los integrantes de la “plebe” debían ser respetados. En pocos años la Asamblea de 1813, el Congreso de Tucumán, la Ley electoral de Rivadavia, pero principalmente la práctica política de la primer década revolucionaria fueron marcando a fuego lo que serían los principios sobre los que se asentaría la construcción del nuevo país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos principios se trasladarían a las provincias, y serían llevados a Chile y el Perú. Terminadas las últimas dudas sobre el sistema político luego de la declaración de la Independencia, en 1816, jamás hubo dudas de la vocación republicana de esa construcción. República federal, significando la soberanía de los ciudadanos, la división de poderes, la autonomía de los gobiernos locales, la independencia de la justicia, la igualdad ante la ley.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A doscientos años del comienzo de la marcha, esos principios siguen siendo aún una lucha inacabada. Sin embargo, la aproximación a la agenda del siglo XXI los necesita vigentes, más que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo de aquellos tiempos sólo mostraba una sociedad más adelantada que la nuestra: la norteamericana. En Asia regían las teocracias autoritarias, y en Europa la restauración monárquica había ya derrotado las aventuras democráticas. Entre nosotros, las tensiones del parto, que demorarían cuatro décadas hasta expresar en un papel jurado las normas precisas de convivencia, no alterarían sin embargo la convicción en los principios básicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo de hoy no discute ya la vigencia de aquellos ejes sobre los que organizar la convivencia. Curiosamente, es por nuestros pagos que aparecen nubarrones de restauración, que en todo caso convocan a renovar la lucha bicentenaria frente a las visiones de castas, indigenismos pre-feudales, autoritarismos personalistas, anomia y negación de la ley, que son simplemente circunstancias del cambio de época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo que viene ofrece nuevos peligros, como el calentamiento global, la violencia cotidiana, las redes delictivas, el lavado de dinero, las mafias internacionales, el terrorismo fundamentalista, la nueva polarización social. Pero a la vez, muestra avances portentosos en la historia humana, como haber sacado de la pobreza a miles de millones de personas, haber puesto en cadena el sistema productivo, protagonizando un salto económico como el que jamás ha tenido la humanidad en su historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre esos marcos, debemos pensar lo que haremos en las décadas que vienen. Y para hacerlo, las viejas divisas y las épicas de los tiempos viejos no agregarán más que un difuso telón de fondo. Hoy es necesario un nuevo “ethos” político, una conducta en la que los gritos destemplados sean reemplazados por un debate creador, participativo e inclusivo. “Dialogando más, los argentinos”, como dijera el mandato postrero del primer presidente de la democracia recuperada, el inolvidable Raúl Alfonsín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los escandalosos episodios de estos días, donde la vocación de saqueo no tiene límites y el poder se asemeja a una vulgar banda de salteadores, es más necesario que nunca recordar las causas que dieron origen a "una nueva y gloriosa Nación". Honrar nuestra historia es traer a nuestro presente la lucha por la organización del país como un estado de derecho, el tesonero esfuerzo por lograr que la ley sea más que la voluntad de cualquier gobierno y de cualquier individuo, los duros enfrentamientos que llevaron a la construcción de los grandes equilibrios constitucionales y el trabajoso esfuerzo para terminar el siglo XX y comenzar el XXI con una democracia respetada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovechemos, pues, esta fecha simbólica, para pensar en el país que queremos. Y luego que nos pongamos de acuerdo, simplemente, hagámoslo, cooperando todos, como en 1810, para terminar con el autoritarismo y el "mandonaje" enfrentando los verdaderos problemas que los argentinos sentimos como los más urgentes e importantes: la exclusión social, la pobreza, el estancamiento, la inseguridad jurídica, personal y económica, y esa decadencia que nos acompaña desde hace décadas recordándonos la inutilidad de los enfrentamientos entre nosotros y los resultados a que nos conduce la impotencia para generar acuerdos estables y estratégicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-4148771932017998650?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/4148771932017998650/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=4148771932017998650' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4148771932017998650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/4148771932017998650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/01/ano-del-bicentenario.html' title='Año del Bicentenario'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-78435852918671308</id><published>2010-01-11T16:17:00.001-08:00</published><updated>2010-01-11T16:18:17.021-08:00</updated><title type='text'>“...mi Vicepresidente...” y la templanza de la oposición</title><content type='html'>La curiosa utilización del posesivo –propia del lenguaje militar- con que la presidenta de la Nación se refirió al Ingeniero Cobos durante su discurso en el Banco de la Nación es tal vez la indiscreta evidencia de la forma en que la primer funcionaria concibe el funcionamiento del Estado republicano: una conjunción de dos afirmaciones que la leyenda ha convertido en símbolos del poder absolutista: “L’Etat c’est moi” –Luis XIV- y “Après moi, le déluge” –Luis XV-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero en esta Argentina que cumple doscientos años, el Jefe del Estado no es el Estado y después de él no viene el diluvio. Quien desempeña la función presidencial es no menos, pero tampoco más, que el responsable de una de las tres ramas de un Estado que la propia Constitución define, además, como representativo y federal, es decir, con una soberanía nacional distribuida entre la Nación y las provincias, y ejercida por tres poderes cuyo funcionamiento está reglado, cual un mecanismo de relojería, en la Carta Magna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Julio Cobos no es el Vicepresidente de la presidenta, sino de la República. Como tal, su función debe responder a las leyes que la reglamentan y hasta el momento nada ha podido decirse sobre su desempeño. En todo caso, la crítica política que puede conllevar el ejercicio de su Presidencia del Senado –que, mientras no le toque la otra función, que es reemplazar a la Presidenta en caso de incapacidad, muerte o destitución- se desplaza, como cualquier acción humana, en terrenos opinables. Ninguna ley del Estado ha sido violada en su desempeño. Nadie ha podido imputarle una sola falta institucional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No puede decirse lo mismo de la presidenta, que no sólo concibe como “suyo” al vicepresidente, sino al propio Poder Judicial, objeto en estos días de sucesivas diatribas por funcionarios de su administración comenzando por el propio Jefe de Gabinete de Ministros, que se ha atrevido nada menos que a presionar sobre una Jueza y denostarla públicamente por no decidir conforme los íntimos deseos –en este caso, patentemente ilegales- de su superior jerárquica. Superior jerárquica que en lugar de expulsarlo de inmediato por su comportamiento antirepublicano, lo respalda expresamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La oposición, en otros tiempos, hubiera reaccionado frente a estos escándalos simbólicos y materiales con similares epítetos viscerales. Sin embargo, para sorpresa –agradable- de la enorme opinión pública argentina su actitud está demostrando una templaza que desde esta columna no hemos dudado en calificar de ateniense. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El radicalismo, principal partido de opción al oficialismo gobernante, hasta llegado hasta sugerir alternativas de gestión para sortear el gigantesco bache fiscal provocado por los dislates kirchneristas, y desde Federico Pinedo –en el PRO- hasta Fernando Pino Solanas –en la izquierda democrática- se ha destacado la firmeza en la defensa institucional y republicana mostrando que, aún en la discrepancia, existe un consenso cada vez más sólido en la necesidad de recuperar las instituciones para poder procesar, en su juego armónico, las diferentes visiones sobre los problemas que debe enfrentar el país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Vicepresidente, por su parte, muestra frente a los insultos de matones del ex presidente e integrantes de grupo político una conducta que lo enatece, respondiendo con la altura, seriedad y madurez propias de la responsabilidad institucional que inviste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No son la “oposición de Cristina”. Son funcionarios, diputados y senadores, son partidos políticos que representan a ciudadanos que no necesitan un Rey o una Reina porque los han reemplazado por su creencia que lo que une la diversidad del país es el respeto a sus normas y no la subordinación posesiva al monarca de turno. Son, en todo caso, también ciudadanos cuya obligación es servir al país, a sus “con-ciudadanos”, que les han delegado poderes y facultades pefectamente delimitados en la Constitución y las leyes, no para agrandar sus patrimonios o recrear a “los mandones” de antes de la Revolución de Mayo, sino para gestionar los problemas comunes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decíamos en una nota anterior que la Argentina republicana, federal y democrática brotó al calor de las luchas de la emancipación. No fue nuestra revolución una transformación interna de la monarquía, como la mayoría de los países europeos que apelaron a la democratización de la realeza y buscaron la democracia conservando el reaseguro de la función regia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo nuestro fue una búsqueda dolorosa, trabajosa, tenaz, porque era necesario construir un país mientras, a la vez, se pensaba la forma de gobernarlo. Nos costó varias décadas, hasta que pudimos escribirla en un contrato, cada una de cuyas cláusulas respondió a un temor conjurado, a un sueño definido, a un derecho resguardado. Y establecimos los tres grandes equilibrios, cuya pérdida nos ha llevado hasta esta degradación que nos duele. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El equilibrio entre la sociedad y el Estado –o entre las personas y el poder-, en primer término. El equilibrio entre la Nación y las provincias, en segundo término. Y el equilibrio entre los tres poderes del Estado, por último. Los argentinos que nos precedieron decidieron dejar de ser “súbditos de Su Majestad” para ser ciudadanos. Decidieron organizar su convivencia conservando celosamente sus poderes locales conviviendo con el nacional. Y optaron por un poder nacional republicano, distribuido en tres grandes órganos de gobierno virtuosamente articulados –y recíprocamente controlados- para evitar los desbordes autoritarios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese equilibrio es incompatible con los posesivos, pero por la contraria, no funciona sin patriotismo, porque el patriotismo es lo que reemplaza la subordinación al monarca y le da unidad al esfuerzo común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oposición, con su templanza, muestra que está retomando la senda de los próceres. Sería muy bueno que el gobierno, al que tanto le cuesta imaginar que el país no es sólo su opinión sino la suma plural de –respetables- visiones diferentes se sumara a este gran cambio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-78435852918671308?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/78435852918671308/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=78435852918671308' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/78435852918671308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/78435852918671308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2010/01/mi-vicepresidente-y-la-templanza-de-la.html' title='“...mi Vicepresidente...” y la templanza de la oposición'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-2649645290919232051</id><published>2009-12-26T04:10:00.000-08:00</published><updated>2009-12-26T04:11:07.548-08:00</updated><title type='text'>Consumiendo el capital...</title><content type='html'>La “orden” de Kirchner de “crecer al 7 %” mediante la voluntarista decisión de “forzar la demanda” es curiosa. Tanto como lo fue su descalificación al –entonces- ministro de Economía Martín Lousteau por intentar reducir el recalentamiento de aquellos tiempos, en que los números  parecían indicar un crecimiento del 7 u 8 por ciento sobre bases endebles, para darle sustentabilidad en el tiempo.&lt;br /&gt; “No me van a enfriar la economía”, sostenía entonces el (¿ex?) presidente, aprovechado para cuestionar la propuesta económica de Elisa Carrió y del propio Lavagna, quienes sostenían con seriedad que la buena política consistía en un crecimiento sostenido en una tasa del 5 % que atendiera no sólo el consumo sino la inversión, el control de la deuda, la responsabilidad fiscal y la previsión anticíclica.&lt;br /&gt; Los rudimentos económicos del presidente de entonces prefirieron “redistribuir el ingreso” confiscando fondos productivos –retenciones-, ahorros –previsionales y reservas- y creando nueva deuda –bonos públicos obligatorios- para sostener el jolgorio de vivir más allá de lo que la economía lo permitía –festival de subsidios-.&lt;br /&gt; El resultado es que el país está más pobre. El mejor indicador es el valor de nuestra moneda. Mientras en el entorno regional las divisas de nuestros vecinos se valorizan frente al dólar –debido al crecimiento de su productividad interna y a la caída de valor de la moneda norteamericana-, sus reservas crecen, su deuda disminuye y su salario promedio se incrementa, en nuestra Argentina el peso vale cada vez menos cayendo no sólo frente a las principales monedas sino incluso frente al desvencijado dólar, se siguen confiscando reservas públicas en el Central, se siguen liquidando ahorros depositados previsionales de la ANSES, se apropian recursos públicos provinciales y se incrementa la deuda pública global. &lt;br /&gt;Las provincias, como consecuencia de esta orgía de dilapidación de fondos públicos, tienen una deuda que asciende ya a casi Cien mil millones de pesos, siendo las instancias públicas que prestan los servicios más trascendentes para el ciudadano: la seguridad, la justicia, la educación y la salud. Una crisis que se exprese por este flanco sería claramente sistémica. La ANSES, por su parte, tiene la mayor parte de sus “ahorros” calzados con títulos públicos de imposible recuperación, lo que preanuncia para los próximos tiempos también jubilados más pobres aún que sus raídos y expoliados ingresos actuales.&lt;br /&gt;Como no se puede gastar lo que no se tiene, la instrucción de Néstor Kirchner se financiará con lo único que le queda: inflación. Ha comenzado con la disposición de reservas del Central, que aunque se diga que son para "pagar bonos", como el dinero es fungible, en realidad sólo implica liberar al Estado del pago de la deuda -que debía hacer con recursos propios- y destinar dinero a alinear gobernadores e Intendentes, construir clientelismo y seguir fogoneando la corrupción.&lt;br /&gt;El período kircherista ha sido altamente ineficiente desde la técnica de la gestión, y profundamente reaccionario desde el contenido de sus políticas. Desaprovechó un ciclo de auge excepcional por las condiciones externas para arraigar en la población la sensación de que el país crecía, cuando en realidad estaba dilapidando recursos para mantener la sensación de una falsa riqueza, engañosa y sin sustentabilidad. Cuando ese auge disminuyó, nos encontramos sin rutas, sin puertos, sin aeropuertos, sin energía, sin gas, sin petróleo... con la infraestructura pública cayéndose de a pedazos, trenes y ómnibus destartalados y contaminantes y aviones que son una bomba de tiempo. Y un plantel de “nuevos empresarios”, formados, como el propio patrimonio presidencial, en base a la inescrupulosa gestión de dineros públicos.&lt;br /&gt;Un hecho queda claro: liquidar los ahorros o endeudarse para vivir por encima de lo que permiten los ingresos no es progresar. Es consumir el capital. Es ignorar el futuro. Es bastardear la política. Es burlarse de los ciudadanos. Es empobrecerse.&lt;br /&gt;Tanto como lo es, en lo estratégico, la decadencia educativa, la instalación en la Argentina de los cárteles criminales del tráfico de estupefacientes y personas, la complicidad con el delito y la mega corrupción y el abandono del estado de derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-2649645290919232051?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/2649645290919232051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=2649645290919232051' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2649645290919232051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/2649645290919232051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2009/12/consumiendo-el-capital.html' title='Consumiendo el capital...'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-1007213615684963786</id><published>2009-12-23T03:35:00.001-08:00</published><updated>2009-12-23T03:35:58.060-08:00</updated><title type='text'>Estupefactos</title><content type='html'>Si por algo será recordado el período kirchnerista en la historia nacional, además de por su vocación destructora de la sociedad política, será sin dudas por su capacidad para presentar diariamente hechos que dejan estupefactos a quien desee observar el escenario con alguna vocación crítica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La decisión de Aníbal Fernández, Jefe de Gabinete de Ministros, de autoatribuirse el carácter de última instancia para decidir sobre la inconstitucionalidad de una norma está entre esos hechos. El sobreseimiento dictado por el Juez Oyarbide de la causa por presunto enriquecimiento ilícito del matrimonio presidencial, es otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si algunas superan toda capacidad de asombro de los ciudadanos, son las revelaciones que están saliendo a la luz en el caso del triple crímen de General Rodríguez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La investigación es lenta, pero avanza. Y lo conocido ayer, con la detención de los autores materiales del horrendo hecho, establece un vínculo entre la mafia de medicamentos –que ya llevó a prisión a Juan José Zanola y puede alcanzar a muchos “sindicalistas” más- y con el lavado de dinero en la campaña presidencial de Cristina Kirchner. El vínculo es Matías Lanatta, conocido por sus vinculaciones políticas con... el Sr. Jefe del Gabinete de Ministros, gestor oficioso de autorizaciones para portación de armas en el RENAR y ex funcionario de Aníbal Fernández en su paso por el gabinete de la Provincia de Buenos Aires, durante la gestión de Carlos Ruckauf.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sebastián Forza, uno de los asesinados, había mantenido una conversación días antes de su asesinato con el periodista de investigación Christian Sanz. En ella, había confesado su vinculación con la red de comercialización de medicamentos falsificados, y la mecánica de lavado de dinero utilizado para aportar a la campaña presidencial de Cristina Kirchner, relacionada con esa red. Aún se puede consultar hoy ese reportaje en la página del blog “Tribuna de Periodistas” (http://www.periodicotribuna.com.ar/5851-la-ultima-y-unica-entrevista-de-sebastian-forza.html).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Ministro Fernández no puede continuar al frente de la Administración Nacional. Si recordamos el maremagnum generado por la designación de Ciro James en el personal del Ministerio de Educación de la Ciudad, fruto de una evidente e impiadosa operación de inteligencia para atacar el gobierno de Mauricio Macri –cuya renuncia el funcionario nacional llegó a pedir por radio y televisión-, y comparamos ese caso con el actual, parece el cuento de Blancanieves por su inocencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Jefe de Gabinete, en cualquier país organizado, debería haber renunciado o sido cesanteado en el acto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahí está. Es otro hecho que deja a los argentinos estupefactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-1007213615684963786?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/1007213615684963786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=1007213615684963786' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1007213615684963786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/1007213615684963786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2009/12/estupefactos.html' title='Estupefactos'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-8741433528979986055</id><published>2009-12-23T03:29:00.000-08:00</published><updated>2009-12-23T03:41:13.776-08:00</updated><title type='text'>"Inusitada..."</title><content type='html'>"En mi país, un pequeño ahorrista de 16 mil dólares que los coloca en un pool de siembra obtiene una renta en 6 meses del 30 por ciento en dólares, una renta inusitada en el mundo actual", decía Cristina Fernández de Kirchner en Roma, el 3 de Junio de 2008, en oportunidad de asistir a la Cumbre de la FAO. Con esta afirmación pretendía justificar, en tono justiciero, su intento de aplicar las retenciones confisctorias al sector agrario. La información puede observarse en la edición “online” de Clarín al día siguiente en http://www.clarin.com/diario/2008/06/04/elpais/p-00601.htm. Es de suponer que los demás presidentes se habrían sorprendido de la denuncia de su colega argentina.&lt;br /&gt; Esos mismos presidentes, al leer en estos días la noticia llegada desde ese lejano país –que es el nuestro-, se habrían sorprendido aún más, al observar que la funcionaria que realizara esta indignada denuncia habría obtenido una renta en su patrimonio personal del 158 % en un año, y que según la justicia argentina, ese incremento es legal...&lt;br /&gt; Empresarios de todo el mundo seguramente estarán sorprendidos, buscando la forma de invertir en el mismo rubro para obtener una rentabilidad similar. Las Embajadas y Consulados debieran preparar sus carpetas y folletos, para aprovechar la extraordinaria situación comunicacional que genera esta publicidad sobre la potencialidad de una economía que permite esas tasas legales de rentabilidad.&lt;br /&gt; Para cualquier duda o ampliación, puede contarse con el asesoramiento de la Consultora “El Chapel”, integrada por Máximo Kirchner, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, especializada en operaciones de estas características. Y para la presentación de las declaraciones impositivas, el Contador Víctor Manzanares, asesorado por funcionarios de la Administración Federal de Ingresos Públicos, puede completar los formularios y trámites siempre necesarios, con la seguridad del respaldo que le brindará, frente a cualquier situación inesperada, el Cuerpo de Contadores Oficiales de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Entre los antecedentes que avalan su capacidad profesional y técnica se cuenta el de desempeñarse como Contador nada menos que de la familia que ha logrado la “pole position” en rentabilidad legal en la República Argentina.&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt; Inusitada. Así es la patria de los argentinos en tiempos K.&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt; ¡Cómo no entender, ante semejantes éxitos, la obsesión de la familia presidencial por "profundizar el modelo"!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ricardo Lafferriere&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3850928626126204564-8741433528979986055?l=ricardo-lafferriere.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/feeds/8741433528979986055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3850928626126204564&amp;postID=8741433528979986055' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8741433528979986055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3850928626126204564/posts/default/8741433528979986055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://ricardo-lafferriere.blogspot.com/2009/12/inusitada.html' title='&quot;Inusitada...&quot;'/><author><name>Ricardo Lafferriere</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15445431174942152340</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_ACaa8B1XYsM/R3W1IWU7kWI/AAAAAAAAAAM/ZtpJZNcYcoA/S220/RostroREL2006.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3850928626126204564.post-1044682209636132989</id><published>2009-12-16T06:07:00.000-08:00</published><updated>2009-12-16T06:12:46.728-08:00</updated><title type='text'>Gobierno K:  El irresistible atractivo de “transferir”</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;blockquote&gt;“La sedución por “transferir” del matrimonio K parece no tener límites. La lectura del artículo 7 de su proyecto (“Transfiérense en especie a la ADMINISTRACION NACIONAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL los recursos que integran las cuentas de capitalización individual de los afiliados al Régimen de Capitalización del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones previsto en la Ley N° 24.241 y sus modificatorias..”) deja abiertas todas las incógnitas.&lt;br /&gt; Si de “transferir” se trata, mañana podríamos encontrarnos con otras leyes, que esta vez ordenaran “transferir” a la administración nacional los saldos positivos en cuenta corriente que existan en los bancos. O los saldos de depósitos a plazo fijo. O los títulos accionarios o valores depositados en bancos o Cajas de Seguridad. O –si se les despertara el atractivo por las operaciones inmobiliarias para las que al parecer son tan afectos en sus pagos- transferir al Ministerio de Infraestructura los títulos de propiedad de los edificios financiados con fideicomisos.... En realidad, no habría ninguna diferencia jurídica entre todas estas hipotéticas transferencias: son todos bienes ajenos “protegidos” por el derecho de propiedad del mismo valor legal y con la misma fuerza jurídica que los depósitos previsionales privados, que según el artículo 82, ley 24241, con la sobriedad de las leyes normales dispone que “El fondo de jubilaciones y pensiones es un patrimonio independiente y distinto del patrimonio de la administradora y que pertenece a los afiliados...” En realidad, la administración K cumple el sueño de Al Capone: poder “transferir” a su patrimonio por su propia decisión, lo que se le ocurra que integre el patrimonio ajeno.”&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; Así expresábamos, en una nota publicada el 1 de noviembre de 2008 con el mismo título que ésta, nuestra sorpresa por el texto del proyecto –luego transformado en ley- por el cual Cristina Fernández disponía la confiscación de los ahorros previsionales privados para su libre disposición, bajo su exclusiva discrecionalidad.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; El proyecto se aprobó, gracias al (¿ingenuo?) apoyo de socialistas, “progresistas” y algunos socios menores, que lo hicieron luego de “imponerle” a la mayoría una comisión de control que mantendría esos fondos a buen recaudo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ja. Logrado el objetivo, con esos recursos se comenzaron a financiar las ocurrencias presidenciales, sin debate ni control, rematando el futuro de los ahorristas previsionales, que terminaron siendo estafados por el kirchnerismo, un sector de la “oposición” y la vista cómplice de un Poder Judicial que deshonra su función.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No fue una “transferencia” excepcional. Se suman a las de los fondos del PAMI,  de los fondos fiduciarios, de la AFIP, de la Lotería, y las propias “retenciones”. Pero en ese caso abrieron una ventana delictiva que trascendía a la simple reasignación de fondos públicos para avanzar sobre fondos ajenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ahora hay de nuevo una “transferencia”. Esta vez, de recursos que no son del gobierno, como lo establece la ley vigente, sino del Banco Central, cuya función no es financiar al Estado sino custodiar el valor de la moneda, y cuyos recursos no son fiscales, de libre disponibilidad por el poder, sino de los argentinos que tienen pesos en sus bolsillos. Casi Siete mil millones de dólares son “transferidos” (sic) a la discrecionalidad presidencial. Sin controles, como los recursos de la ANSES.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Es curiosa la “positiva reacción” de algunos agentes económicos por la medida. Curiosa, pero explicable. Porque para ellos significa que cobrarán, aunque sea a cambio de agregar una gigantesca incertidumbre sobre la ya endeble credibilidad del país y no tienen por qué preocuparse si para pagarles, el deudor le roba a otro. Los acreedores cobrarán e incluso hasta el posible que le presten de nuevo: no son los responsables de velar por el futuro. El país habrá avanzado hacia el precipicio que implica vivir sin leyes, con el gobierno apropiándose alegremente de fondos ajenos, destrozando instituciones y oscureciendo aún más el horizonte. El efecto en las personas comunes de arrebatarle al Central esas reservas es debilitar la moneda. Los pesos que tenemos en el bolsillo valdrán menos. O dicho más crudamente, las cosas costarán más. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; De sus viejos socios de andanzas, van quedando las hilachas. Y más quedarán luego de la vigencia, lograda también con su apoyo, de la ley de “reforma política” con la que el kirchnerismo quiere –una vez más, con una ley a su medida- lograr su eternización en el poder. Perdónese esta digresión, incluida en esta nota al sólo efecto de recordar lo que conlleva asociarse con delincuentes.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; La medida –y todas las que de ahora en adelante se sancionen- no tendrán  control judicial, porque la decisición de Aníbal Fernández autodeclarándose intérprete final de la constitucionalidad de las resoluciones judiciales está adelantando que, por más sentencias adversas que tengan, no las obed
